Alfonsín, Alfonso, Alonso, Aloyto

Versión de impresión

Patronímico. Se trata de un antiguo y muy ilustre linaje que data de los tiempos en que, el invicto don Pelayo, se retiró, ante el avance de las huestes moras, invasoras de España, a las montañas y cuevas de Covadonga, a fin de poder reorganizarse para emprender la ardua labor de la Reconquista del solar patrio. Como ya es sabido, las huestes que le acompañaron eran harto exiguas ya que consistían en no mas de trescientos caballeros y mil hombres de armas de a pie. No obstante, esta carestía de medios no fue óbice para que el valeroso caudillo fuera ganándoles palmo a palmo terreno a los musulmanes, sentando las bases para la sucesiva reconquista total de España. Es fama, que entre los trescientos caballeros que acompañaron a don Pelayo, había varios de este nombre, Alonso, descendientes de nobles godos y cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Antiguos solares de este linaje los hubo en la villa de Cangas de Onís y Avilés, en el Principado de Asturias.

El tratadista don Francisco Piferrer en su obra "Reinos y Señoríos de España" establece claramente la importancia del apellido Alonso cuando escribe: "Hay nombres que, por si mismos, por su misma estructura, etimología o derivación, revelan su remota antigüedad. Así sucede con la palabra Alonso, que desde muy antiguos tiempos se usa y se ha usado, ya como nombre, ya como apellido, escribiéndose indistintamente Alonso, Alfonso, y Alphonso, derivándose del nombre latino Alphonsus y este tal vez del griego Alphos, que significa blanco. Aunque Méndez Silva dice que la palabra Alfonso significaba entre los godos, nuestros ilustres predecesores, amado, querido, favorecido, (Catálogo Real y Genealógico de España). Sea de ello lo que fuere, resulta de todos modos que el nombre Alfonso es de muy remota antigüedad, no siendo extraño por tanto que se oculte en la oscuridad de los siglos el origen del noble linaje que lo lleva por apellido".

Piferrer sigue indicando que es de pretensión de muchos genealogistas considerar como tronco y progenitor de casi todas las nobles familias que llevan actualmente este apellido a un hijo que tuvo una dama de la casa de Girón, muy antigua y poderosa en Asturias, cuyo padre fue el rey don Alfonso, "el Católico", asegurando que los mas antiguos solares de este nombre radicaron en el indicado principado de Asturias, de donde sus ilustres hijos se adentraron en las montañas de Burgos, en el reino de Galicia, en ambas Castillas y otros puntos de la península, siendo en todas partes reconocidos como nobles de sangre y notoria hidalguía.

El cronista general Baños de Velasco en el título de los caballeros Alonsos, que cita Morote en la Historia de Lorca: "Hay de este linaje en Andalucía y en los reinos de Sevilla, Murcia, Granada y en Madrid, y en todas partes es conocida su hidalguía y nobleza de sangre".

Por su parte, Tirso de Avilés, señala que: "la casa solar de los Alfonsos es en Asturias de Oviedo y hay muchos de ellos y muy antiguos en la villa de Avilés y en la de Cangas de Onís; y estos dicen proceder y venir de un hijo del rey don Alfonso, "el Católico": y así el nombre de estos es Alfonso por apellido". Pero también en Madrid este linaje es muy antiguo y así lo señala Quintana en "Nobleza y Grandeza de Madrid". Ya en el año 1389, en el poder que dio Madrid para prestar pleito homenaje al rey de Armenia, entre los regidores del estado de los caballeros que lo otorgaron, fueron don Diego Alfonso y don Pedro Alfonso. En el voto de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora que hizo la expresada villa de Madrid por los años 1438, se halló el regidor don Juan Alonso y en el Ayuntamiento de esta villa figura en 1481, otro caballero de este linaje llamado don Pedro Alonso.

El primer solar de los Alonso, o al menos el que por tal tienen muchos autorizados tratadistas, radicó, en el valle de Valdivieso (Burgos), al que llamaron de Avieso en el principio de su población, y que después señoreó Desiderio, sobrino del Rey godo Wamba, fundando la mencionada casa por los años de 672.

Otros ilustres autores, aun cuando reconocen esa misma procedencia, dicen que el que creó el solar de Alonso no fue el citado Desiderio, sino su descendiente legítimo Rodrigo Alonso, y que este solar radicó en el lugar de Condado, perteneciente a la Merindad de Valdivieso, en la mencionada provincia de Burgos.

Sucesores inmediatos de Rodrigo Alonso fueron Diego Alonso y Juan Alonso, grandes servidores del Rey don Alfonso I el Católico. A estos dos caballeros les citan algunas antiguas crónicas como los propagadores de su casa de Alonso, pues descendientes inmediatos suyos conservaron su primer apellido, y fundaron diversas casas solares en Cantabria (valle de Trasmiera), Asturias, León y Castilla.

Una de las mas antiguas, dimanada del solar de Franco, de la Merindad de Valdivieso, fue la casa que floreció en el lugar de Anero, perteneciente hoy al Ayuntamiento de Ribamontán al Monte (Cantabria). Antiguamente la llamaron la casa de Losada, y después de la Llosa, y en ella sucedió, por el año 1043, Nuño Alonso, que tuvo por hijos a otro Nuño Alonso, que le heredó, y a Gaspar Alonso, que pobló y fundó solar en el lugar de Bosque (del Ayuntamiento de Entrambasaguas), y en cuya casa cuentan los crónicas que se aposentaron doña Isabel de Castilla, hija del Conde don Tello, y Lope Vélez de Guevara, su marido.

El solar de la ciudad de Burgos, dícese que lo fundó una línea procedente del solar del lugar del Condado de la Merindad de Valdivieso, y que existió antes de que el Conde y Juez de Castilla Diego Rodríguez, mas comúnmente llamado en la historia Diego Porcelos, reuniese en forma de población por los años de 882 los varios lugarcillos o burgos que constituyeron después la ciudad de Burgos.

Uno de los descendiente de esta casa fue Fernando Alonso, el que puso el escaño de plata al Cid en los palacios de Galiana en las Cortes de Toledo y a quien el Cid tuvo siempre con mucha estimación considerándole su pariente. De este Fernando Alonso se derivó la rama de Valencia.

Otro descendiente del solar de la ciudad de Burgos fue Gonzalo Alonso, que ganó el castillo de aquella población a los que lo tenían por Alonso de Portugal, y lo entregó a Juan de Castilla, que le concedió en premio el Señorío de Espinosilla y Baldovos, junto a Carrión de los Condes.

También se consideran originarias del solar de la Merindad de Valdivieso las siguientes casas de Alonso: Las de los valles de Toranzo y de Carriedo, ambos en Cantabria y la del lugar de Rozas, en la misma provincia.

El mas antiguo solar de los Alonso en Asturias radicó en Oviedo. Tenía también mucha antigüedad la casa del Concejo de Cangas de Onís, de la que derivaron las de Cabrales, la de Avilés y la de Cangas de Tineo. Otra casa asturiana Alonso radicó en Villaviciosa, y de los primitivos solares de Asturias proceden también las de Braga en Portugal, la de la ciudad de Vigo y la de la feligresía de San Juan de Bayón, en la provincia de Pontevedra.

De los primeros caballeros asturianos del linaje fue sin duda Alonso o Aloyto, pues de ambas maneras se le llama en diversos instrumentos, que tuvo el Gobierno de Braga por el Rey don Alfonso II el Casto y de aquella parte de Portugal que a la sazón dominaban los Reyes de Asturias.

En Galicia comenzaron a florecer en el siglo XI varios solares de Alonso, independientes de los de Burgos y Asturias. Juan Baños de Velasco, siguiendo opinión de otros tratadistas, dice que se tiene por la mas antigua casa de Alonso en Galicia la que dimanó de Tello Murielliz.

Distintos de todos los Alonso que llevamos citados son los que proceden por línea natural del Rey de Aragón don Alfonso I el Batallador. Este monarca tuvo fuera del matrimonio y en Constanza, señora muy principal, un hijo bastardo, que se llamó Sancho Alonso, apellido patronímico que tomó del nombre de su padre. Este Sancho casó con Mayor de Fraga, natural del Reino de Navarra, en donde le había dado su padre grandes heredamientos, y de este matrimonio descendieron otro Sancho Alonso y Juan Alonso, que se hallaron en el asedio de Cuenca con Pedro Ruiz de Azagra, que era tío de ambos.

Tronco de otra estirpe de Alonso fue el Rey don Alfonso IX de Castilla. Este monarca tuvo fuera del matrimonio varios hijos, que tomaron su nombre por apellido patronímico, continuándolo algunos de sus sucesores.

Los Alonso de Valencia: Del caballero Fernando Alonso, el que puso el escaño al Cid en los palacios de Galiana en las Cortes de Toledo y que, como ya se dijo, procedía del solar de Alonso de la ciudad de Burgos, desciende una rama de Valencia, porque después que ganó el Cid esta ciudad y Reino, quedaron en aquella frontera sucesores de dicho Fernando Alonso. Uno de ellos, llamado Álvaro Alonso, fue Alcaide de la fortaleza de Villena, cuando era Señor de ella el Infante don Juan Manuel, y tuvo entre otros hijos, uno llamado Fernando Alonso, que propagó su descendencia a Valencia, Villena, Elche, Ayora y otras partes de aquel Reino.

En La Rioja, Andalucía y Extremadura radicaron también varias casas de los Alonso, procedentes de las casas de Burgos y Santander.

Numerosos caballeros ingresaron en las Ordenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Carlos III, San Juan de Jerusalén y en la Real Compañía de Guardias Marinas, otros muchos probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, como religiosos en la Orden de Santiago, para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición, ante la Real Audiencia de Oviedo, etc.


Armas


Los del solar primitivo de la merindad de Valdivieso traen: Una banda de sinople, engolada en cabezas de dragones de oro, lampasados también de oro; la partición alta, de azur, con una estrella de oro de ocho puntas, y la partición baja, de oro, con un león rampante, de púrpura, lampasado y armado de gules y coronado de oro bordura de azur, con esta leyenda en letra de oro: "De mi Desiderio, godo y del Rey Wamba, sobrino, procede esta Casa en todo, por línea recta y camino."


Los de Valencia, Ayora y Villena tienen el escudo del solar primitivo, con la sola diferencia de que suprimen la leyenda de la bordura y la sustituyen con otra que dice:  "El linaje de Alonso desciende del Cid, y el linaje de él de la estirpe y raíz Alonso".


Los radicados en Godella (Valencia) pasado a Hospitalet (Barcelona) y los de Castilla, Andalucía y América, y los apellidados Alonso Lagartero de Zamora traen: Escudo cuarteado: 1º y 4º, en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur, y 2º y 3º, en campo de azur, una flor de lis de plata.

Estas mismas armas usan los de Burgos según Jerónimo de Villa, perfilando el cuartelado de oro. 


Oriundo de Zamora, unido a los linajes Allustante y Ochotorena, establecido posteriormente en Madrid, traen: Escudo cuarteado: 1º y 4º, en campo de gules, un castillo de oro, almenado y aclarado de gules, y 2º y 3º, en campo de azur, una flor de lis de plata.


Otros Alonso de Castilla, Andalucía y América, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur, y 2º y 3º, en campo de azur, una flor de lis de plata; bordura de gules, con ocho veneras de oro.


Los Alonso de Villel de Mesa (Señorío de Molina), radicados en Minarcos (Guadalajara) desde mediados del XVIII, y otros de Aragón y Navarra, traen: En campo de azur, un león rampante, de oro, cantonado en lo alto, de dos estrellas de oro, y el lo bajo, de dos crecientes de plata, y acostado de de dos sotueres de oro.


Los de la rama de Elche, aunque también proceden los de Villena, y, por tanto, de los descendientes que en esta ciudad dejó el caballero Fernando Alonso, el que puso el escaño al Cid en las Cortes de Toledo, traen: En campo de plata, un león rampante de gules.


Los Alonso del solar primitivo de Asturias y los de Braga, en Portugal, ostentan: Escudo tronchado por una banda de oro, engolada en cabezas de dragones del mismo metal, salpicadas de sinople y lampasados del mismo color; la partición alta, de azur, con tres estrellas de oro, bien ordenadas, y la partición baja, de plata, con un león rampante de púrpura, armado y lampasado de gules; bordura de oro.


Otros autores modifican las armas de los Alonso del solar primitivo de Asturias y los de Braga, en Portugal: Escudo tronchado por una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople y lampasados del mismo color; la partición alta, de azur, con tres estrellas de oro, bien ordenadas, y la partición baja, de plata, con un león rampante de su color natural; bordura de oro.


Otros autores modifican las armas de los Alonso del solar primitivo de Asturias y los de Braga, en Portugal: Escudo tronchado por una banda de oro, engolada en cabezas de dragones del mismo metal, salpicadas de sinople y lampasados del mismo color; la partición alta, de azur, con tres estrellas de oro, bien ordenadas, y la partición baja, de plata, con un león rampante de su color natural; bordura de oro.


Los Alonso de los valles de Toranzo y Carriedo, en Cantabria, traen: Escudo tronchado por una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople; la partición alta en azur, con tres estrellas de oro, bien ordenadas, y la partición baja de plata, con un león rampante, de púrpura, armado y lampasado de gules; bordura de oro.


Hay muchos ilustres cronistas que dicen que algunos Alonso de Cangas de Onís y Avilés, y los de Braga, en Portugal, cambiaron las armas por estas otras: En campo de plata, un león rampante, de gules; bordura de oro, con cinco cruces de Calatrava, de gules.


Algunos Alonso, de Galicia, y otros de diversos puntos, descendientes de la casa del esclarecido héroe Nuño Alfonso, entre otros los de Toledo, que fueron Señores de Ajofrín, traen: En campo de oro, seis roeles de gules y en medio de ellos, una espada desnuda en medio de ellos, que son las armas que ostentaba dicho guerrero y las que se ven sobre su sepultura en Toledo.


Los Alonso de la villa de Castil de Peones (Burgos), de análogo origen que los de las casas de Valdeprado y valle de Cereceda, traen: En campo de gules, un castillo de plata, con puertas y ventanas de sable, colocado sobre ondas de azur y plata y con una flor de lis de oro sobre su homenaje; partido de oro, con un león rampante de su color natural.


Los del lugar de Rozas, del Ayuntamiento del valle de Soba (Cantabria), originarios del solar de la Merindad de Valdivieso, y los de Osuna, traen: En campo de plata, un castillo de piedra aclarado de gules; a su lado diestro, un león de gules, y al siniestro, un lobo de sable, ambos empinados a los muros del castillo. En el cantón siniestro del jefe, una cabeza de moro con turbante blanco, chorreando sangre; bordura de gules, con dos calderas de sable, y, en cada uno de sus cuatro ángulos, una cabeza de moro.

Estas armas son las que ostentan los Alonso de la Jarrota, que proceden, de la casa del mencionado lugar de Rozas, y tal y como quedan descritas constan en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara Domingo Alonso de la Jarrota.

Juan Baños de Velasco añade a este escudo una segunda bordura de plata, que contiene en letras de sable, esta leyenda: "De mi Desiderio, godo, y del Rey Wamba sobrino, procede esta casa en todo, por línea recta y camino".


La rama que se estableció en Osuna, de la provincia de Sevilla, esto es, la de los Alonso Rufrancos, trae por ser originaria, de la villa de Rozas, en Cantabria, el mismo escudo, con la diferencia de que la cabeza de moro chorreando sangre la ponen sobre la torre del homenaje del castillo, en vez de colocarla en el cantón siniestro del jefe: En campo de plata, un castillo de piedra aclarado de gules; a su lado diestro, un león de gules, y al siniestro, un lobo de sable, ambos empinados a los muros del castillo, sobre la torre del homenaje del castillo, una cabeza de moro con turbante blanco, chorreando sangre; bordura de gules, con dos calderas de sable, y, en cada uno de sus cuatro ángulos, una cabeza de moro.


Los solares que desde muy antiguo radicaron en el lugar de Valdeprado y valle de Cereceda, en Cantabria, y las casas y ramas que de ellos dimanaron, Lordemanos (León), radicados en Santa Colomba de la Carabias (Zamora) y Madrid y los de Valderas (León), Astorga y Ciudad Real traen: En campo de gules, un castillo de plata, con puertas y ventanas de azur, colocado sobre ondas de azur y plata, y acompañado de tres flores de lis de oro, una en jefe y las otra dos a los flancos.


Otros Alonso de los solares que desde muy antiguo radicaron en el lugar de Valdeprado y valle de Cereceda, en Cantabria, y las casas y ramas que de ellos dimanaron, traen: En campo de azur, un castillo de plata, con puertas y ventanas de azur, colocado sobre ondas de azur y plata, y acompañado de tres flores de lis de oro, una en jefe y las otra dos a los flancos.


Otros Alonso de los solares que desde muy antiguo radicaron en el lugar de Valdeprado y valle de Cereceda, en Cantabria, y las casas y ramas que de ellos dimanaron, traen: En campo de gules, un castillo de oro, con puertas y ventanas de azur, colocado sobre ondas de azur y plata, y acompañado de tres flores de lis de oro, una en jefe y las otra dos a los flancos.


Otros Alonso de los solares que desde muy antiguo radicaron en el lugar de Valdeprado y valle de Cereceda, en Cantabria, y las casas y ramas que de ellos dimanaron, traen: En campo de azur, un castillo de oro, con puertas y ventanas de azur, colocado sobre ondas de azur y plata, y acompañado de tres flores de lis de oro, una en jefe y las otra dos a los flancos.


Otra rama Alonso, con líneas en Castilla y América, y de la que procedió Toribio Alonso Mogrobejo, segundo Arzobispo de la ciudad de Reyes en Lima (Perú), ostentaba: Escudo cuarteado en sotuer: 1º, en campo de sable, un castillo de plata; 2º, en campo de azur, tres flores de lis de plata, bien ordenadas; 3º, en campo de sinople, una culebra, de oro, ondeada, puesta en palo cabeza abajo, y 4º, en campo de púrpura, un león rampante, de oro.


Varios tratadistas aseguran que en el reinado de los Reyes Católicos lucho contra los portugueses, entre Toro y Zamora, con tal denuedo el caballero Martín Alonso, que los mencionados Monarcas le autorizaron para que trajese sus armas en la siguiente forma: Escudo partido: en campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur, y 2º, en campo de azur, una flor de lis, de plata.


Otros traen: En campo de oro, tres castillos de plata, puestos en faja.


Los Alonso, de La Rioja, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, cuatro bandas ondeadas de azur.


Los Alonso de Zamora, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, cinco águilas de sable puestas en aspa, coronadas; bordura de oro.


Los Alonso de Cádiz, según Vicente de Cadenas, traen: Escudo partido: 1º en campo de plata, un árbol de sinople, terrasado de lo mismo; 2º, en campo de gules, un león de plata.


Los Alonso originarios de Astorga, en León, traen: En campo de sinople, una cruz, de oro, recortada y cargada de una flor de lis, de azur.


Los Alonso de Palencia, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un león de púrpura rampante y coronado de plata; bordura de gules, con cuatro espadas de oro.


Los Alonso originarios de La Coruña, radicados en La Plata y Mendoza (Argentina), traen: En campo de plata, cinco banderas, de gules, puestas en aspa; bordura de gules con tres lises, de oro.


Los Alonso, originarios de la jurisdicción de Ocón (La Rioja), con ramas en Calahorra (La Rioja), Corella, Artajona y Lerín (Navarra), traen: En campo de plata, un león de oro, flanqueado de dos aspas del mismo metal, acompañado en la punta de un creciente a la diestra y una estrella a la siniestra, también de oro; el jefe de azur, cargado de una estrella a la diestra y de un creciente ranversado a la siniestra, ambos de oro.


Los Alonso, de Corera (La Rioja) y Navarra, según Juan José Vila y Psayla, traen: En campo de azur, un león pasante de oro, cantonado de dos estrellas de oro y dos menguantes de plata, y adiestrado y siniestrado de dos sotueres de oro.


Los Alonso, radicados en Gabanes (Burgos), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, dos estrellas de azur, puestas en palo; bordura de plata, con cinco cabezas de águila de sable.


Los Alonso originarios de Oña (Burgos) y radicados en Madrid y Estados Unidos, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, tres escudetes de gules, puestos en faja y en jefe.


Los de Segovia, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, dos torres de azur, donjonadas.


Los radicados en Cuenca, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, un escusón de gules, con una faja de plata.


Los originarios de Santa María de Trabada, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un castillo de azur, ardiendo de gules.


Los originarios de Santa Comba, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, dos castillos de azur, puestos en faja.


Procedía del primitivo solar de Asturias, la rama que corrompió su patronímico en Alfonsín y quedó establecida en la feligresía de San Juan de Bayón, en la provincia de Pontevedra; pero esta rama modificó algo las armas del solar primitivo de Asturias, y por esta causa traen los Alfonsín en la siguiente forma: En campo de azur, una banda de plata, cargada de una cotiza de sinople y engolada en cabezas de dragones de oro; esta banda está acompañada en lo alto, de tres estrellas de oro, y en lo bajo, de un lobo del mismo metal.


Los Alfonso, de Andalucía y América, según Juan José Vilar y Psayla traen: Escudo cuartelado en sotuer: 1º, en campo de sinople, una culebra de oro ondeada con la cabeza hacia abajo, 2º, en campo de sable, una torre de plata, 3º, en campo de azur, tres lises de plata, bien ordenadas, y 4º, en campo de púrpura, un león rampante de oro.


Los Alfonso, de las montañas de Burgos, según Jerónimo de Villa, usan: En campo de sinople, una torre de plata, aclarada de azur; bordura de gules, con ocho veneras de oro.


Los Alfonso, de origen castellano, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, dos lobos de sable; bordura de gules, con ocho castillos de plata.


Los Alfonso, de origen castellano, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, tres nogales de sinople, terrasados de lo mismo.


Otros Alfonso, traen: En campo de azur, tres veneras, de oro, bien ordenadas.


Otros Alfonso, traen: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un castillo al natural, y 2º, en campo de gules, un león de oro.


Los Alfonso, de Extremadura, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, dos ruedas de carro, de oro, con los rayos de sable y los cubos de oro.


Los Alfonso, radicados en Matanzas y La Habana (Cuba), según Vicente de Cadenas, usan: Escudo cuartelado en aspa: 1º, en campo de sinople, una sierpe de oro, enroscada, cabeza y cola en palo, 2º, en campo de azur, tres lises de plata, bien ordenadas, 3º, en campo de sable, un castillo de plata, y 4º, en campo de púrpura, un león rampante de oro.

Los Alonso, originarios de Arnedo (La Rioja), traen: Escudo cuartelado: 1º, un toro sosteniendo un torreón, 2º, una encina, 3º, un castillo, y 4º, un león.

Algunos de los Alonso leoneses descendientes de las casas radicadas en la comarca de Murias de Paredes, organizan sus armas de la siguiente forma: En campo de azur, un puente de plata, de tres arcos, sobre un río de azur y plata, sobre el puente una torre, también de plata, y encima de la torre un capitán o guerrero, con una lanza gruesa en la mano; el jefe sembrado de estrellas de oro.

Dicen algunos autores que el río que corre bajo el puente citado lo ponen en recuerdo del río Sil, que baña las tierras de Murias de Paredes.

Otros Alonso de Asturias, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una mano que sostiene un corazón, de gules, acompañado en jefe de una cabeza de oro, degollada y en punta de un cuchillo.

Los originarios de La Bañeza (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gles, sobre rocas, de oro, un castillo de plata, aclarado de gules y con una bandera en su torre del homenaje, surmontado de tres lises de oro, puestas en jefe y en faja.

Los originarios de Salamanca y radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, dos castillos de su color, puestos en faja y saliendo de su homenaje un guerrero con una espada en la diestra y una bandera en la siniestra.

Los radicados en Toro (Zamora), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, una manopla de plata.

Otros de origen castellano, traen: En campo de plata, nueve lises, de azur, sobre ondas, de azur y plata; bordura de oro, con ocho lises de plata.

Los Alonso de Cintruénigo (Navarra), usan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en gules, un creciente, de plata, 2º, en oro, un árbol de sinople y a su tronco un perro, atado, de sable, y 3º, en sinople, dos lobos de plata.

Los de Albacete, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, una tienda de campaña, de plata, con una bandera, de gules, y una cruz de plata.

En la fachada lateral del palacio de Perero, de Cáceres, constan estas armas: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de gules, un roque de oro, y 2º y 3º, en campo de plata, una flor de lis de azur.

Los originarios de Amería, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, dos pellejos de su color; jefe de gules, con un sol de oro.

Los originarios de Cureño, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, un puente de azur, sobre ondas de azur y plata y surmontado de un creciente de azur.

Los radicados en Piedrafita, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, una cruz de oro; en el cantón bajo la punta, un pico de plata.

Según Vidal, hay una rama de Alonso que trae estas otras armas: Escudo cuartelado en sotuer: 1º, en campo de oro, una banda de sinople, 2º, en campo de oro, un pendón de gules que tiene el asta de azur, 3º, en campo de oro, una caldera de sable, y 4º, en campo de oro, un oso de su color natural, cebado con un pedazo de carne.

El caballero portugués Jorge Alonso, traía: En campo de oro, un águila exployada de sable, medio cortado de sinople, con un castillo de plata, partido de plata con un león rampante de gules.

Otros traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, sobre ondas de azur y plata, un castillo de plata, con dos leones de oro, empinados a sus muros; bordura de plata, con seis flores de lis de azur, y 2º, en campo de plata, un león rampante de gules; bordura de oro, con cinco cruces de Calatrava de gules.

Otros traen: En campo de sinople, un puente de piedra de tres arcos y una bandera de plata, con el asta quebrada.

Otros Alonso, traen: En campo de plata, dos espadas de sable, en banda una de ellas alterada.

Otros Alonso, traen: En campo de azur, una tienda de campaña de plata con una bandera de gules y una cruz de plata.

Otros Alonso, traen: En campo de sinople, un puente de piedra, de tres arcos, y dos escalas arrimadas a él y una bandera de plata con el asta quebrada.

Los Alonso de Quintanarrúa (Burgos), descendientes de los Alonso de la villa de Castil de Peones, en la provincia de Burgos, traen: Escudo cortado: 1º cuartelado, 1º y 4º de azur, un águila de oro engolada en cabezas de dragones de sinople perfiladas de oro; y 2º partido, 1º de azur, un Hércules desnudo entre dos columnas de plata, y 2º de azur, otro hombre desnudo peleando contra un león de oro.

El emperador Carlos I concedió en Barcelona el 23-9-1519 a don Álvaro Alonso y a otros hijos de acompañantes de Colón en su primer viaje a las Indias escudo como: Tres carabelas al natural sobre el mar y saliendo de cada una de ellas, una mano señalando tierra. Bordura de ancoras y unos corazones. La real célula, no indica los esmaltes ni metales de estos escudos.

Los Alfonso, de la casa de Cangas de Tineo, pintan en su escudo un castillo con muchas banderas, formando orla en su alrededor. Esta son armas modernas, pues Tirso de Avilés dice que antiguamente pintaban el castillo con cuatro banderas en sus ventanas. Los esmaltes de estas armas no los indican los autores que las mencionan.

Los Alfonso, de León, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, una torre de oro con homenaje, saliendo un brazo de plata con una bandera de plata y una cruz de gules.