Salgado

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Linaje gallego, del valle de Monterrey, de antigua y probada nobleza, muy extendido por las provincias de Lugo y Orense, principalmente.

De hacer caso a algunos autores, este linaje proviene de los reyes suevos en Galicia, es decir, que los de este apellido tienen en sus antepasados a la realeza. Otros sostienen que procede de la reina Lupa, con lo cual se mantiene el citado linaje real. En lo que todos se muestran de acuerdo es que, sea cual sea su origen, es muy antiguo y noble. Que su procedencia se pierda en la oscuridad de los siglos añade mucho más interés a su notoria hidalguía y nobleza. Que en tiempos remotos poseyó importantes casas solares, señoríos y fue noble, no lo duda nadie. Como tampoco el hecho de que han sido muchos los de este apellido que han dado lustre al mismo. Se afirma que muchos de sus caballeros estuvieron presentes en la célebre batalla de Clavijo, pero no se dan los nombres de los mismos. Hay autores que los hacen participar en la batalla de las Navas de Tolosa pero tampoco encontramos nombres de los caballeros "Salgado" que intervinieron en la misma.

Entre los varios solares que en Galicia tuvo figura el castillo de Villamea, en el partido judicial de Lugo; otro radicó en el concejo de Monterroso, del partido judicial de Chantada en la misma provincia; otro en la parroquia de Amoeiro, del partido judicial de Verín y provincia de Orense, y otro en la jurisdicción de la parroquia de Gondulfes, del Ayuntamiento de Castrello del Valle, también en el partido judicial de Verín. Esos parece que fueron los más importantes.

En la Real Chancillería de Valladolid, Sala de los Hijosdalgo, se conserva el expediente de un pleito de hidalguía ganado, el 1 de Diciembre del año 1658, por Antonio Salgado de Robleda, originario de la citada casa de Gondulfes y vecino del Villar. Era hijo de Baltasar Salgado de Robleda y de Dña. Catalina de Rivas; nieto de Suero de Robleda y de Dña. Isabel Salgado, y bisnieto de Diego de Robleda y de Dña. Leonor Rodríguez. Como se ve, tanto él como su padre, antepusieron el apellido Salgado, que les correspondía por hembra, al paterno de Robleda, con el que no aparecen apellidados en el expediente de los bisabuelos. La Ejecutoria que ganó dicho Antonio Salgado de Robleda la presentó, en una probanza hecha ante la misma Real Chancillería en 1743, Agustín Salgado de Robleda (cuyos directos ascendientes están apellidados como él), hijo de Francisco Salgado de Robleda y de Dña. María Salgado; nieto de Gaspar Salgado de Robleda y de Dña. Úrsula Sueiro, y bisnieto de Baltasar Salgado y de Dña. Catalina de Rivas, padres del Antonio que ganó la ejecutoria el 1 de Diciembre de 1658.

D. Juan Manuel Salgado Henríquez, Conde de Borrajeiros con el previo título de Vizconde de Parada, en 1761 y canónigo de Tuy; reconoció como hijo natural a D. Juan Francisco Salgado, que promovió un pleito por la sucesión en el mayorazgo. Había sido bautizado en San Pedro de Morillones el 4 de febrero de 1741. Fue capitán de Granaderos del Regimiento Provincial de Orense. Otro pariente de éste, D. Juan de Soto Altamirano, aspiraba también al condado, por el que litigaron ambos.


Armas


En plata, un águila de sable, con una sierpe, en su pico, de sinople.


Las que más generalizadas según los tratadistas entre las ramas de este linaje, son las siguientes: En campo de gules, un castillo de oro, con tres torres, sumada, la del centro, de un copón o vasija, con dos águilas afrontadas y, al parecer, picando en lo que contiene la vasija. De cada cantón del jefe pende un trozo de cadena, de su color, que en la punta del escudo se unen a un candado del mismo esmalte, formando orla. Entre esta orla y el castillo, el siguiente lema, puesto en letras de sable en el jefe y en los flancos: "Salga-do y salga por do saliere".


Las primitivas: En campo de sinople, un águila de su color, puesta sobre una especie de vasija o copón de plata.


La ejecutoria anteriormente citada, escrita en papel y encuadernada en pergamino, tiene pegado un escudo de armas en el que figuran dos aguiletas picando en el contenido de una vasija, y debajo de ésta un creciente y una flor de lis.


Otros: En campo de sinople, dos castillos de plata unidos por una cadena de oro, y sobre ella, entre los dos castillos, un salero de oro, acostado de dos águilas de sable, que pican en él.

Lema: "Salga-do y salga por do saliere".


Otros: En campo de sinople, un salero de plata, surmontado de un águila de sable.


Radicado en Santiago de Compostela y extendido a Madrid y Cuba. En oro, doce cañones, de sable, puestos en orla.


Los de Portugal traen: De sinople, un lienzo de muralla almenado, de plata, flanqueado por dos torres del mismo metal, aclaradas de sable, en el centro de la muralla, un salero de oro, surmontado de un águila al natural.