Belasco, Velasco

Versión de impresión

Las fabulosas historias que se cuentan sobre esta distinguida familia no ayudan en nada a conocer y establecer el origen de la misma. Deseamos no ocultar ninguna información referente a la formación del linaje de Velasco, que no guardan relación alguna entre sí, y para poder señalar, con el mayor respeto, cuales fueron sus primeros orígenes y su particular arranque histórico y genealógico, recurrimos a los Cronistas y Reyes de Armas, notarios ejemplares de la historia de las familias de nuestra Península y de reconocida fiabilidad.

Se tiene noticia fundada de que, a fines del siglo XV floreció en Castilla don Pedro Hernández de Velasco, a quien el Rey don Juan II dio el título de Conde de Haro, y en el año 1475 el Rey don Enrique IV, hijo y sucesor de don Juan, le nombró Condestable de Castilla, alta dignidad que obtuvieron después sucesivamente y sin interrupción siete de los ilustres descendientes de don Pedro; de modo que su casa pudo llamarse por excelencia la casa de los Condestables de Castilla.

Uno de los hijos del Condestable, llamado don Pedro Gómez de Velasco, se estableció en el valle de Mena (Burgos), fundando allí nueva casa solar, en el lugar de Ciella. Y don Diego Hernández de Velasco, nieto del anterior, casó con doña Andrea Ortiz de Mendieta, siendo hijo único de este matrimonio don Diego de Velasco y Mendieta, Capitán de los Tercios de S.M., quien fue a establecerse a Sevilla, donde en unión de su mujer doña Ursula Ramón de Salazar, fundó en el año 1646 el mayorazgo existente en aquella ciudad Velasco-Mendieta.

También se cita otra casa muy antigua entre Agustina y Carasa, a dos leguas de Laredo (Cantabria), cerca de una peña muy alta que edificó un caballero de este linaje, y que desde entonces se llama "pico de Velasco". De aquí pasaron a Vijues, cerca de Medina de Pomar (Burgos), donde fundaron nuevo solar.

Otros autores, sitúan su primitiva casa en la ciudad de Pamplona (Navarra), según documentos del siglo VIII al X, añadiendo que, durante la Baja Edad Media se extendieron sus ramas por Álava, La Rioja y Castilla, destacando en las Cortes de don Juan I, de don Enrique III, de don Juan II, y posteriormente en la de los Reyes Católicos, don Carlos I y don Felipe II, quienes les otorgaron importantes cargos políticos en sus gobiernos y Américas.

Redundando en estos últimos datos, añadir que los filólogos vascos recogen a los Velasco como palabra pariente del euskera, en el sentido de "cuervo pequeño" (de vela: cuervo, con el sufijo -sko, que tiene cierto matiz diminutivo, -como apodo-). A este respecto, añadiremos una casa solar, de notable antigüedad, en el Reino de Navarra, sita en el lugar de Velasco o Belasco, citados ya en el año 915, por el Padre Urbel, en su obra titulada "Los Vascos"; además de otros solares radicados en la villa de Eibar (Guipúzcoa), y otra en la villa de Valmaseda (Vizcaya), cuyos miembros se hallaron en la batalla de Munguía, en 1471, y en la de Elorrio, en 1468, con ramas muy distinguidas en Obilla, Ciella y Ungo, pertenecientes al ya citado valle de Mena (Burgos) y en La Parrilla (Valladolid). Posiblemente la cercanía de estas casas dio motivo para que sus miembros tomaran parte muy activa en las guerras de banderías ayudando a los Marroquines, contra los Muñatones, y en la batalla de Elorrio.

Probaron su nobleza en repetidas ocasiones, para ingresar en las Ordenes de Santiago, de Calatrava, de Alcántara, de Montesa, de Carlos III, de San Juan de Jerusalén; en la Real Compañía de Guardias Marinas; ante la Sala de los Hijosdalgo de la Reales Chancillerías de Valladolid, de Granada; ante la Real Audiencia de Oviedo, y para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición.


Armas


Las primitivas armas de este linaje, son: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros, de azur y plata.

Estas mismas armas se encuentran en la capilla de Cerralbo de Ciudad Rodrigo (Salamanca). También usan estas armas los de la casa solar entre Angustina y Carasa, a dos leguas de Laredo (Cantabria), los de Castilla, los originarios de Alava, Páramo de la Focella (Asturias), Sarna de Grada (Asturias), San Miguel de la Ribera (Zamora) y Arévalo (Avila).

En el expediente del Caballero de Calatrava Mateo Velasco y Somodevilla, natural de Ezcaray (La Rioja), año 1745, constan las anteriores armas para los Velasco.

Por su parentesco y descendencia de la Casa de Frías, Condestables de Castilla, añadieron la bordura de Castilla y León (castillos de oro en campo de gules y leones de oro alternados).

Estas mismas armas constan en varias piedras armeras en la villa de Cervera de Pisuerga (Palencia).

El uso de estas armas es prácticamente unánime en las familias apellidadas Velasco. A partir de ellas, sin embargo han surgido algunas variantes.


La casa de Espinosa de los Monteros, trae: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros, de azur y plata; bordura de gules, con ocho aspas de oro.

Armas que son asimismo las utilizadas por los descendientes del linaje asentado en el Valle de Soba, Casa de Santayana.

También usan las anteriores armas los originarios de Castilla, radicados en Nieva de Cameros (Soria), Burgos, Madrid y Córdoba, según Vicente de Cadenas.


Los de Andalucía, usan: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros; jefe de oro, con un lambel, de sable.


Los Velasco castellanos, usan: En campo de plata, un árbol, de sinople; bordura de gules, con ocho aspas de plata.


Los de Francia, usan: En campo de gules, sembrado de flores de lis, de oro.


Los de Canarias, usan: En campo de plata, tres árboles, de sinople, puestos en faja.


Los de León, traen: En campo de sinople, un castillo, de plata, aclarado de azur.


Otros traen: En campo de plata, una pierna armada, saliendo del flanco siniestro.


Los Velasco, de Cuéllar (Segovia), usan: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros; bordura componada de catorce piezas, alternadas con las armas de Castilla y León, es decir: en campo de gules, un castillo de oro, y en campo de plata, un león de gules coronado de oro.


Otros Velasco, de Cuéllar (Segovia), traen: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros; bordura componada de dieciséis piezas, alternadas con las armas de Castilla y León, es decir: en campo de gules, un castillo de oro, y en campo de plata, un león de gules coronado de oro.


Los Velasco, que fueron Condes de Salazar, usaban: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros; bordura componada de ocho piezas, alternadas con las armas de Castilla y León, es decir: en campo de gules, un castillo de oro, y en campo de plata, un león de gules coronado de oro.


Otros traen: En campo de sinople, dos bandas, de oro.

En el expediente del Caballero de Calatrava Juan Velasco de la Cueva y Ramírez de Arellano, natural de Cuenca, año 1718, constan las siguientes armas para los Velasco: Quince escaques interpolados, ocho de oro.

En el expediente del Caballero de Calatrava José de Velasco y de los Ríos, natural de Villadiego (Burgos), año 1797, constas las siguientes armas para los Velasco: En oro, seis paquetes de gules y de plata, interpolados con seis veros de azur (sic).

Los radicados en Haro (La Rioja) y extendidos a Barcelona y Buenos Aires, según Vicente de Cadenas usan: En campo de sinople, un peral al natural, rodeado de un seto, de oro.

Otros Velasco, según Diego de Urbina, usan: En campo de plata, cinco veros de azur.

Los Velasco, originarios de Pamanes, usan: En campo de gules, tres fajas, de oro; bordura de gules con ocho aspas de oro.

Otros Velasco: En campo de oro, una cruz de plata, cargada de siete escaques de veros de azur y plata.

Los Belasco, según Juan José Vilar Psayla, tienen su solar en las Montañas de Burgos, en Revilla, Merindad de Campo, cerca de Espinosa de los Monteros, y descienden del Condestable de Castilla. Traen por armas: Escudo con nueve jaqueles, cuatro de oro y cinco de veros de azur y plata.