Escribá, Escrivá

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Este antiguo e ilustre linaje que, originario de la ciudad de Narbona, en Francia, trajeron a España nobles caballeros que acudieron a ayudar al Rey don Jaime I de Aragón en la conquista del reino de Valencia.

Es monarca premió los servicios de los que entonces, según Escolano, eran conocidos por Escrivá, incluyéndolos en el reparto de tierras, tocándole a Guillermo Escrivá, en el primero de los repartos de 18 de agosto de 1239, el lugar de Patraix, cercano a Valencia. También le concedió el monarca la escribanía de justicia de Valencia. Este Guillermo Escrivá fundó en la mencionada ciudad un hospital, que después fue convento de frailes trinitarios y mas tarde de monjas de la misma Orden. Sus descendientes conservaron la propiedad de la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles. En el año 1237, se le había concedido al mismo caballero lo que Gaspar Escolano llama la corte de la ciudad de Valencia y todas las de su término.

También se hallaron los Escrivá en la toma de Xátiva y en la guerra de Murcia. Se distinguió mucho Pedro de Escrivá.

Mossèn Jaime Febrer cita a Guillermo Escrivá, que fue secretario del consejo de estado y de guerra del Rey don Jaime I. Fue prudente y sabio consejero, que procuraba evitar todo riesgo, y que en nada se errase. Vino de Tolosa, Francia y fue nombrado por el Rey embajador en la corte de Castilla. En el reparto de tierras el monarca le concedió, en 1239, el lugar de Patraix, cercano a Valencia.

Los Escrivá, además de Señores de Patraix, fueron Señores de Argelita, Marqueses de Monistrol de Noya, condes de Sástago.

La nobleza de estos caballeros se prueba por una declaración que el gobernador de Valencia hizo en el año 1315, al entender en cierto pleito habido entre los hijos de Arnaldo Escrivá, nietos del ya citado Guillermo Escrivá, manifestando que por ser pleito de caballeros correspondía a su jurisdicción, y no la del justicia mayor, la vista de la causa. En el año 1332, en sentencia confirmada por el rey don Jaime II de Aragón, se declaró pertenecer el tributo del monedaje del lugar de Patraix a Juan Escrivá, nieto del repetido Guillermo Escrivá. señor de Patraix.

Gonzalo Escrivá de Romaní e Hijar, hijo de Onofre Escrivá de Romaní y Mateo (hijo segundo de Onofre Escrivá de Romaní y Mercader, señor de Argelita, y de su mujer doña Isabel Mateo), natural de Valencia, primer conde de Alcudia y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 27 de mayo de 1623. En 1634 contrajo matrimonio con doña Ana María de Mompalau.

En la villa de Benirredá, del partido judicial de Gandia (Valencia), hubo otra casa del apellido Escrivá. entroncada con nobles familias de la región.

En la ciudad de Ibiza, erigió Guillém de Escrivá, el 19 de junio de 1303, una capilla, bajo la advocación de San Juan, con un beneficio simple que el vulgo denominó "del pan bendito", porque se repartía pan bendito a todos los fieles que acudían a oír misa.

Otra línea de este linaje moró en la villa de Alginet, del partido judicial de Carlet (Valencia), siendo el primer caballero de quien se tiene noticia Jaime Escrivá, natural y señor de Alginet, del consejo del rey don Juan, y camarlengo de la infanta doña Violante. Floreció en 1347.

Guillermo Escrivá, señor de Patraix, fue bisabuelo de: Juan Escrivá, embajador del rey don Pedro IV, cerca de la corte de Sicilia y después capitán de ocho galeras y coronel de la gente de Valencia en la guerra de Cerdeña. Sirvió al citado monarca aragonés en la toma de Mallorca, y en 1343 ostentaba el título de vicealmirante de mar. Al mando de diez galeras ayudó al rey de Castilla don Alfonso XI en el sitio de Algeciras. Contrajo matrimonio con doña Gueralda de Romaní, y fueron tronco de la conocida familia Escrivá de Romaní. De este enlace nació Pedro Escrivá de Romaní y Mateo, natural de Valencia, vistió el hábito de Santiago el 24 de mayo de 1586, poseyó el señorío de Argelita.


Armas


Guillermo Escrivá, tronco de las rama de los señores de Patraix, ostentó las siguientes, que por sus servicios le concedió el rey don Jaime I de Aragón: Escudo jaquelado de oro y gules.


Los Escrivá de Romaní, traen: Escudo jaquelado de gules y oro; en abismo, un escusón de azur, con un menguante de plata.