Eslava

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Esta familia, de puro y rancio linaje navarro, es originaria de la villa de Eslava (cuyo nombre tomó), del Valle de Aibar y partido judicial de Aoiz.

En dicha villa tuvo también su primitivo y antiguo solar. del que salieron en principios del siglo XII los caballeros Eslava que pasaron a Aragón a servir a los Monarcas de este reino, estableciéndose en las montañas de Jaca, de donde algunos se trasladaron al reino de Valencia, siguiendo en sus conquistas al Rey aragonés don Jaime I.

De las montañas  de Jaca procedía, si bien era de origen navarro, el valeroso guerrero Martín de Eslava, citado por Febrer y Escolano, que fue el primero que en la conquista de Mallorca subió a la muralla de la ciudad el día que la ganaron los cristianos, y clavó en ella el real estandarte, acción que premió el Rey don Jaime armándole caballero.

Otro caballero de este linaje, Juan de Eslava, sirvió al mismo Monarca en las conquistas de Orihuela y Murcia. También se trasladaron al reino de Valencia, y se naturalizaron allí, más caballeros del mismo apellido, que fueron premiados con el señorío del lugar y valle de Cárcer, del partido judicial de Alberic (Valencia), señorío que conservaron durante muchos años los Eslava.

Entre ellos citan las crónicas a Martín Iñiguez de Eslava, Señor de Zueicua y del Valle de Cárcer, que fue enviado por el Rey don Alfonso IV de Aragón al Rey de Castilla en el año de 1329 para hacer la liga contra el rey moro de Granada. “Y como por este mesmo tiempo ---escribe Escolano--- hubiese grandes alborotos en la ciudad y reino de Valencia, en razón de mandar dicho Rey que todos generalmente viviesen al fuero della (cosa que sintieron vivamente los señores poblados a fuero de Aragón), hizo el Martín Iñiguez de Eslava tan buenos oficios en renunciar a su derecho, siendo él uno de ellos, y reducirlos a la voluntad real, que le hizo merced en el año 1331 (con privilegio dado en Valencia), de que fuesen suyas y de sus sucesores todas las calonias y penas en que cayesen sus vasallos por causas civiles y criminales, y que de éstas pudiese conocer y castigar , excepto en muerte y mutilación de miebros”.

También nombran las crónicas de los tiempos del Rey don Pedro IV de Aragón a Juan Martínez de Eslava, que siguió fielmente la voz y causa de ese monarca en la unión de Aragón y Valencia, por lo que el citado don Pedro IV le hizo merced de  la gobernación de Orihuela, donde pronto fue menester su valor para defender  la plaza contra el ataque del Rey de Castilla don Pedro I, “el Cruel”, que la combatió infructuosamente.

Volvió, sin embargo, el Monarca castellano por segunda vez, y con un poderoso ejército, a sitiar la ciudad y castillo de Orihuela, pero comprendiendo que mientras defendiese la plaza Juan Martínez e Eslava no conseguiría conquistarla, hizo llegar a sus puertas “un trompeta con bandera de seguro, y que en su nombre se dijese al gobernador quisiese venir a parlamento con él en su tienda, que tenía que practicar cosas del beneficio común. Aseguráronle mucho la salida a Juan Martínez de Eslava unos caballeros vasallos del Rey de Castilla, y con eso salió a ver qué le quería; mas como era (don Pedro I) de ánimo cruel, tenía puestos dos ballesteros en cierto puesto y dada orden que en llegando el gobernador cerca de su tienda, le tirasen y matasen, como en efecto lo hicieron, por donde hubo de rendirse el castillo”.

En el año de 1408, otro Juan Martínez, Señor de Cárcer. Era Almotacén de Valencia, y en el de 1420, pasó con el Rey don Alfonso V de Aragón a la guerra de las islas Córcega, Cerdeña y Sicilia con cargo de Capitán, y tuvo mucha parte en avasallarlas y rendirlas.

La sucesión masculina de estos caballeros Eslava, Señores de Cárcer, terminó al fallecer don Galcerán de Eslava, Señor de Cárcer, el cual, en su mujer, doña Beneta de Carroz, procreó una sola, hija, llamada Jerónima Clara de Eslava, que casó con Ximén Pérez de Azagra, naciendo de este enlace tres varones, que murieron sin dejar descendientes, y una  hija llamada también Jerónima, que contrajo matrimonio con Gaspar de Cruilles, caballero, y fueron padres de otra hembra, llamada igualmente Jerónima, que casó con Mosén Francisco Juan Cucaló o Cucalón de Montull, y procrearon un hijo, en el que recayó el señorío del lugar de Cárcer.

Entre los caballeros Eslava de origen navarro que pasaron a Aragón, como se ha dicho, citan también las crónicas como a uno de los que en Aragón quedaron, a Bartolomé de Eslava, persona tan principal y estimada entre los caballeros aragoneses, que le nombraron en las Cortes de 1286 por uno de los que habían de tener asiento en la casa del Rey don Alfonso III de Aragón, y años después le enviaron por Embajador a dicho Monarca para solucionar las diferencias que con él tenían.

Pedro García de Eslava asistió a las Cortes aragonesas de 1493, y Pedro de Eslava y Pedro Sánchez de Eslava, vecinos de Tauste, en Aragón, hicieron salva de infanzonía ante el Rey don Jaime I “el Conquistador”.


Armas


Mosén Jaime Febrer dice que el Martín de Eslava de las Montañas de Jaca, que sirvió al Rey don Jaime I “el Conquistador”, y que fue el que en a toma de Mallorca colocó el estandarte real sobre la muralla, traía: De sinople, con tres escudetes de gules puestos en triángulo, y cargado cada uno de ellos de una faja de oro.

Estas mismos armas tienen los Eslavas del reino de Valencia.


Los que tuvieron casa en la villa de Cardona, del partido judicial  de Berga (Barcelona), ostentaban: De oro, con tres escudetes de gules, con el jefe de plata, puesto en triángulo, y bordura de sinople con ocho escudetes de oro, cargado cada uno de una banda de sable.


Otros, en Aragón y Cataluña, trajeron: De oro, con tres escudetes de gules, con el jefe de plata, puesto en triángulo, y bordura de plata, con diez escudetes de sable, cargado cada uno de una banda de plata.


Otros, trajeron: De oro, con tres escudetes de gules, con el jefe de plata, puesto en triángulo, y bordura de azur con ocho escudetes de oro, cargado cada uno de una banda de sable.


Jerónimo de Villa señala a los Eslava de la ciudad de Ecija estas armas: De azur, con un chevrón de oro, acompañado de  dos lebreles andantes de plata, y en el jefe y la punta, una estrella de plata. Bordura de gules, con perfiles de oro, con ocho flores de lis de plata.


También usó la rama navarra de los Marqueses de la Real Defensa este escudo cortado: 1.º de oro, con tres lobos, de sable, puestos en triángulo, y 2.º, de azur, con cinco bezantes de oro, puestos tres y dos.


Otros Eslava, traen: En campo de plata, tres lobos, pardos, andantes.


Otros Eslava, traen: En campo de oro, una banda, de sable.


Otros Eslava, traen: En campo de gules, dos castillos, de oro, sumados cada uno de ellos de un águila exployada, de sable.


Francisco Fernández de Béthencourt dice que estos mismos caballeros de Ecija traían juntas en su escudo las armas de Tello y Eslava, en la siguiente forma: Escudo partido: 1.º, de plata, con seis roeles de azur, que es de Tello,  y 2.º, de azur, con dos lobos desollados. Bordura de gules, con flores de lis de oro, que es de Eslava.

Téngase en cuenta que hay armas de Tello con seis roeles (que indica Béthencourt), en campo de oro.


Pedro Lezcano describe estas otras armas como propias de los Eslava de Ecija: Escudo mantelado: 1.º, de oro, con dos lobos desollados, puestos en palo; 2.º, de oro también, con una cruz de gules, como la de Calatrava, y la manteladura de azur, con dos estrellas de plata, puestas en situación de faja. Bordura de gules, con seis flores de lis de oro.


Añade Pedro Lezcano que otros pintan el campo de esta bordura de azur, y las flores de lis de oro, (de los Eslava de Ecija): Escudo mantelado: 1.º, de oro, con dos lobos desollados, puestos en palo; 2.º, de oro también, con una cruz de gules, como la de Calatrava, y la manteladura de azur, con dos estrellas de plata, puestas en situación de faja. Bordura de azur, con seis flores de lis de oro.


Rivarola y Piferrer manifiestan, que Eslavas de la Casa de Ecija usaron su escudo organizado así: De gules, con un chevrón de oro sumado de una cruz del mismo metal, y acompañado de dos estrellas, también de oro, y la punta, de azur, con ocho flores de lis de oro.


Rivarola, en esas armas, (del escudo anterior), pone de plata la parte alta del campo del escudo, y de gules la cruz que está sumada al chevrón.


Los Eslava de varias poblaciones, afincados en Aragón desde el siglo XVII, también trajeron: En campo de oro, tres escuditos de gules partido en jefe de plata, orla de plata, con diez escudetes de sable y en cada uno de ellos una banda de plata.

En el expediente de pruebas del Caballero de Alcántara José Antonio de Eslava Cavero, se dice: “En la Plazuela del Consejo de la ciudad de Pamplona, y en la casa de los Marqueses de la Real Defensa, hay sobre la puerta un escudo cuartelado. El 1.º de la derecha corresponde al apellido Eslava, y es de plata, con tres lebreles andantes pardos (puestos en triángulo), (Es posible que los lebreles lobos). El 2.º cuartel es del apellido Lazaga, y es de azur, con un león de oro”.

Las armas de la Casa de Eslava en la villa de Lumbier se describen en la “Nobleza Executoriada de Navarra” en los siguientes términos: ”El escudo es quatro quarteles; en el primero tres óbalos a modo de corazones; en el segundo tres cavezas, con sus cuellos, de lobo; en el tercero cinco vandas, y en el quarto una vanda”. No se indican los esmaltes.