González

Versión de impresión

Apellido patronímico derivado del nombre propio de Gonzalo, e intensamente difundido por España y América. Se observa al hacer el estudio de este apellido el mismo fenómeno que ya señalamos en las informaciones de otros patronímicos; esto es, que muchos doctos y clásicos tratadistas se esfuerzan en el vano empeño de explicar su origen y primitivos progenitores, como si el González fuese apellido de linaje exclusivo de una sola y determinada familia, sin reparar en que su carácter de patronímico hace estériles y perfectamente inútiles esos propósitos, ya que el González no denota otra cosa que hijo o descendiente de Gonzalo, y como fueron innumerables y totalmente distintas las familias que comenzaron a usar ese apellido, tomándolo del nombre propio Gonzalo de un antecesor suyo, y lo continuaron su descendientes, sin otra razón ni causa que la apuntada, es perder lastimosamente el tiempo en intentar hacer originarios a todos los González de un mismo primitivo solar y tronco, cuando fueron tantas, tan diversas y tan imposibles de señalar las procedencias de la inmensa mayoría de las familias que llevan ese patronímico.

Vamos a reproducir, a título de curiosidad, lo que varios tratadistas escribieron caprichosamente y con no pocos errores históricos, genealógicos y cronológicos, sobre los arranques y progenitores del apellido que nos ocupa.

Muchos de esos autores señalan como propagador de la estirpe de González al Conde Fernando Negro, emparentado con el famoso Carlos Magno, que fue Señor de la casa solar de González en el valle de Gibaja (Cantabria), quien, estimulado de su católico celo, acompañó a Don Pelayo en la restauración de estos reinos, desde el mismo año en que fue jurado en Covadonga, siendo tan conocido este héroe, que solo con nombrarle quedaba indicada su nobleza y demás honoríficas circunstancias que le adornaron.

En su más avanzada edad fundó y dotó con gruesas rentas (que había adquirido en virtud de sus servicios), el monasterio de Escalada, ocho leguas distante de la ciudad de Burgos, y esta fue poblada por su descendiente Diego Porcelós, por el año de 884. Este caballero casó con una señora ilustre, cuyo nombre se ignora; pero no el que fue su hija única Sula, que contrajo matrimonio con Nuño Belchides, Caballero de la primera nobleza de Alemania, natural de la ciudad de Colonia, que en aquella época vino a Castilla, estimulado de su ánimo belicoso, para pelear contra los infieles, y fueron sus hijos: Nuño Rasura, Juez de Castilla, y Bustos González, Señor de Salas. El Nuño tuvo por hijos a Gonzalo Núñez y a Teresa Núñez. Gonzalo casó con Jimena Fernández Madona, hija del Conde Don Nuño Fernández y nieta del Rey Don Bermudo de León, y fueron padres del Conde Fernán González y del Conde Gonzalo Núñez, que lo fue del Conde Pedro González de Lara y del Conde Gonzalo Téllez, tronco de los Condes Salvador y Álvaro, que gobernaron a Lara y la montaña cántabra desde Laredo a Santillana. Hijo de Álvaro fue Nuño, que también tuvo a Lara y procreó al Conde Gonzalo Núñez, padre, a su vez, del Conde Pedro González de Lara, que dejó este apellido a sus descendientes.

El Conde Fernán González, de Castilla, celebró dos matrimonios: el primero, con Urraca, de la que solo tuvo una hija del mismo nombre, que casó con Sancho el Gordo, de quienes procede mucha nobleza, y el segundo, con Doña Sancha de Navarra, hermana de Don García Sánchez, Rey de Navarra; de Doña Urraca, Reina de León y de Murcia y Condesa de Barcelona; de Doña Teresa, también Reina de León, y de Doña Blanca, Señora de Vizcaya, hijos todos de Don Sancho II Abarca, Rey de Navarra, y de su mujer, Doña Toda o Teuda.

De esta unión nacieron: Gonzalo, Sancho, García y Pedro González, de quien provienen Rodrigo González, Martín González y Juan González, Ricohombres, que se hallaron en la toma y conquista de Sevilla con el Santo Rey Don Fernando, en cuya campiña quedaron heredados y donde se radicaron, procediendo de ellos los González de Andalucía, dándose a conocer en todos tiempos, así por su mucha grandeza, como por su valor, de que dan testimonio Alonso de Santa Cruz y Diego de Urbina, en sus respectivos nobiliarios, añadiendo que la casa principal de González ha sido cuna de muchos Ricohombres, esforzados guerreros, Caballeros de las Ordenes Militares, Treces y Comendadores de ellas.

Hay también tratadistas que suponen tronco del linaje a Gonzalbo, uno de los doce hijos del General Sancho Fernández de Tejada, deudo muy cercano del Rey Don Ramiro I, con quien afirman que se halló en la discutida batalla de Clavijo. Dicho general, con sus doce hijos, fundó los trece solares de Valdosera, de distintos apellidos.

Otros escritores se remontan hasta Erigo González, que con otros caballeros juró al Rey Don Pelayo, en la iglesia de San Juan Bautista, del lugar de Castillo, en Asturias, en 718, y del que hace memoria Luis del Castillo Venero.

Juan Agustín, en el diálogo 4º, párrafo 20 de su obra "Armas y Linajes de la Nobleza Española", y Salazar y Castro, en su obra "Historia de la Casa de Lara", tomo I, página 31, dicen que el progenitor de los González fue Gustios González, Señor de Salas y muy hacendado en la Foz de Lara, junto a Burgos, casado con Doña Artiga Ramírez, hija del Rey Don Ramiro II de León.

Pedro Salazar de Mendoza, en el libro 2º capítulo 4º, página 114 de la "Monarquía Española", asegura que el citado Gustios González fue hijo de Nuño Bellídez, o Belchídez, el noble alemán de la ciudad de Colonia, y de Sula, o Bella, hija de Diego Porcélos, Conde de Castilla y poblador de la ciudad de Burgos.

Núñez de Castro y Juan Flórez de Ocáriz, afirman también que los González proceden del referido Gonzalo Gustios, Señor de Lara, casado con Sancha, hermana de Ruy Velázquez, Señor de Bilaren, de cuya unión eran hijos, por los años de 1000, Diego, Martín, Suero, Fernando, Rodrigo, Gustios y Gonzalo, todos con el apellido González, y a los que se conoce en la historia por los Siete Infantes de Lara, que, según la Crónica General de España, murieron a manos de los moros en Córdoba, por la traición de su tío, el mencionado Ruy Velázquez, que envió al expresado Gustios, su cuñado, con una embajada falsa al Rey Almanzor.

En la misma Crónica General de España se asegura que, hallándose en prisión Gonzalo Gustios, tuvo amores con una hermana del Rey moro, en la que procreó a Mudarra González, que pasó lleno de riquezas a Castilla y vengó la muerte de sus siete hermanos, matando al alevoso Ruy Velázquez. Casó con una dama de la más noble sangre goda, en la cual restableció el linaje de los González.

Esto entra en el campo de la leyenda y no lo autoriza, ni mucho menos, la verdadera historia.

También han discutido los autores sobre la mayor o menor antigüedad de los solares de González. Unos afirman que los más antiguos radicaron en el reino de Galicia, otros en el de León, otros en el Principado de Asturias y otros en las Montañas de Jaca.

Nosotros seguiremos en el estudio del patronímico González la misma norma seguida en el de otros apellidos de igual carácter, ocupándonos ahora de las familias que llevaron el González sin unirlo a otro apellido en sucesivas generaciones, y dejando el tratar en informaciones separadas, una vez terminada esta, de las que llevaron y llevan el mismo patronímico enlazado con otro linaje, o sea, en apellido compuesto.

Ya en tiempos del Rey Don Ramiro de León, hallamos a Rodrigo González, Ricohombre, que estuvo en la batalla de Clavijo.

Diego González y Martín González, también Ricohombres, se hallaron, en 904, en la batalla de Cascajares, y el Conde Melendo González, Señor de Bierzo, era Ricohombre por los años de 999.

Guillén González, también Ricohombre, sirvió al Rey Don Fernando III el Santo en sus conquistas; Ruy González se halló en la toma de Sevilla, floreciendo también por este tiempo Arias González y Fernán González, Ricohombres, como lo refiere Salazar y Mendoza; y Fernán González fue Alcalde Mayor de Sevilla.

Pedro González, natural de Astorga, fue canónigo de aquella Catedral y después religioso de la Orden de Santo Domingo, Consejero de Don Fernando III el Santo y célebre predicador. Falleció el 25 de Abril de 1240 en la ciudad de Túy, y fue beatificado por el Papa Inocencio IV.

Álvaro González fue Ricohombre; Fey Gutiérrez González Comendador de Herrera, se halló en el cerco y toma de Sevilla, y Rodrigo González y Gonzalo González fueron Ricohombres, con cuyo carácter confirmaron los privilegios de su tiempo. El último de los caballeros citados era nieto del Conde Don Rodrigo, y casó en León, con Teresa de Quiñones, de la casa de los Condes de Lara, unida a los de la de Benavente.

Tuvo casa solar en Vinebre (Tarragona), su dueño Bertomeu Gonzales, documentada en la Fogueración catalana de 1553.

En el reino de Valencia hubo una casa de González en Xàbia, en la provincia de Alacant.

Dice Pedro Morote que los de este patronímico fueron en Murcia nobles y notorios hijosdalgo de sangre, cuya casa y solar tenían en el valle de Gibaja (Cantabria), desde donde pasaron al reino de Murcia.

Varias fueron las casas de González radicadas en región de Galicia en Goimil, Grela, Muros, Sada, Santa María de Oleiros y en la parroquia de San Martín de Meirás, del municipio de municipio de Sada (La Coruña); Cruzul, Donis, Lorenzana, Monforte de Lemos, San Pedro de Labrada, San Miguel de Reinante, en la parroquia de Santa María de Carballido, del municipio de Villalba, en la parroquia de Santa Eulalia de Quinte, del municipio de Corgo, y en la parroquia de Santa María de Rao, del municipio de Navia de Suarna (Lugo); Barra de Miño, Celanova, Córgomo, Forcadela, Ginzo de Limia, Mones, Parada de Ribeira, Quizanes, Rubiana, San Juan de Guntimil, San Salvador de Parada de Ribeira, Valenzana, Villamartín de Valdeorras, Villar de Barrio y en la en la parroquia de Santa María de Covelas, del municipio de Blancos (Orense), y en Devesa, del municipio de Ponferrada, y Mos (Pontevedra).

Otro solar hubo en Galicia, llamado la Torre de Chacín Donteyro.

En el Principado de Asturias tuvieron casas solares en las siguientes poblaciones: Agones, Agüeria, Agués, Amieva, Avilés, Baldornón, Bayas, Belmonte, Beloncio, Bendones, Blimea, Boal, Bobes, Brañes, Busto, Cabanella, Caces, Cagigal, Carbes, Cardoso, Carreño, Casomera, Castrillón, Celorio de Llanes, Celorio de Cangas de Onís, Cayarga, Cenero, Coalla, Cornellana, Corvera, Cudillero, Dóriga, Espina, Ferrones, Franco, Gallegos, Gijón, Gozón, Grado, Grandas, Illano, filas, Lada, Langreo, Latores, Laviana, Lena, Loriana, Lorio, Luarca, Lugo de Llanera, Llanes, Margolles, Mieres, Monteavaro, Morcín, Murias, Nava, Naveces, Navia, 011oniego, Otero, Oviedo, Oviñana, Pando, Pandos, Parres, Pendueles, Peón, Pereda, Perera, Piantón, Presno, Priorio, Puerto, Quejo, Quirós, Ranón, Regueras, Ribadesella, Ribera de Abajo, Riberas, Salas, San Claudio, San Esteban de Leces, San Juan de Llamas, San Julián de Quintana, San Pedro de Nora, Santa Eulalia de Cabranes, Santa María de Carceda, Santo Adriano, Santo Dolfo, Serín, Siero, Sograndio, Solís, Soto (concejo de Aller), Soto (concejo de Cangas de Narcea), Sotres, Teverga, Tiñana, Trascastro, Tudela, Turón, Valdepares, Valduno, Valsera, Vidayán, Vigaña, Villamarín, Villandás, Villarruiz, Villaviciosa, Villoria, Vinjoy, Viñón y Yerres.

En el País Vasco tuvieron casas solares en el lugar de Alaiza, de la Hermandad de Iruraiz, sus dueños Bartolomé González, Miguel González, Pedro González y Sebastián González; en el lugar de Langarica, de la Hermandad de Iruraiz, sus dueños Agustín González y Juan González; en el lugar de Arrieta, de la Hermandad de Iruraiz, su dueño Juan González; en el lugar de Trocóniz, de la Hermandad de Iruraiz, sus dueños Juan González, Lope González y Pero González; en el lugar de Zurbano, de la Hermandad de Arrazua, su dueño Pascoal González; en Durana, de la Hermandad de Arrazua, sus dueños Lope González y Pero González; en el lugar de Arzubiaga, de la Hermandad de Arrazua, su dueño Martín González; en el lugar de Ondategui, de la Hermandad de Cigoitia, su dueño Juan González; en el lugar de Apodaca, de la Hermandad de Cigoitia, su dueño Domingo González; en el lugar de Berricano, de la Hermandad de Cigoitia, su dueño Juan González; en el lugar de Echagoyen, de la Hermandad de Ayala, su dueño Sant Juan González; en el lugar de Artaza, de la Hermandad de Badayoz, su dueño Hernán González; en el lugar de Foronda, de la Hermandad de Badayoz, su dueño Martín González; en el lugar de Aránguiz, de la Hermandad de Badayoz, su dueño Domingo González; en el lugar de Lopidana, de la Hermandad de Badayoz, su dueña María González, documentadas en el siglo XVI; en la villa de Comunión, de la Hermandad de la Ribera; en la villa de Nanclares de la Oca, de la Hermandad de la Ribera (todo en Alava).

En el Señorío de Vizcaya tuvo casas en la villa de Valmaseda, su dueño Fernand Gonzales, documentada en la Fogueración vizcaína de 1514; en la villa de Bilbao, sus dueños Juan Gonzales, Martín Gonzales y Ruy Gonzales, documentadas en la Fogueración de 1464; en el concejo de San Julián de Musquiz, del valle de Somorrostro; y en Las Encartaciones, sitas en Aldeacueva, Arcentales, La Lama, Lanzasagudas, Resines, Sierra y Villaverde de Trucíos, y en la provincia de Guipúzcoa en Oñate.

En Navarra hubo una familia principal de González en la villa de Arellano, de la Merindad de Estella. Otras casas radicaron en la villa de Andosilla, de la Merindad de Estella, documentada en el siglo XVI, y en la ciudad de Corella de la Merindad de Tudela.

Numerosas son las familias apellidadas González que moraron en Cantabria. Hubo casas de González en: Arenas de Iguña, Barreda, Barruelo, Carandia, Carasa, Cerrazo, Correpoco, Cortigueira, Gibaja, Lerones, Mataporquera, Matarrepudio, Ontoria, Población, Quijas, Quintanilla de Rucandio, Rada, Ramales, San Martín de Quevedo, San Pedro del Romeral, Santa María de Aguayo, Servillas, Sovilla, Tezanos, Vega de Pas y Villasuso, y en Baleaba, Cañedo, Hazas, Quintana, La Revilla, Villar y Villaverde, del valle de Soba.

En la provincia de La Rioja tuvo casas solares en Alfaro, Arnedo, Bañares, Bezares, Briones, Canales de la Sierra, Cervera del Río Alhama, Jalón de Cameros, Logroño, Manjarrés, Murillo de Río Leza, Nájera, Navarrete, Pinillos, Rabanera, Santa Engracia, Santa Lucía, Soto de Cameros, Terroba, Treguajantes, Villanueva de Cameros y Villavelayo.

En la provincia de Burgos aparecen casas con mucha antigüedad en las siguientes localidades: Almendres, El Almiñé, Bisjueces, Briviesca, Cascajares, Ceniceros de Rudrón, Cilleruelo de Arriba, Cilleruelo de Bezana, Cueva, Fontioso, Hornillalatorre, Huidobro, Manzanedillo, Medina de Pomar, Miranda de Ebro, Moneo, Neila, Paralacuesta, La Puebla de Arganzón, Quintanilla Cabe Soto, Quintanilla de Pienza, Quisicedo, Recuenco, Rosales, Rucandio, San Martín de Mancobo, Sobrepeña, Torme, Valdeajos de la Lora, Las Vegas, Villacomparada de Rueda, Villaldemiro, Villamagrín y Villate.

Entre las numerosas casas de González en la provincia de León figuran las siguientes: Abadengo de Torio, Alcuetas, Aleje, Anllares, Arganza, Argovejo, Arienza, Arintero, Azadinos, Los Barrios de Luna, Boca de Huérgano, La Braña, Brugos de Fenar, Burbia, Cabañas de la Dornilla, Caboalles, Cadafresnas, Campo, La Cándana de Curueño, Cármenes, Carrocera, Castrillo de los Polvazares, Cebanico, Cerezales del Condado, Cerezales de Rueda, Ciguera, Cobrana, Conforcos, Corniero, Correcillas, Crémenes, Cubillinos, Devesa de Curueño, Ferreras, Genicera, Horcadas, Hornija, Huergas de Gordón, Irede de Luna, Lavandera, Lazado, León, Lodares, Losada, La Losilla, Lugán, Manzaneda de Torio, Matallana, Molinaseca, Noceda, Nocedo de Curueño, Oceja de Valdellorma, El Otero de Valdetuéjar, Palacio de Valdellorma, Paladín, Palazuelo, Pardavé, Pedrún de Torio, Pobladura, Ponferrada, Portilla, Quintanilla de Almanza, Raneros, Redilluera, Reyero, Riaño, La Riba, Riocastrillo de Ordás, Riosequino de Torio, Salce, Santa Colomba de Curueño, Santa Cristina de Valmadrigal, Santa María del Monte del Condado, Santa Marina del Sil, Santa Olaja de la Varga, Santiago del Molinillo, Santovenia, Sorriba, Tapia de la Ribera, Torrestio, Trascastro, Turienzo Castañero, Utrero, Valcuende, Valdealiso, Valdepiélago, Valderas, Valdesamario, Valdeteja, Valdoré, Valdorria, Valporquero de Torio, Valverde de Curueño, Vallecillo, La Vecilla, Vega, Vegamián, Vegaquemada, Viego, Villacé, Villafañe, Villafruela, Villamorisca, Villanueva, Villaquejida, Villarente, Villarmún, Villayuste y Viñales.

En la villa de Aguilar de Campoó (Palencia), hubo dos hidalgas familias de González. Una, había tenido su solar, según Juan Baños de Velasco, en un lugar llamado Valdeluz, muy próximo a la citada villa. La otra, era originaria de Aragón, y de ella dice el mismo tratadista que emparentó con los Ponce de León.

En Palencia tuvo también casas solares en Castromocho, Corvio, Frechilla, Guaza de Campos, Marcilla de Campos, Mazuecos de Valdeginate, Palencia, Salcedillo, San Llorente del Páramo y Tarilonte de la Peña.

En la provincia de Salamanca tuvo casas solares en la ciudad de Salamanca y en Villanueva del Conde.

En la provincia de Segovia aparecen con mucha antigüedad casas de González, sitas en Adriados, Bernuy de Coca, Cozuelos de Fuentidueña, Fresno de Cantespino, Nieva, Santa María la Real de Nieva y Segovia.

También hubo casas en la provincia de Soria en Retortillo de Soria, San Pedro Manrique y en la ciudad de Soria.

De las casas más conocidas de González de Valladolid, se señalan las que a continuación consignamos: Alaejos, Cabezón de Valderaduey, Cuenca de Campos, Mayorga, Olmedo, Saelices de Mayorga y Tordesillas.

En la provincia de Zamora tuvo casas solares en Cañizal, Carbajales de Alba, Cervantes, Litos, Marquiz de Alba, Rabanillo, San Cristóbal (jurisdicción de Benavente), Santa María de la Vega, Santiago de Terroso, Toro y Ungilde.

Entre las familias González con pruebas de nobleza, radicadas en la región de Castilla-La Mancha, podemos citar las de Almansa (Albacete), Nava de Arévalo (Avila), Montiel y Valdepeñas (Ciudad Real), Tarancón, Uclés y Villanueva de los Escuderos (Cuenca), y Pálmaces de Jadraque y La Toba (Guadalajara).

En Madrid tuvo casas solares en Alcalá de Henares, Santorcaz y Villaverde.

De las casas más principales de la región andaluza fueron las que desde muy antiguo radicaron en Vélez-Rubio (Almería), Cádiz, Córdoba, Granada, Ayamonte (Huelva), Osuna y Sevilla.

Entre las varias casas hidalgas de González en la región extremeña, figura la de Campanario (Badajoz).


Armas


En campo de gules, un castillo, de oro, almenado.


Algunos de Castilla, traen: En campo de oro, un árbol de sinople y, brochante sobre el todo, un palo que atraviesa el árbol por la copa, y de cada punta del palo pende una caldera de sable.


Otros de Castilla, traen: En campo de gules, un castillo de oro y, debajo de él, una llave del mismo metal.


Los originarios de Matallana (León) y radicados en Valladolid y Zamora, traen: En campo de oro, cinco banderas de gules, puestas dos, dos y una, cargada cada una de ellas de un creciente de plata.


Los de Sevilla, traen: En campo de gules, un castillo de oro.


Los de Manilva (Málaga), traen: En campo de plata, dos roeles de gules, puestos en palo; bordura cosida de plata, con cuatro leones pasantes, de gules, uno en cada cantón.


Los de Luarca, traen: En campo de oro, una banda de gules (armas del Conde Fernán-González).


Los de Asturias, traen: En campo de plata, una flor de lis de azur, acompañada de cuatro rosas al natural.


Los de la merindad de Trasmiera, traen: En campo de sinople, un castillo, de oro, aclarado de azur.


Los de Granada, traen: En campo de plata, una faja de sinople, acompañada en lo alto de un león de gules.


Los de León, traen: En campo de sinople, cinco herraduras de plata, con bullones de sable, puestas en sotuer.


Los de Cartagena (Murcia), traen: En campo de sinople, una hebilla, redonda, de oro; el jefe de gules, con un águila de sable.


Los de Benavente (Zamora), traen: En campo de sinople, en punta, tres estrellas de oro, puestas en faja.


Los de Salamanca, traen: En campo de plata, tres hebillas de azur, bien ordenadas.


Otros traen: En campo de plata, una faja, de gules, acompañada de dos abarcas, de sable.


Otros de León y Zamora, traen: En campo de sinople, en punta un castillo de oro, sobre él dos lises del mismo metal, una a cada flanco, en jefe un águila también de oro; bordura de oro, con ocho sotueres de gules.


Otros de León, traen: En campo de azur, tres árboles de oro, en faja, frutados de gules.


Otros de Castilla, traen: En campo de oro, cuatro espigas de grano, de sinople.


Otros traen: En campo de sinople, un puente de oro, sobre ondas de azur y plata, sumado de una torre y esta de una bandera, de azur.


Los de Calatayud (Zaragoza), traen: En campo de plata, un castillo ardiendo, de gules.


Otros de Sevilla, traen: En campo de oro, una iglesia, de sable, acompañada de dos cipreses, de sinople.


Los de Cataluña, traen: En campo de plata, un lebrel, de su color, manchado de sable, y en su boca, un ave.


Los de Venezuela, traen: En campo de azur, sembrado de lises; bordura de oro, con ocho aspas, de plata.


Otros de Castilla, traen: En campo de plata, tres águilas pasmadas, de sable.


Otros de Granada, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en oro un león, de púrpura, y 2º y 3º, en plata, tres espadas, en palo, de sable.


Otros de Andalucía, traen: Escudo partido: 1º, en gules, un castillo, de oro, y 2º, en plata, un león rampante, de púrpura.


Los de Aragón, traen: En campo de oro, cinco calderas, de sable, jaqueladas, de gules.


Los de Trujillo, El Perú, traen: Escudo partido: 1º, en gules, un castillo, de oro, mazonado, y 2º, en plata, un león rampante, de gules.


Otros de Castilla, traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo, de oro, almenado, aclarado de sable, y 2º, ajedrezado de quince piezas, ocho de azur, y siete de oro.


Otros traen: Escudo partido: 1º, en gules, una torre almenada, de plata, y 2º, en gules una banda, del mismo metal.


Los de Cangas de Onís, traen: En campo de gules, un castillo de plata, y en su torre del homenaje un león rampante, de oro.


Los de Corvera, Asturias, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de sinople, con un castillo de plata, y 2º y 3º, de oro, con tres bandas de gules.


Los de Corvera, Asturias, también traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de sinople, con una torre de plata, y 2º y 3º, de oro, con tres bandas de gules.


Los de Santander, traen. En campo sinople, una banda de plata, cargada con una cotiza de sable y acompañada de cinco veneras de plata, tres en lo alto y dos en lo bajo.


Los de Santander, también traen. En campo sinople, una banda de oro, cargada con una cotiza de sable y acompañada de cinco veneras de plata, tres en lo alto y dos en lo bajo.


Los de Villanueva de Cameros, La Rioja, traen: En campo de oro, un pino de sinople y un león pasante de gules, atado al tronco, con cadena, de azur.


Otros de Castilla la Vieja, traen: Escudo cortado: 1º, de gules con cinco jazmines de plata, puestos en sotuer, y 2º, de azur, con siete estrellas de plata, puestas tres, tres y una.


Los de Pola de Gordón, León, traen: En campo de azur, cinco leones de oro puestos en sotuer; bordura de plata, con ocho árboles de sinople, arrancados.


Otros traen: En campo de plata, seis rosas, de gules, puestas en dos palos, en punta, tres cabezas de moro, al natural, puestas en faja.


Otros en el reino de León, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, cinco flores de lis, de azur, puestas en sotuer, y 2º, de gules, con una cruz floreteada de oro, medio cortado de sinople, con un castillo, de oro.


Otros también de León, traen: Escudo partido: 1º, de gules, con un castillo de oro, medio cortado de este metal, con un puente de dos arcos, de piedra, sobre un río, y 2º, de plata, con un águila, de sable.


Los de Fresno de Cantespino, Segovia, después extendidos por Andalucía, traen: Escudo partido: 1º, en gules, un castillo, de oro, aclarado de azur, y 2º, de gules, con una banda de plata.


Los de Medina de Pomar, Burgos, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de oro, con un león rampante de su color, y 2º y 3º, de gules, con un sotuer de oro.


Los de Aguilar de Campoo, Palencia, traen: En campo de azur, un lucero de oro. 


Otros en Castilla, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en gules, con un castillo, de plata, que tiene en su torre del homenaje una bandera de sinople con el asta de oro, 2º y 3º, de oro, con un león rampante, de azur; y entado en punta, de plata, con tres chevrones de sinople.


Otros de Castilla, traen: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, dos castillos de plata, aclarados de azur, puestos en faja y sumado su torre del homenaje de un estandarte de plata con asta de oro, y 2º, de oro, con dos leones de sable rampantes y afrontados, y en punta tres chevrones de azur.


Otros de Madrid, traen: Escudo cuartelado: 1º, de plata, con cinco flores de lis de azur puestas en sotuer, 2º, también de plata, con una cruz vana y floreada, de gules, 3º, de plata, con un león rampante de púrpura, armado y lampasado de gules, y 4º, de oro, con un castillo de piedra; bordura general de gules, con ocho sotueres de oro y ocho armiños de sable, alternando.


Los de Villanueva de los Escuderos, en Cuenca, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león rampante de sable, y 2º, de oro, con tres fajas de gules y entre ellas catorce armiños de sable, colocados tres, cuatro, cuatro y tres.


Otros también de Castilla, traen: Escudo jaquelado de azul y oro; bochante sobre el todo una faja de gules, y seis hojas de higuera de su color puestas a modo de orla.


Los de Osuna, en Sevilla, traen: En campo de plata, dos pinos de sinople frutados de oro; bordura de oro con cuatro lobos , de sable.


Los de Vélez-Rubio, en Almería, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con un castillo de oro, y 2º y 3º, también de gules, con dos palos de oro.


Otros de Aragón, traen: En campo de plata, un águila de sable, picada y membrada de oro.


Otros de Aragón, traen: En campo de azur, cuartelado por un sotuer de oro, 1º, en águila de oro, 2º y 3º, una flor de lis del mismo metal, y 4º, un castillo también de oro; bordura de este metal con ocho sotueres, de gules.


Otra versión del mismo escudo: Cuartelado por un sotuer de oro, 1º, de plata, un águila de sable, 2º y 3º, de azur, con una flor de lis de, oro y 4º de sinople, con un castillo, de oro; bordura general de oro, con seis sotueres de gules, tres a cada lado.


Otros traen: En campo de oro, un águila de sable, perfilada de gules y surmontada de una estrella, de oro; brochante sobre el todo una faja, de plata.


Los de Mallorca, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una torre de plata, sumada de una bandera del mismo metal, y 2º y 3º, de oro, con un león rampante, de gules, sobre tres puntas o chevrones, de azur.


Los de Murcia, traen: En campo de plata, un castillo de gules y dos leones empinados en sus muros; bordura de azur con ocho armiños de sable, fileteados de oro.


Los de Villavieja del Cerrato, en Valladolid, luego extendidos a Vitoria y San Sebastián, traen: En campo de azur, una banda de plata.


Los de Briones, La Rioja, traen: En campo de plata, un estandarte de azur, cargado de una cruz, de oro.


Los de Almazán, en Soria, traen: En campo de azur, medio vuelo, de oro; bordura de plata, con una cadena de azur.


Los de Navarra traen: En campo de azur, cinco castillos, de oro, puestos en sotuer.


Otros de Galicia, traen: En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur, y un león rampante, de oro, coronado de lo mismo, abrazando el castillo con ambas manos.


Otros de Galicia, traen: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, tres castillos de plata aclarados de azur, mal ordenados, y 2º, en campo de oro, dos leones, de gules, enfrentados.


Otros de Galicia, traen: En campo de sinople, una banda de azur, perfilada de oro, acompañada de seis veneras de plata, tres en lo alto y tres en lo bajo, bien ordenadas.


Otros de Galicia, traen: En campo de plata, un pino de sinople, con dos lebreles empinados sobre él, y superado de una cruz simple, de gules.


Otros de Galicia, traen: Escudo cuartelado: 1º, en sinople, cruz de oro hueca y floreteada, 2º, en gules, castillo de oro sumado de brazo armado de plata con una espada en la mano del mismo metal, 3º, en azur, cinco flores de lis de oro puestas en sotuer, y 4º, en azur, león rampante, de oro; bordura de gules con ocho armiños de plata y ocho aspas de oro, alternando.


Los del País Vasco, traen: En campo de plata. una panela, de oro, atravesada de una lanza, de oro.


Radicado en Peñacerrada y extendido a Madrid, traen: Escudo partido: 1º, en gules, dos calderas de oro, 2º, de plata, cinco hoces de azur, encabadas de sable.


Los de México, traen: En campo de azur, dos águilas volantes, de oro. 


Los de Lima, El Perú, traen: En campo de plata, tres arcabuces, de sable, puestos en faja; bordura de azur, con tres veneras, de oro, puestas en jefe.


Los de Ager, Lérida, pasados a México, traen: En campo de plata, cinco águilas, de sable, puestas en aspa.


El Emperador D. Carlos I concedió, por privilegio dado en Madrid a 5 de septiembre de 1530, el siguiente escudo de armas a D. Rui González, vecino de Tenochtitlán (México); escudo de oro, partido por un palo de gules; siniestrado de un puente sobre una acequia con agua, y adiestrado de un águila, de sable, rampante; bordura de plata, con ocho cruces de gules.


Los de Conforcas, en León, traen: En campo de gules, una banda, de oro, acompañada en lo alto de una estrella de plata y en lo bajo, de un corazón, de oro. Radicado en Cuba, de D. Pedro González Quevedo, vecino de Camaguey, Cuba.


Originario de Carasa: En campo de azur, cinco aspas, de oro, puestas en aspa.


Otros de Galicia: En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur, con un mote en letras de oro, en la bordura de azur, que dice: "De los reyes godos sales, apellido de Gonzales".


Radicado en Villanueva de la Nia: En campo de plata, un sable, de oro, encabado de sable.


Vecino de Villanueva de la Serena: En campo de plata, armiñado de sable.

Radicado en Marcelín (Galicia): En campo de sinople, un águila, de oro, del uno en el otro.

Originario de Olleros y radicado en Madrid: En campo de oro, un freno, de caballo, de azur.