Berio, Berrio, Berrio Otazu, Berriozábal, Berriozabalbeitia, Berrozábal, López-Berrio

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Tuvo diferentes casas solares este apellido en el Señorío de Vizcaya y en el Reino de Navarra.

En el Señorío de Vizcaya, fueron las principales casas las radicadas en la ciudad de Orduña; en la aldea de Lendoño de Arriba, perteneciente al Ayuntamiento de Orduña; en los barrios de Berrio y Miota, de la villa de Elorrio; en la anteiglesia de San Agustín de Echevarría (Elorrio), y en la villa de Durango, con casa torre.

En Elorrio emparentaron con la familia Ategortua, apellidándose Berrioategortua con ramas en Bilbao.

El linaje Berrio aparece ya en la escritura de donación que hicieron los Condes de Tabira para construir la iglesia de San Agustín de Echevarría en 1053.

En la Fogueración vizcaína de 1511 constan las siguientes casas solares en la ciudad de Orduña, sus dueños Pero de Berrio y Juan de Berrio, Sancho Martines de Berrio, Pero Saes de Berrio, Juan Saes de Berrio y Juan Saes de Berrio, clérigo; en la villa de Durango, sus dueños Martín Ruis de Berrio y Elvira de Berrio, y en la villa de Elorrio, sus dueños Hurtuño de Berrio, Pero abad de Berrio, Juan Lopes de Berrio, Martín de Berrio, Juan Peres de Berrio, Martín Ochoa de Berrio y Pero de Berriozábal; en la de 1514, en la villa de Bilbao, su dueño Elvira de Berrio, y en la anteiglesia de Lujua, de la Merindad de Uribe, documentada en 1558.

Los apellidados Berriozábal-Urruti, dimanados también del de Berrio, tuvieron casa solar en la anteiglesia de San Agustín de Echevarría.

Otras antiguas casas de este apellido radicaron en Navarra, en los lugares de Berrioplano y Berriosuso, ambos de la céndea de Ansoain y Merindad de Pamplona, y en el lugar de Otazu, de la Merindad de Pamplona.

También tuvo casas en Navarra, en el lugar de Aniz, del valle de Baztán y Merindad de Pamplona, su dueño Sancho García de Berrio, documentada en la Fogueración de 1350; en la ciudad de Pamplona, su dueño Pedro de Berrio; en la ciudad de Estella, su dueño Pascalet de Berrio, y en el lugar de Berrioplano, su dueño Martín de Berrio, documentadas en la Fogueración de 1366.

Pedro de Berio, natural de Otazu, fue Caballero de la Orden de Malta desde 1567.

Los Berrio del solar de Orduña asistieron a la batalla de las Navas de Tolosa y conquista de Baeza, siendo pobladores de esta ciudad y progenitores de las ramas de Jaén y Granada, ésta con líneas en Perú y Colombia.

De Vizcaya pasaron a ambas Castillas, fundando casas de mucho lustre en Hinojosa y Cogolludo (Guadalajara); en Medinaceli (Soria); en Aguilar de Campóo, Frómista y Carrión de los Condes (Palencia), y en la ciudad de Avila.

En Alava tuvo casa solar en el lugar de Lezama, de la Hermandad de Ayala, documentada en 1539.

De Vizcaya salió Pedro Ruiz de Berrio, que fue conquistador de las ciudades de Ubeda, Baeza y Córdoba, y Pariente Mayor en Andalucía del linaje de Berrio.

Rodrigo de Berrio sirvió a los Reyes Don Alonso el Sabio y Don Sancho el Bravo por los años de 1292.

Lope Pérez de Berrio, Comendador de Bedmar y Jimena en la Orden de Santiago, floreció en el reinado de Don Pedro el Cruel, y fue fundador de la capilla mayor de San Miguel, de Baeza.

Ruy Díaz de Berrio, Capitán de la Guardia de Don Enrique II, fue primer Señor de la villa y castillo de Carcabuey y de unas tierras en el término de Jaén, por merced de aquel monarca en 1379.

Ruy Díaz de Berrio, Alcaide de los Alcázares de Jaén, de quien refiere Argote de Molina, que pasando cierto día de Baeza a Jaén con no más de treinta y cuatro lanzas, tuvo aviso de que un moro principal de Granada se retiraba de la frontera con ochenta jinetes, después de hacer gran cabalgada en los términos de Jaén, y yendo en su alcance trabó con él batalla, le venció y desbarató, quitándole la presa que llevaba y haciéndole muchos moros cautivos.

Juan Ruiz de Berrio Armijo de Sossa, Caballero Veinticuatro de Córdoba y segundo Señor de la villa y castillo de Carcabuey, fue leal servidor de Don Enrique III, cuyo monarca hizo reversión de la villa de Carcabuey a la corona con promesa de reivindicarle; pero no habiéndolo hecho, reclamó en justicia contra el despojo Juan Ruiz de Berrio, y en su virtud, volvió a la casa ocho años después la villa y castillo de Carcabuey.

Juan de Berrio y Muñiz de Godoy, hijo póstumo y sucesor del anterior, vasallo del Rey, Alcaide Mayor y Caballero Veinticuatro de Córdoba, fue III Señor de la villa y castillo de Carcabuey y primero de la villa de la Morena, y subrogó en su lugar, para lo cual ganó facultad real; y en su virtud, vendió la villa y castillo de Carcabuey a Elvira de Herrera, viuda de Pedro Fernández de Córdoba, V Señor del estado de Aguilar, y con el precio de ella compró la villa y torre de la Morena, a dos leguas de Córdoba, que dejó a su hijo Luis de Berrio y Fernández de Córdoba, II Señor de la Morena, primogénito de la casa, fue II Señor de la villa y castillo de la Morena, Veinticuatro de la ciudad de Córdoba, vasallo del Rey con acostamiento de lanzas, y uno de los señores que pelearon más esforzadamente en aquella guerra. Se halló con las gentes de armas de su mando, en las conquistas de Estepona, Coín, Marbella, Vélez, Málaga, Guadix, Almería y Baza, y por último en la de Granada, recibiendo mercedes de los Reyes Católicos como premio de sus servicios, entre ellas unas casas en la ciudad de Guadix y tierras en su término, según afirma el Doctor Morales en su "Nobleza de Córdoba". Casó Luis con Mencía González de Gahete, Señora de la dehesa de Tolote, y fue progenitor de muchas y esclarecidas familias de Córdoba, entre ellas la de los Duques de Fernán-Núñez, Señores de la casa de Berrio, la Morena, Tolote y Marquillos, Condes de Gavia, Señores de Torreblanca, Carcabuey, y otras de la misma nobleza.

Antonio de Berrio Fernández de Córdoba y Venegas, hermano de este último, fue también conquistador de Granada.

Entre los Caballeros Hijosdalgo llamados por los Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel en 1494 en su Corte fueron: Luis de Berrio, de Córdoba; N. Berrio, de Málaga, y Juan de Berrio, de Jaén.

Fueron Caballeros, Infanzones e Hijodalgos aragonés en las Cortes de 1626: Domingo Francisco de Berrio, y Juan Jacinto de Berrio, de Zaragoza, y en la de 1677-1678, Jerónimo del Berrio, de Alagón (Zaragoza).

Gaspar de Berrio fue Alcalde de Estepona (Málaga) en 1508.

Obtuvieron repartimiento en la ciudad de Málaga: Antón de Berrio, Regidor de Málaga y Alcalde de Bentomiz, y Pedro Sánchez de Berrio, vecino de Cártama (Málaga).

Probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Santiago en los años que se mencionan: Diego y Francisco de Berrio y de Angulo, hermanos, naturales de Cogolludo, en 1637 y 1647, respectivamente; Juan Luis de Berrio y Angulo, natural de Medinaceli, en 1627; Martín de Berrio y Angulo, natural de Madrid, Gobernador y Capitán de Guerra de Gaeta, en 1646; Jerónimo de Berrio y de Berrio, natural de Granada, en 1677; Diego de Berrio y Landazuri, natural de Lendoño de Arriba, en 1691; Francisco de Berrio Marzana y de Elosu, natural de Marzana (Vizcaya), en 1689; Pedro de Berrio Otazu y Aznar, natural de Otazu (Navarra), en 1615; Hernando de Berrio y Ribera, natural de Frómista (Palencia), Regidor de Panamá, en 1597; Diego de Berrio y Salazar, natural de Jaén, en 1559; Luis de Berrio y Salazar, natural de Jaén, en 1549; Miguel de Berrio y Zaldívar, natural de México, Conde de San Mateo de Valparaíso, del Consejo de Hacienda, en 1773, y Juan Manuel de Berriozábal, natural de Urubamba (Perú), Marqués de Casa Jara, Conde de Vallehermoso, en 1833.

Juan de Berrio y Mendoza, natural de Jaén, y Pedro de Berrio y Vaca de Herrera, natural de Madrid, ingresaron en la Orden de Calatrava en 1623 y 1638, respectivamente.

Fueron Caballeros de la Orden de Alcántara: Pedro de Berrio y Pérez de Mendiola, natural de Elorrio, en 1633; Manuel Marcos de Berrio y Osorio, natural de Cogolludo, en 1634, y Jerónimo López de Berrio y Angulo Encinas y de Adrada, natural de Valladolid, en 1631.

Ingresaron en la Real Compañía de Guardias Marinas: Ignacio de Berrio y Rodríguez de Arellano, natural de Aoíz (Navarra), en 1758, y Roberto de Berriozábal y White, natural de Cádiz, en 1863.

Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, en los años que se indican: Hipólito de Berrio, vecino de Carrión de los Condes (Palencia), en 1548; Hernando y Martín de Berrio, hermanos, vecinos de Noviarcas (Soria), en 1550; Juan de Berrio, vecino de Corpa (Madrid), en 1552; Juan de Berrio, vecino de Santa María de Nieva (Segovia), en 1595, y Cristóbal de Berrio y Verde, vecino de Molina de Aragón (Guadalajara) y Burgo de Osma (Soria), en 1731.

Litigaron su hidalguía ante la Real Chancillería de Granada: Alonso de Berrio, vecino de Cazorla (Jaén), en 1517; Antonio y Simón de Berrio, vecinos de Jaén, en 1558; Cristóbal de Berrio y hermanos, vecinos de Jaén, en 1559; Gaspar Antonio de Berrio, vecino de Córdoba, en 1551; Isabel de Berrio, hija de Juan de Saavedra, vecina de Jaén, en 1552; Juan de Berrio y hermanos, vecinos de Jaén, en 1566; Manuel de Berrio, vecino de Zalamea de la Serena (Badajoz), en 1795, y Antonio y Simón Berrio y Frías, vecinos de Jaén, en 1575.

Francisco y Lázaro de Berrio y Juan Pérez de Berrio, hijo de Lázaro de Berrio, eran vecinos de Mondragón (Guipúzcoa) en 1566.

Probaron su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Mondragón: Juan Berrio Pérez de Oro, en 1601, y Bartolomé de Berrio Viciola, en 1741.

Probaron su limpieza de sangre para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición: Jerónimo Berrio y Hormaza, natural de Santa Fé, Provisor y Vicario General de Santa Fé, para Persona honesta, en Cartagena de Indias (Colombia), en 1663; Tiburcio Berrio Ongay, natural de Aoíz (Navarra), presbítero, para Oficial, en Valencia, en 1664; Baltazar Berrio y Arce (hijo de Francisco de Berrio y Arce y de María Mercedes Gil de Palacios), en León (Nicaragua), en 1762; Agustín de Berrio Vela, natural de Cuzco, de la Orden Agustina, Doctor en Sagrada Teología por la Universidad de San Marcos (hijo del Maese de Campo Miguel de Berrio Manrique, natural de Cuzco y su Alférez Real perpetuo, y de Mencía Vela y Acuña, natural de Madrid; nieto paterno del General Juan de Berrio Villavicencio, natural de Huamanga, Familiar del Santo Oficio, y de María Manrique de Lara, natural de Lima, y biznieto paterno de Ruy Díaz de Berrio, por otro nombre Rodrigo de Berrio, que tras ser Capitán y Gobernador de las Alpujarras, pasó al Perú, donde fue primer Corregidor de Huamanga y luego se avecindó en Cuzco), para Familiar y Calificador, en Lima, en 1644.

En la villa de Bilbao obtuvieron Sello mayor de hidalguía: Manuel Atanasio de Berrio y Cenitagoya, natural y originario de Elorrio y residente en Ochandiano (Vizcaya), el 10 de Mayo de 1830, y Diego Manuel, José María, María Josefa y Rosa Matilde de Berrio e Inchaurregui, hermanos, naturales de Orduña y originarios de Lendoño, el 28 de Julio de 1774.

Josefa de Berrio y de la Fuente, vecina de Lendoño de Abajo, probó su hidalguía ante el Teniente Corregidor de Valmaseda en 1793. Era hija de Antonio de Berrio y Arcocha y de Antonia de la Fuente y nieta paterna de Blas de Berrio y de María de Arcocha.

Probaron su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Elorrio: Martín y Pedro de Berrio de Zenita (hijos de Martín de Berrio de Zenita y de María de Leániz, y nietos paternos de Juan Martínez de Berrio, originario de San Agustín de Echevarría, y de Ossana de Orbe), en 1576; Pedro de Berrio (hijo de Juan Martínez de Berrio y de María de Burguinas, y nieto paterno de los citados Juan Martínez de Berrio y de Ossana de Orbe), en 1576; Pedro Iñiguez de Berrio (hijo de Pero Iñiguez de Berrio y de María Martínez de Oguiza de Leániz Orbe, y nieto paterno de Iñigo de Berrio, originario de San Andrés de Echevarría, y de María de Aranceta), en 1576; Martín y Juan de Berriozábal, hermanos (hijos de Martín de Berriozábal y de Arabio-Urruti y de Marina de Arespacochaga, y nietos paternos de Juan de Berriozábal y de Arabio-Urruti y de Marina de Arabio y de Berriozábal), en 1576, y Juan de Berrio, Procurador Síndico de Elorrio, en 1599.

En el rol de oñacinos y gamboínos son citados: San Juan de Berrio, hijo de Iñigo Abad de Berrio, gamboino mondragonés, que concurrió al ataque de esta villa en 1448; Martín Sáez de Berrio, Procurador de Elorrio en 1463; Juan de Berrio y Martín Galán de Berriozábal, oñacinos adictos a la casa de Ibarra en Elorrio, retados en el desafío de 1468, y Martín Sáez de Berriozábal, de Elorrio, en 1463.

Miguel de Berrio fue Caballero e Hidalgo de Zaragoza en 1589.

El Real Tribunal de Navarra reconoció, en 1667, la nobleza de Miguel, Francisco, José y Angela de Berrio, vecinos de Villalba.

Probaron su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Santiago: Miguel de Berrio, natural de Villanueva de la Serena (Badajoz), del Convento de San Marcos de León, en 1714, y Juan Antonio de Berrio, natural de Villanueva de la Serena, del Convento de San Marcos de León, en 1720.

Ingresaron en los colegiales del Mayor de San Ildefonso y menores de Alcalá: Gonzalo Berrio, natural de Soria, en 1623; José Berrio y Verde, natural de Molina de Aragón (Guadalajara), en 1700; Eugenio Manuel Berrio, natural de Ajofrín (Toledo), en 1737; Eugenio Berrio, en 1742, y Agustín Berrio y Verde, natural de Molina de Aragón, en 1745, y Manuel León de Berriozábal, en 1828.

Felipe de Berriozábal, nacido en Zacatecas en 1827 y falleció en México en 1900. Estaba estudiando en la Escuela Nacional de Ingenieros, cuando el ejército norteamericano invadió el territorio mejicano en 1847 y entonces empuñó un fusil, batiéndose heroicamente en defensa de la patria. Terminados sus estudios realizó notables trabajos de ingeniería, ingresando nuevamente en el ejército del partido liberal y tomando parte en cuantas batallas se libraron en 1856 y siguientes. Era ya General de Brigada cuando desembarcó el ejército francés, al que derrotó algo más tarde. Defendió el cerro de Guadalupe, rechazando al enemigo por tres veces, y resistió un sitio de dos meses en el convento de San Agustín de La Puebla, obligándole a entregarse. Pudo escaparse y se unió al Presidente Juárez en 1865, que le nombró Ministro de Guerra y poco después General en Jefe del Ejército.

Alonso de Berrio e Ibáñez, natural de Berrioplano, Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, en la que ingresó en 1577. Era hijo de Pedro de Berrio y Lizasoain y de María Alonso Ibáñez y Ollo; nieto paterno de Sancho de Berrio y de María Martín de Lizasoain y nieto materno de Alonso Ibáñez y de Juana de Ollo.

Francisco de Berrio obtuvo repartimiento en la ciudad de Guadix (Granada) por ser vecino o poblador de ella, en 1489.


Armas


Los Berrio de las casas de Orduña y Lendoño, en Vizcaya, traen: En campo de plata, una banda de sable, acompañada en lo alto de un águila del mismo color.


Los Berrio de esas mismas casas que asistieron a la batalla de las Navas de Tolosa y que quedaron establecidos en Andalucía, modificaron las anteriores armas en esta forma: En campo de plata, una banda de gules, acompañada en lo alto de una cruz hueca y flordelisada de sable, y en lo bajo de un águila, también de sable, coronada de lo mismo.

Así las ostentan las ramas de Baeza, Jaén, Granada, Avila y Castilla la Vieja y sus líneas del Perú, Venezuela, Colombia y Chile; los Berriozabalbeitia de la casa de Miota; los Berriozábal-Urruti de la anteiglesia de San Agustín de Echevarría; los Berrio, del barrio de Berrio, de Elorrio, y los Berriozábal, del barrio de Berriozábal, de Elorrio.

Estas armas usaba Miguel de Berrio y Zaldívar, natural de México, primer Marqués de Jaral del Berrio.


Algunos autores señalan las siguientes: En campo de plata, una banda de gules, acompañada en lo alto de una cruz flordelisada de sable, y en lo bajo de un águila, también de sable, coronada de lo mismo.


La casa de Elorrio, originaria también del solar de Orduña: En campo de plata, una banda de gules engolada en cabezas de dragones de sinople y acompañada, en lo alto, de una cruz de Calatrava de sable, y en lo bajo, de un águila del mismo color coronada de oro.


Los de la casa Palacio del lugar de Berrioplano, en Navarra: En campo de gules, una estrella de oro circundada de cinco lobos y cinco sotueres de oro, alternando.


Los del Palacio de Berrioplano usan también: En campo de plata, una estrella de gules de ocho puntas, acompañada en orla de cuatro lobos andantes de sable, linguados y vilenados de gules, uno en cada cantón, y alternados con cuatro aspas de gules.

Estas armas constan en la villa de Villava, de la Merindad de Pamplona.


Los del Palacio del lugar de Berriosuso, también en Navarra, traen: En campo de azur, dos lobos de su color natural, puestos en palo, y bordura cosida de azur con ocho sotueres de oro.


Otros de la misma casa del Palacio del lugar de Berriosuso, también en Navarra, traen: En campo de plata, dos lobos de su color natural, puestos en palo. Bordura de azur. con tres estrellas de oro, dos en la cabeza y una en punta.


El Palacio de Berrioplano, según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina y Miguel de Salazar, trae: En campo de plata, una estrella de gules y cinco lobos de sable y cinco sotueres de gules dentro del escudo a modo de orla.


El Palacio de Berriosuso, según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina, traen: En campo de plata, dos lobos andantes de sable. Bordura lisa de gules.


El Palacio de Berriosuso, según Miguel de Salazar, trae: En campo de plata, dos lobos de sable, puestos en palo. Bordura de azur.


Los de Pamplona, poseedores del mayorazgo de Berrio, tenían: En campo de oro, cinco panelas de gules, puestas en sotuer.


Los de Castilla y León, según Miguel de Salazar, traen: En campo de plata, una faja de sable, y en cabeza un águila de sable.


En el expediente del Caballero de Alcántara José de Omar y Vélez Ladrón de Guevara Pascual y Berrio, natural de Herrera de Pisuerga (Palencia), año 1803, constan las siguientes armas para los Berrio de Orduña, que son: En campo de plata, una barra de gules, acompañada en jefe de una cruz flordelisada.

En el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara Manuel Marcos de Berrio Osorio, se dice que la casa de Cogolludo (Guadalajara) ponía el campo de ese último escudo de sinople; pero debe haber alguna equivocación en ese dato, pues siendo de sinople el campo de esas armas estaría en ellas el color sobre el color en contra de las leyes heráldicas.


Los Berrio, radicados en Cartagena de Indias, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, tres tercias, de plata. Bordura de oro, con ocho cruces, de gules.


Otros Berrio, de Navarra, según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, cinco panelas de sinople, y 2º y 3º, en campo de gules, un castillo de oro, y una cruz de oro y gules sobre el todo.


Otros de Navarra: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un león de oro, barrado de plata y gules, y bordura de oro con ocho flores de lis de gules, y 2º, en campo de plata, una banda de sable, acompañada en lo alto de un águila exployada de sable.


Otros Berrio de Pamplona usan: Escudo cuartelado por una cruz contrapalada de gules y plata:1º, de plata, con cinco panelas de sinople, puestas en sotuer; 2º y 3º, de gules, con un castillo de plata, y 4º, de plata, con dos lobos andantes de sable puestos en palo.

Son armas puras de este linaje las de la segunda división, correspondiendo las de la primera a los Bázquez de Coronado, con los que los Berrio entroncaron en el siglo XV.


Los Berrio-Plana, de Barasoain (Navarra), según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina, traen: En campo de oro, cuatro lobos de sable. Bordura de gules con ocho aspas de oro.


Los Berrozábal usan: En campo de oro, un árbol, de sinople frutado de oro, y lobo de sable pasante al pie de tronco. Bordura de azur, con tres martillos de oro y tres eslabones de cadena, también de oro, alternando.


Los López-Berrio, de Don Benito (Badajoz), traen: Escudo partido: 1º, cortado: primero, en campo de gules, un sol, y segundo, en campo de gules, las letras SO-LOS, de oro, y 2º, en campo de plata, una banda de gules, acompañada en lo alto de una cruz hueca y flordelisada de sable y en lo bajo de un águila, también de sable.

Estas mismas armas constan en una casa de Villanueva de la Serena (Badajoz).


En el expediente del Caballero de Calatrava Francisco Antonio Martín y Berrio, natural de Cabeza de Buey, año 1749, constan las siguientes armas para los López-Berrio: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un sol dibujado, debajo una inscripción que pone "Solos", y 2º, cortado: primero, en campo de sinople, una cruz que parece de Alcántara, y segundo, en campo de azur, una barra de gules que lo atraviesa y un águila.


Aznar Martínez de Berrio, caballero navarro, árbitro en el pleito entre los Enériz y el Arcediano de la Cámara, año 1280, usaba por armas: Tres potes, bien ordenados.


Otros Berriozábal traen: Una banda, acompañada de tres estrellas y un árbol. Pero no indica los esmaltes.