Collado

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El apellido Collado, en las distintas familias que en España lo llevan, se derivó de los diversos lugares y villas de ese nombre que existen en varias regiones de la Península.

No son, por tanto, originarias de un mismo solar y tronco las numerosas casas de Collado que difundieron este apellido por España. Lejos de esto, puede asegurarse que no existe relación de vínculo ni de parentesco entre la mayoría de ellas.

Concretándonos a las familias de este apellido de más probada nobleza, añadiremos que los Collado de Cantabria son distintos de otros de Castilla, como lo son igualmente entre sí, los de La Rioja, los de Cuenca y los de Andalucía, consistiendo únicamente la identidad de su apellido en que unas y otras lo tomaron del nombre de pueblos denominados de la misma manera en esas regiones y de las que eran originarias.

En Cantabria hubo muy principales casas de Collado en Laredo, Limpias, Santoña, valle de Liendo y valle de Ruesga, y todas ellas sí debieron proceder en verdad de un mismo solar y constituir una misma familia en sus origenes, pues la identidad de sus escudos de armas así lo indica. En Limpias, por añadidura, hay un barrio que se llama barrio de Collado, cuyo nombre tiene, sin duda, estrecha relación con el apellido de esas casas.

La familia riojana del apellido Collado quizá tomó del nombre de la aldea El Collado, agregada al Ayuntamiento de Jubera, y en esta villa radicaron muchos de sus individuos, que probaron su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid en 1816.

En Castilla hubo casa de Collado de mucha antigüedad en la villa de Espinosa de los Monteros (Burgos); en Corral de Almaguer (Toledo); en la ciudad de Valladolid, y en Lezuza y La Roda (Albacete).

En Asturias tuvo casas solares en el Concejo de Ribadesella; en El Pedregal, del Concejo de Tineo; en Libardón, del Concejo de Colunga, y en Isongo, del Concejo de Cangas de Onís.

Mateu Collado fue vecino de Benimaclet (Valencia) en 1379. Gomis del Collado y Guillem Collado fueron vecinos de Castellón de la Plana en 1398. Mathe Collado fue vecino de Alzira (Valencia) en 1399. Johan de Collado fue vecino de Xátiva (Valencia) en 1421.

En Aragón tuvo casas solares en Ejulve, su dueño Miguel de Xulbe del Collado; en Valderrobres, su dueño Pascual Collado; en Alcañiz, sus dueños Vicent Collado Arna y Joan Collado; en Mezquita de foscos, su dueño Martín Collado; en Rubielos de la Cérida (todo en Teruel), su dueño Pero Collado; en Cariñena, su dueño Mossén Miguel del Collado, clérigo, y en Velilla de Jiloca (ambas en Zaragoza), su dueño Joan Collado, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495; en Huesca, su dueño Pero Collado, documentada en 1284, y en Teruel, su dueña Toda de Collado documentada en 1384-1387.

En Cataluña tuvo casas solares en Falset (Tarragona), su dueño Joan Collado, y en la ciudad de Lérida, su dueño Salvador Collado, documentadas en la Fogueración catalana de 1553.

En el País Vasco tuvo casas solares en el valle de Trucíos, de las Encartaciones de Vizcaya y en la villa de Valmaseda (Vizcaya).

Pasaron a Argentina, Chile, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.

Fueron Caballeros de la Orden de Santiago: el Capitán Pedro Collado de Alarcón, natural de Corral de Almaguer (Toledo), en 1623; Francisco Andrés Collado del Aguila, natural de Corral de Almaguer, en 1777, y José Ignacio de Collado de Alarcón y de Alarcón, natural de Madrid, en 1631, y Pablo Collado y Parada, bautizado en San Sebastián, en 1840.

Francisco Collado de Peñalosa, natural de Corral de Almaguer, probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Santiago en 1576. Era hijo de Francisco Collado y Santoyo y de Isabel de Peñalosa y Medina y nieto paterno de Juan Collado y de Catalina de Santoyo.

Juan Collado de la Mota, natural de Cuenca, fue Caballero de la Orden de Calatrava, en la que ingresó en 1676.

Fueron Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén: Juan Collado, en 1538; Gonzalo Collado, en 1538; Pedro Collado y Griabales, natural de Ontiñena (Huesca), fraile conventual de la Castellanía de Amposta (hijo de Pedro Collado y de Jerónima Griabales), en 1615, y Juan Manuel Collado Delgado Aguilla y Figuerola, en 1798.

Pedro de Collado y Saavedra, natural de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Calatrava en 1615. Era hijo de Pedro de Collado y Sánchez y de María de Saavedra y Díaz de Asensio y nieto paterno de García de Collado y de Catalina Sánchez.

Probaron su hidalguía y limpieza de sangre para ingresar como religiosas en la Orden de Santiago: Isabel Collado y Collado, natural de Corral de Almaguer (Toledo), del convento de Santa Fe de Toledo (hija de Antonio Collado y Hoces y de Catalina Collado y Ramírez; nieto paterno de Alonso Collado y de Isabel de Hoces y nieto paterno de Hernán Collado y de Isabel Ramírez), en 1587, y Olalla Collado y Morcillo, natural de Calamonte (Badajoz), del convento de Santa Olalla de Mérida (Badajoz), en 1688.

Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, en los años que se indican: Atanasio, Dionisio, Francisco, Francisco Vicente, Leonardo, Rafael, Romualdo, Rudesindo, Valentín y Valeriano Collado, vecinos de Jubera, en 1816; Domingo del Collado, vecino de Pandiello (Asturias), en 1745; Ignacio del Collado, vecino de Santillana, en 1759; Juan de Collado, vecino de Villahán (Palencia), en 1567; Pedro de Collado, vecino de Toledo y originario de lugar de Mentera-Barruelo, del valle de Ruesga, en 1800; Ventura del Collado, vecino de Carmona, del valle de Cabuérniga, (Cantabria), en 1776; Antonio Collado Iñiguez, vecino de Jubera, en 1816; Manuel Collado Laserna, vecino de Jubera, en 1816; Juan de Collado de la Mota, vecino de Cuenca, en 1618; Domingo y Francisco de Collado Ochoa, vecinos de San Bartolomé de los Montes, de la Merindad de Trasmiera (Cantabria), en 1723; Nicolás Antonio del Collado Palacio, vecino de Castro Urdiales (Cantabria), en 1799; Manuel Collado Viguera, vecino de Jubera, en 1816, y Rosa de Collado Hoyo, madre y tutora de Juan Laincera Collado, vecinos de Carasa, de la Junta de Voto y Merindad de Trasmiera (Cantabria), en 1806.

Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada: Antonio Collado y hermanos, vecinos de Villanueva de Alcardete y Ocaña (ambas en Toledo), en 1564; Diego Collado, vecino de Horcajo, en 1726; Diego y Francisco Collado, vecinos de Villamanrique, en 1561; Gaspar Collado, natural de Villanueva de Alcardete y vecino de Alcázar, en 1716; Juan Collado, vecino de Corral de Almanguer (Toledo), en 1534; Juan Collado, vecino de Cuenca, en 1666; Juan Collado, vecino de Lillo (Toledo), en 1563; Juan Antonio Collado, vecino de Uclés (Cuenca), en 1775; León Collado, vecino de Lopera, en 1733; Pedro Collado, vecino de Lillo, en 1565; Pedro Collado, vecino de Rozalén del Monte (Cuenca), en 1604; Pedro, Julián y Pablo Collado, vecinos de Rozalén del Monte, en 1597; Rodrigo Indalecio Collado, vecino de Alcalá de los Gazules (Cádiz), en 1732; Juan Collado Alarcón, vecino de Corral de Almanguer, en 1536; Francisco Collado Cabellos y Piñán, vecino de Puebla de Don Fadrique (Granada), en 1716; Luis Collado de la Calzada, vecino de Baeza (Jaén), en 1630; Juan Collado de la Mota, vecino de Cuenca, en 1618; García de Collado Rucuba Pieraguelano Pérez, vecino de Quintanar, en 1545, y Francisco Andrés Collado y Salazar, vecino de Lillo, en 1778.

Probaron su nobleza ante la Real Audiencia de Oviedo: Ramón Collado Collera Nieto­Sardalla y Cueto, natural y originario de Rivadesella, en 1789; José, Tomás y Manuel Collado y Cueto, vecinos de San Román (hijos de Tomás Collado y nietos paternos de Juan Collado), en 1828; José Collado Cueto Llano y Madera, natural de San Román de Villa, vecino de Piloña y originario de Libardón, en 1832; Martín y Pedro Collado Martínez y Campillo, vecinos de Puertas y Canales y originarios de Isongo, en 1770, y Mateo Collado Sánchez Nieto y Sardalla, vecino de Ribadesella, Capitán de Fragata y Teniente Coronel, en 1765.

Probaron su limpieza de sangre para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición: Juan Alfonso Collado de la Mota, natural y vecino de Cuenca, para Oficial, en Toledo, en 1642; Juan Collado Muñoz, natural de Cuenca, para Oficial, en Cuenca, en 1677; Miguel Collado San Martín Sáenz del Cotillo, natural de Portugalete (Vizcaya), para Oficial, en Logroño, en 1632, y su mujer Leonor Estañol, natural de Las Palmas; Pedro de Collado Villarreal, natural de Cuenca, en dicha ciudad, en 1598; Sebastián de Collado Serrano, natural de Cuenca, para Oficial, en Lima, en 1677, y su mujer Isabel Antonia de Vergara Malo de Molina, natural de Lima, y María de Collado, y su marido Simón Jorge Perea, para Oficial, en Canarias, en 1684.

Por Real despacho de 28 de Julio de 1883 se concedió el título de Marqués de Revilla de la Cañada a Josefa de Collado Ranero, y sucedió en el mismo por Real carta de 30 de Septiembre de 1884 Josefa de Collado y Vega.


Armas


Las casas de Collado en Laredo, Limpias, Santoña, Santander, valle de Liendo y valle de Ruesga tienen: En campo de gules, dos calderas de sable, perfiladas de oro, puestas en palo, y fajadas de este metal, de tres piezas y en cada asa dos sierpes de sinople, gritadas de oro.

Los Collado, Marqueses de la Laguna, traen esas mismas armas. Dichas armas fueron certificadas a Antonio Vitorica Sáinz Casuso y de la Cuesta por José de Rújula y de Ochotorena, Cronista y Rey de Armas del Rey Don Alfonso XIII, el 1 de Abril de 1931.


Los radicados en Oviedo (Asturias), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una torre de gules, almenada y mazonada de azur.


Los radicados en Granada, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, seis piezas de artillería, de oro, puestas en dos palos de a tres cada uno de ellos.


Los radicados en Requena (Valencia), pasados a Venezuela y Estados Unidos, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, cuatro bandas, de gules.


Los radicados en Quintanar del Rey (Cuenca), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, un palo, de gules, perfilado de oro y acompañado de dos sierpes, de oro.


Otros: En campo de azur, dos fajas, de oro.

Francisco Lozano dice que algunos Collado de Laredo usaron también éstas: En campo de oro, dos collados, sumado cada uno de una torre almenada.

En el barrio de Collado, de Limpias, constan las siguientes armas para los Gómez del Collado: Escudo cuartelado: 1º, un león rampante; 2º y 4º, una caldera con sierpes a las asas (armas de Collado), y 3º, tres espadas con las puntas hacia arriba.

Los del Concejo de Ribadesella y El Pedregal (Asturias) traen: En campo de gules, dos calderas de sable, puestas en faja, gringoladas de cuatro cabezas de serpiente, de sinople, y cargada cada una de tres fajas de oro.

Ciriaco Miguel Vigil describe las anteriores armas en la siguiente forma: En campo de gules, dos calderas de sable, perfiladas de oro, con tres fajas de este metal cada una. Y las asas, formadas de serpientes de sinople.

En la casa de los Collado, en Ribadesella, así como en las de los Fernández Collado, en El Pedregal y en la de Argüelles en Mieres de Limanes, del Concejo de Siero (Asturias), traen: En campo de gules, dos calderas de sable, puestas en palo, gringoladas de cuatro cabezas de serpiente, de sinople, y cargada cada una de tres fajas de oro.

Los Collado, de Espinosa de los Monteros y otros en Castilla ostentan: Escudo cuartelado: 1° y 4°, de azur, con una cruz floreteada de oro, y 2° y 3°, de plata, con un castillo de piedra.

Otros, según José Pellicer y Tobar, traen: En campo de gules, dos calderas de oro, puestas en palo, cada una con tres fajas de sable y en cada caldera cuatro cabezas de sierpes de sinople, de dos en dos, cada dos al extremo de cada asa.

En el expediente del citado Caballero de la Orden de Calatrava Diego Antonio Arévalo y Collado, natural de Llerena, año 1702, constan: En la capilla de ese nombre fundada por Juan Collado, Embajador en Roma, Comendador de Ocaña y Caballero de Santiago, en Corral de Almaguer: Se compone de una cruz de Calatrava dorada, cosida con listas negras sobre campo rojo y orlada de siete aspas, y a la izquierda una mano que sale de nubes negras y pardas con una cabeza desollada y una banda roja entre dos bocas de dragantes, todo en campo pardo y con un rótulo que dice: "Hoc virtutis opus famam extendere factis". Los de Castilla, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, una montaña, de oro, sumada de una torre, de plata.