Agüero

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Los orígenes del apellido Agüero, al decir de algunos tratadistas, están en las montañas; pero de aquí no pasaríamos, porque no expresan cuáles son esas montañas. Otros autores nos sacan de la duda, afirmando que esas montañas son las de Santander, en la Merindad de Trasmiera, y, en efecto, Lope García de Salazar, cuya autoridad es indudable por la época en que vivió y escribió sus códigos, bienandanzas y genealogías, confirma que el linaje de Agüero procede de tales montañas.

Dicho Lope García de Salazar, hablando del apellido Vivanco, del valle de Trasmiera,dice que cuando perdieron los Condes herederos el condado de Retuerto, quedó un hijo de ellos llamado Pero Fico.

Hijo de este Pero fue Gonzalo Gómez, quien a su vez tuvo un hijo que se llamó Pero González y pobló en Agüero, lugar del Ayuntamiento de Medio Cudeyo (Cantabria), por lo que le llamaron Pedro González de Agüero.

Este, que como se ve fue el fundador del linaje Agüero, quien hizo torre y palacio en el citado lugar de este nombre y tuvo allí los siguientes hijos:

Pedro González de Agüero, segundo del nombre; García González de Agüero y Berenguela de Agüero, que casó con Lope García Salazar.

El primogénito de esos hermanos Pedro González Agüero, segundo del nombre, llamado el Bueno, tuvo por hijos a Pedro González de Agüero, tercero del nombre, a Gonzalo Gómez de Agüero y a Juana de Agüero.

A este Pedro, tercero del nombre, le llamaron el Mozo. Fue armado caballero por el Rey Don Alfonso XI en su coronación el año de 1332. Así lo dice la Crónica gótica castellana. Se halló con dicho Monarca en la batalla de Tarifa y alcanzó los tiempos de Pedro I y de Enrique II. Fue del partido de este último, quien le hizo merced de que todo el valle de Trasmiera fuese libre de pecho y le nombró su Capitán general en la campaña contra el Monarca portugués. También fue General de la Armada por los años de 1370. Contrajo matrimonio con una hija de Juan Gutiérrez de Escalante, según unos, y según otros con una del linaje de Velasco, de cuya unión nació Pedro González de Agüero, cuarto del nombre, que tuvo por hijos a Pedro González de Agüero, quinto del nombre, y a García de Agüero, segundo del nombre.

El primogénito, Pedro, quinto del nombre, casó con María Alonso, en quien procreó a Pedro González Agüero, sexto del nombre, y a García de Agüero, tercero del nombre. De estos dos hermanos, el primero murió envenenado, y el segundo no dejó sucesión.

Heredó con este motivo el solar de Agüero, María Alonso, madre de los dos últimos Agüeros, que murieron sin sucesión.

Un hermano de esa señora, Pedro Fernández, le arrebató la administración del señorío y la recluyó en el monasterio de Santa Clara, de Medina de Pomar.

Lope García de Salazar narra también la pelea que tuvieron los de Solórzano, lugar también de Cantabria, con los de Agüero en 1380, y dice que fue en auxilio de Pedro Sánchez del Castillo, Gonzalo Gómez de Agüero, hermano de Pedro Gómez de Agüero, tercero del nombre.

También dice el ya citado autor que en el año de 1390 mataron los de Ceballos a dicho Gonzalo Gómez de Agüero, que era tutor de su sobrino Pedro González de Agüero, cuarto del nombre. Ocurrió esa muerte en las luchas que tuvieron los de Riaño, lugar también del partido de Santoña, con los de Ceballos.

Hija de Gonzalo Gómez de Agüero fue María de Agüero, que casó con Diego Hurtado de Mendoza, y tuvo señoríos, según consta en el libro "Becerro de las Behetrías", en los lugares de Pontones y Navageda.

Otra casa de Agüero, procedente del solar del lugar de este nombre, hubo en la villa de Ampuero, también en Cantabria, y de esa casa fue Señor Gonzalo Pérez de Agüero, que tomó el Pérez por casamiento con una de Palazuelos.

Dicho Gonzalo mató en una batalla a un caudillo moro, y en memoria de este suceso modificó sus armas en la forma que más adelante describimos.

Del solar de Agüero procedieron también la casa de este linaje en Espinosa de los Monteros (Burgos), casa de Mayorazgo y de limpia sangre, de la que fue Señor Jerónimo de Agüero; la rama que radicó en Aragón, la que se extendió por Vizcaya y la que difundió el linaje por Castilla.

Dice Mossen Jaime Febrer que García Agüero fue porta-real-estandarte del Rey Don Jaime el Conquistador en el sitio de Játiva (Valencia).

Los moros hicieron una salida de la plaza con objeto de incendiar la tienda donde se guardaba el Real pendón; pero conocido tal intento por García Agüero, separó éste el pendón del asta, se lo arrolló al brazo, embrazó su adarga y peleó de tal modo y con tal bravura, que no sólo defendió la tienda, sino que rechazó a los agresores.

Como ese sitio de Játiva fue en 1244, y el apellido Agüero arranca de poco antes del año 1200, según se colige de los datos expuestos, ese García de Agüero debió ser el hijo segundo de Pedro González de Agüero, fundador del linaje en Agüero en Cantabria, del que sin duda salió García para servir al Rey Don Jaime I en sus conquistas, dejando en Aragón descendientes, que extendieron su apellido por aquel reino y fundaron solares secundarios, uno de ellos en la provincia de Huesca, en el lugar de Agüero, al que sin duda dio nombre el linaje.

De esa rama aragonesa fueron García y Pedro Vidangoz de Agüero, vecinos de Huesca, que probaron su infanzonía en la Real Audiencia de Zaragoza en el año de 1488, y Bernardo de Agüero, que asistió como hijodalgo a las Cortes de 1592.

La rama que se extendió por ambas Castillas mantuvo el lustre del apellido, y creó nuevas e ilustres casas en Burgos, Salamanca, Guadalajara, en Alcaudete de la Jara (Toledo), y en otros puntos, cuyos individuos fueron tenidos siempre por hijosdalgo.

Antonio de Agüero fue Capitán de Ballesteros en tiempo de los Reyes Católicos, y Juan Ruiz de Agüero era Obispo de Zamora, reinando Don Felipe II. Sobrinos de este prelado fueron Sebastián de Agüero, Regidor de Zamora y Corregidor de Avila, Badajoz, Ciudad Real y Cuenca en 1646, y Fray Andrés de Agüero, religioso Jerónimo.

Todos estos datos constan en una certificación de nobleza extendida en Talavera en 1668.

En 1659 era Caballero del Hábito de Santiago, Gobernador y Capitán general de Puerto Rico y luego de Panamá, Fernando de la Reina Agüero. Fue también Presidente de la Audiencia Real.

Varones ilustres de las ramas de Castilla fueron también León González de Agüero, que figura como uno de los primeros caballeros de la Banda; Ruiz de Agüero, que tuvo la Tenencia de Ciudad Rodrigo (Salamanca); el Doctor Agüero, de la Santa Iglesia de Toledo, y otros muchos que brillaron en las letras y en las armas. Del linaje Agüero hubo también en sus orígenes y en siglos sucesivos muchos religiosos, especialmente de las Ordenes de San Francisco y de San Benito.

Ingresaron en la Orden de Santiago: Francisco de Agüero y Rojas, bautizado en Madrid el 14 de Mayo de 1655 (hijo del Contador Francisco de Agüero, bautizado en Orbita, en Avila, el 26 de Noviembre de 1618, y de Manuela de Rojas, natural de Mesina; nieto paterno de Martín de Agüero, natural de Soborro, en el valle de Penagos-Cantabria, y de Catalina de Unquero, natural de Madrid), en 1684, y José Carlos de Agüero y González de Agüero, Capitán del Regimiento de Infantería de Cataluña, bautizado en México el 9 de Noviembre de 1712 (hijo de Mateo de Agüero, bautizado en Laredo, en Cantabria, el 27 de Septiembre de 1675, y de Manuela González de Agüero, bautizada en Fuenmayor, en La Rioja, el 8 de Enero de 1692; nieto paterno de Diego de Agüero, bautizado en Laredo el 28 de Julio de 1645, y de María de Mier, bautizada en Laredo el 11 de Septiembre de 1648; nieto materno de Martín González de Agüero, bautizado en Fuenmayor, en La Rioja, el 22 de Abril de 1640, y de Ana González Mateo, natural de La Puebla de la Barca, en Alava, y biznieto paterno de Antonio de Agüero y de Ana de Velilla, casados en Laredo el 20 de Marzo de 1640), en 1739.

Ingresaron en la Orden de San Juan de Jerusalén: Miguel de Agüero y Naguzia, natural de Borja (Zaragoza), en 1698, y Miguel de Agüero y Sada, natural de Sos (Huesca), en 1631

Ingresaron en la Orden de Carlos III: José de Agüero, de la Audiencia de la Contratación de Indias, natural de Cádiz, en 1774, y Mateo Agüero y Marcos Herrera, Secretario del Consejo y Cámara de Indias, natural de Moraleja de Coca, en Segovia (hijo de Gregorio Agüero, bautizado en Moraleja de Coca el 23 de Abril de 1744, y de María Bernarda Marcos Herrera, bautizada en Fuentes de Año, en Avila, el 5 de Septiembre de 1752; nieto paterno de Lorenzo Agüero, bautizado en Aldeanueva del Codonal, en Segovia, el 17 de Agosto de 1722, y de Eufrasia Adamero, bautizada en San Pablo de la Moraleja, en Valladolid, el 28 de Junio de 1705; biznieto paterno de Clemente de Agüero, bautizado en Fuente de Santa Cruz de Coca, en Segovia, el 11 de Abril de 1682, y de Beatriz Núñez; tercer nieto paterno de Mateo de Agüero, bautizado en Fuente de Santa Cruz de Coca el 8 de Marzo de 1648, y de Beatriz Núñez Arranz; cuarto nieto paterno de Mateo Agüero Campos, bautizado en La Cerca, en Burgos, el 20 de Septiembre de 1620, y de Ana Maquilón Ontanilla, natural de Fuente de Santa Cruz de Coca; quinto nieto paterno de Bernabé de Agüero Villamar, bautizado en Salinas de Rosío, en Burgos, el 11 de Junio de 1590, y de María del Campo, y sexto nieto paterno de Pedro de Agüero, vecino del lugar de Orejo, de la Junta de Cudeyo, en Cantabria, y de Ana de Villamar), en 1732.

Manuel de Agüero y Ruiz de Villegas, natural de San Vicente de Toranzo (Cantabria), probó su nobleza para ingresar en la Real Compañía de Guardias Marinas, en 1786.

Obtuvieron sentencia de infanzonía en la Real Audiencia de Aragón: Martín de Agüero, natural de Sos (Huesca), en 1627; García Vidangoz, alias de Agüero, vecino de Huesca, en 1488; Pedro de Vidangoz, vecino de Huesca, en el mismo año.

Sancho de Agüero, vecino de Aragués del Puerto (Huesca), con casal familiar en el lugar de Agüero (Huesca), obtuvo salva de infanzonía ante la Corte del Justicia Mayor de Aragón, en Junio de 1322.

Probaron su nobleza en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, en los años que se indican: Alfonso, Domingo, Primo y Pantaleón de Agüero y González, vecinos de Cerralbo (Salamanca), en 1826; Ana, Bartolomé, Cristóbal y Juan de Agüero, vecinos de Alcabón, Cerralbo y Cebolla (Toledo), en 1669; Matías Agüero, con Andrés y Francisco Agüero, tío y sobrino, vecinos de Grañón y originarios de Tormantos (La Rioja), en 14 de Febrero de 1732; Matías de Agüero Bañares Díez de Torrecilla y Valle, natural de Grañón y originario de Tormantos, vecino de Villalobar de Rioja, en 31 de Enero de 1755; Manuel de Agüero Martínez y Ugarte, natural y originario de Tormantos y vecino de Grañón, en 21 de Noviembre de 1731; Fernando de Agüero Castillo Manero y Cerro, natural y originario de Tormantos, en 26 de Marzo de 1782; Tomás Celedonio Agüero Pérez Barruso y Renedo, natural y originario de Grañón, vecino de Penilla Toranzo (Cantabria), en 7 de Diciembre de 1815; Antonio de Agüero Gómez García de Cuadros y Fernández de Agüero, natural y originario de Illán de Vacas (Toledo), en 10 de Octubre de 1771; Andrés, Mendo, Pedro y Rodrigo del Agüero, vecinos del Concejo de Ibias (Asturias), en 1582; Bartolomé Agüero, vecino de Cebolla, en 1647; Diego, Juan y Pedro de Agüero, vecinos de Manjarrés (La Rioja), en 1578; Fernando y María de Agüero, vecinos de Rivieldes, en 1599; Francisco de Agüero, vecino de Cerralbo, en 1697; Hilario de Agüero Güero Solano y Arnaiz, natural del Valle de Hoz y originario del Valle de Hoz, vecino y boticario de Cabezón de la Sal (Cantabria), en 23 de Noviembre de 1792; Felipe y Juan de Agüero, vecinos de Navarrete (La Rioja), en 1532; Juan de Agüero, vecino de Deza (Soria), en 1566; Juan de Agüero, vecino de Villatoro (Avila), en 1607; Juan de Agüero, vecino de Puebla-Nueva, jurisdicción de Talavera (Toledo), en 1649; Juan y Pedro de Agüero, vecinos de Puebla-Nueva, en 1670; Andrés de Agüero y Olmedo, vecino de Puebla-Nueva, en 1618; Martín de Agüero, vecino de Haro (La Rioja), en 1543; Sebastián Agüero, vecino de Castañedo, en 1670; Ventura de Agüero, natural de Gajano (Cantabria), en 2 de Mayo de 1724; Ana, Catalina, Diego, Francisca, Francisco, Juan, María y Teresa Agüero Maldonado, vecinos de Villafranca de la Puente del Arzobispo (Toledo), en 1583; Joaquín Miguel Antonio Agüero y de la Vega Prieto y Concha, natural y originario de Pamanes (Cantabria), y vecino de Avila, en 18 de Marzo de 1759; Manuel de Agüero Velasco Ibáñez y Vega, natural y originario de Pamanes, vecino de Cabárceno (Cantabria), en 18 de Diciembre de 1761; Santiago Agüero y Moya, vecino de Ucieda (Cantabria), en 20 de Junio de 1713, y Francisco y Pedro de Agüero Bustamante y Pérez, vecinos del barrio de Vispieres, en Santillana (Cantabria), el primero de ellos ausente en Indias.

Ante la Real Chancillería de Granada litigaron su nobleza: Diego de Agüero, vecino de Montalbo (Cuenca), en 1561; Juan de Agüero, natural de Montalbo, en 1570; García Agüero Díaz Maderuelo, natural de Huévar (Sevilla), en 1532; José Agüero Fernández, María Naharros y Osorio, su viuda, y sus hijos Juan y José de Agüero y Naharros, naturales de Coín (Málaga), en 1803; Miguel Agüero Fernández Carrasco, vecino de Coín, en 1763, y Bartolomé Agüero y Ribas, vecino de Coín, en 1806.

Para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición probaron su nobleza: Cristóbal de Agüero, Presbítero, natural de Huévar (Sevilla), para Comisario, en Sevilla, en 1627; Félix José Agüero y Zárate, Ministro, natural de Lima, en Lima, en 1666 y su mujer Luisa Camberos Fernández de Córdoba, natural de Cuzco; Fray Juan de Agüero, de la Orden de la Merced, natural de Huaura, para Calificador, en Lima, en 1677; Juan Bautista de Agüero González, natural de Villaverde, en Logroño, en 1606; Juan Agüero y González de Agüero, natural de Suesa (Cantabria), para Familiar, en Logroño, en 1604, y su mujer Isabel Valle Fernández, natural de Ballesteros; Juan Agüero y Pedrosa, Presbítero, natural de Valladolid, para Oficial, en Valladolid, en 1768; Miguel Agüero y Palazuelos, Presbítero, natural de Igollo (Cantabria), para Ministro Oficial, en Logroño, en 1745; Fray Nicolás de Agüero, de la Orden de Predicadores, natural de Lima y originario de Deleitosa (Cáceres), en Lima, en 1607; Pedro de Agüero y Gómez de la Sota, natural de Orejo (Cantabria), para Familiar, en Logroño, en 1623, y su esposa María de las Heras Setién, natural de Eras; Tomás Agüero Valle, natural de Suesa (Cantabria), para Oficial, en Logroño, en 1621; Fray Juan de Agüero, natural de Huaura y Comendador de la Recoleta de Belén (Perú), para Calificador, en Toledo, en 1681, y Luisa de Agüero y su mujer Gabriel Torrijos, naturales y vecinos de Méntrida (Toledo), para Notario y Familiar, en Toledo, en 1679.

Entre los caballeros hijosdalgo recibidos en el Estado Noble de Madrid, y que entraron en suertes, ejerciendo los cargos del Ayuntamiento, figuraron: Francisco de Agüero, en 1696, 1697, 1699, 1701 y 1703, y Martín de Agüero, en 1613 y 1618.

Fueron caballeros, infanzones e hijodalgos aragonés en las Cortes de Aragón, en 1626: Martín de Agüero, natural de Sos (Zaragoza), y Martín de Agüero y Sada, natural de Sos.

Juan Sánchez Agüero, jubetero, fue vecino de Bilbao, en 1482.


Armas


Las primitivas del solar del lugar de Agüero, en Cantabria, eran las siguientes: Escudo lleno de cinco órdenes de veros de oro y azur.


Los de la casa de Espinosa de los Monteros (Burgos) modificaron ligeramente estas armas: Escudo lleno de cinco órdenes de veros de plata y azur.


Una segunda modificación sufrieron poco después las armas primitivas: Escudo lleno de cinco órdenes de veros de oro y azur. Bordura de gules, con el cordón de San Francisco de oro.

Esta modificación la introdujo uno de los primitivos varones del linaje, en memoria del siguiente hecho:

Había vencido en desafío a su contrario, y cuando iba a cortarle la cabeza, se presentó un fraile de la Orden Franciscana, que con sus buenos consejos logró que le perdonase.

Y el caballero aludido, para que perdurara y sirviese de ejemplo la humanitaria acción que había realizado, merced a las palabras del fraile, puso en sus armas la bordura con el cordón de San Francisco.


Nuevamente, años después, sufrió otra modificación ese escudo. Por haber sido Almirantes algunos de los primeros Agüero, sus descendientes aumentaron al cordón de San Francisco en sus cuatro ángulos con una maroma o amarra de oro, de la que pende un áncora de azur.


Otros, en memoria sin duda de haber tomado parte en la conquista de Baeza algún caballero del linaje: Escudo lleno de cinco órdenes de veros de oro y azur. Bordura ocho aspas de oro.


Paralelamente a estas ligeras modificaciones, experimentaron otra más radical las armas primitivas del solar del lugar de Agüero. No puede precisarse el momento ni el porqué, pero es el caso que poco tiempo después de haber sido fundado el linaje, comenzaron a traer algunos de sus varones, en vez del escudo primitivo, este otro: Partido en palo: 1º, en campo de gules, un grifo de oro, coronado de lo mismo y surmontado de una estrella también de oro, y 2º, los veros, de plata y azur, con la bordura de gules, y en ella el cordón de San Francisco, pero este cordón de plata, en vez de oro.

Así las describe Lope García de Salazar, y añade que en la divisa llevaba esta cuarteta:

"No fue en el amor

con que al Rey yo serví,

pues en armas merecí

salir siempre vencedor."


Estas armas fueron algo más tarde simplificadas por los propios Agüero, descendientes del solar del lugar de este nombre en Cantabria, y muchos del linaje, especialmente en Castilla, comenzaron a usar este otro escudo: En campo de gules, un grifo de oro, coronado de lo mismo y surmontado de una estrella de ocho puntas, también de oro.


Otros: En campo de gules, un grifo de oro, coronado de lo mismo y surmontado de una estrella de ocho puntas, de plata.


Florián de Ocampo, Cronista del Emperador Don Carlos V, dice en su "Nobiliario, manuscrito que hay una rama de Agüero que trae: En campo de gules, un grifo de oro, coronado de lo mismo, con el pico atravesado por una flecha y surmontado de una estrella de ocho puntas, también de oro.


Otros Agüero, especialmente los de Aragón, traen esas armas: En campo de gules, un grifo de oro, surmontado de una estrella de ocho puntas, también de oro.


Según el Cronista Juan José Vilar y Psayla los del lugar de Agüero, en el Valle de Trasmiera, y en el Valle de Lamasón, usan: En campo de oro, un grifo de gules, coronado, y en el jefe un lucero de azur, de ocho rayos.


Los de Cataluña y Valencia, y también alguna línea de los de Aragón, traen las armas que el Rey Don Jaime I concedió a su portaestandarte García de Agüero, en premio de la hazaña que realizó durante el sitio de Játiva, y que hemos narrado en líneas anteriores. Esas armas son las siguientes: En campo de oro, un león rampante de gules, que sostiene en la mano diestra una bandera, de azur, y está surmontado de un sol también de gules.


En campo de gules, un león rampante de oro, que sostiene en la mano diestra una bandera, de azur, y está surmontado de un sol también de oro.


El caballero Gonzalo Pérez de Agüero, del solar de la villa de Ampuero (Cantabria), que aumentó, como ya hemos dicho, las armas de su linaje por haber matado a un caudillo moro, organizó su escudo en esta forma: Cortado en faja: 1º, en campo de azur, una Y de oro, surmontada de una corona del mismo metal, y en el jefe el lema "Ave María" de oro, y 2º, en campo de gules, un grifo de oro, surmontado de una estrella del mismo metal.

Esas mismas armas traía el ya citado caballero de Santiago en 1659, Fernando de la Reina Agüero, Gobernador y Capitán general de Puerto Rico y Presidente de la Audiencia Real.


Otros: Cortado en faja: 1º, en campo de azur, una Y de oro, surmontada de una corona del mismo metal, y en el jefe el lema "Ave María" de oro, y 2º, en campo de gules, un grifo de oro, surmontado de una estrella del mismo metal. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.


A juzgar por lo que Juan Francisco de Hita y otros autores dicen, ese mismo escudo lo modificaron algunos descendientes del citado Gonzalo Pérez de Agüero, pues afirma tan autorizado tratadista que varios miembros del linaje lo traían organizado de esta manera: En campo de oro, un grifo rampante de gules, surmontado de una estrella de ocho puntas, de azur, y sosteniendo con la mano diestra una Y, también de azur.


Los Agüero de Vizcaya ostentan: Escudo de oro: en la parte superior del mismo dos grifos de gules con la lengua fuera, puestos en situación de faja, y en la parte inferior un águila de sable, exployada, o lo que es lo mismo, con dos cabezas.


Otras ramas de Agüero traen: En campo de gules, una corona de oro; medio partido de azur, con una estrella de oro, y cortado de sinople, con un grifo rampante de oro. Bordura también de oro.


Dicen algunos autores que uno de los Señores de la casa del lugar de Agüero (Cantabria), traía por armas: En gules, seis bezantes de plata, puestos de dos en dos.

Dicho Señor mató a un Corregidor de Cuatro Villas, y por este delito fue degollado en Valladolid. A más le demolieron la casa y se la sembraron de sal.


Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas: En campo de oro, dos calderas, de sable, puestas en palo. Bordura de gules, con ocho panelas, de oro.


Otros, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla: Escudo ajedrezado de oro y gules.


Otros, según Pedro Vitales: En campo de gules, un grifo de oro, surmontado de una estrella del mismo metal.


Otros: En campo de gules, una cruz de veros de azur y plata.


Otros: En campo de gules, una cruz de veros de azur y plata. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.


Los de Castilla y León, según Miguel de Salazar: En campo de sinople, un grifo de oro coronado, y surmontado de una estrella de oro.


Los del valle de Trasmiera, según Miguel de Salazar: En gules, un grifo de oro.


Los Agüero, de Agüero (Huesca), y sus ramas en Huesca y Zaragoza, traen: Escudo cuartelado; 1º y 4º, en oro, un águila de sable, y 2º y 3º, en gules, una flor de lis de oro.


Otros: En campo de oro, un águila coronada de sable y uñada de gules.


Los de Burgos, según Diego de Soto y Aguilar: En campo de gules, tres fajas de oro, verada de sable la central.


Los de San Vicente de Toranzo (Cantabria), y radicados en Tegucigalpa (Honduras), traen: En campo de gules, un grifo, de oro, coronado, linguado y uñado, surmontado de una estrella, de oro, de ocho puntas en el cantón diestro y en el siniestro de una Y surmontada de una corona de oro.


Mateo de Agüero y Marcos, Secretario del Consejo y Cámara de Indias, natural de Moraleja de Coca (Segovia), originario del lugar de Orejo (Cantabria), Caballero de la Orden de Carlos III desde 1732, usaba por armas: En campo de gules, un grifo de oro, con corona, portando una bandera desplegada de azur, perfilada de oro, y surmontada de una estrella del mismo metal.


Otros, de Aragón, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de oro, un león rampante al natural, que sostiene en la mano diestra una bandera de gules, cargada de una faja de plata, flotante a la siniestra, la cabeza del león surmontada de un sol de gules.

En la casa de Agüero, en Agüero, constan las siguientes armas: Escudo cuartelado: en jefe abarcando ambos cuarteles el lema "Ave Maria": 1º, una barra, acompañada en jefe de dos órdenes de veros; 2º, una Y coronada; 3º, una bandera de dos puntas, inclinada, puesta sobre ondas de agua, y 4º, un grifo rampante coronado, y en el cantón diestro del jefe una estrella de ocho puntas. Bordura con nueve aspas.

Los del lugar de Agüero, en el valle de Soba (Cantabria), según Joseph Arévalo, traen: Escudo cortado: 1º, en plata, un grifo de su color natural, y señalando con su mano diestra un lucero de gules, que está en el cantón diestro; con su mano siniestra tres veros de azur, y con su pierna diestra seis veros de azur, que están a su pie, y 2º, partido: primero, en sinople, una Y de oro, coronada de oro, y a su pie ondas de agua de azur y plata, y naciente de ellas de la parte siniestra una bandera de gules, y segundo, en azur, dos flores de lis de oro, puestas en palo. Bordura general de plata, con el cordón pardo de San Francisco. Timbre: Un ancora de hierro, y un volante de plata, con el siguiente lema, en letras de sable: "El norte de mis hazañas en el mar bravo y sereno fue mi Agüero".

Don Carlos I concedió, en 7 de Diciembre de 1537, las siguientes armas a Diego de Agüero, conquistador de Indias: En campo de sinople, un puente de piedra sobre ondas de agua de azur, con un árbol a cada lado del puente; partido de oro, con un peñasco sobre el que está un tigre rampante, sosteniendo con las manos el asta de una bandera de azur y gules; bordura de gules, con dos piñas de oro y cuatro granadas, también de oro. El yelmo, cerrado, con un rollo de oro y azur. Por divisa, medio tigre.