Alvarez

Versión de impresión

Apellido patronímico muy difundido por toda España y América. Significa hijo o descendiente de Álvaro o Álvar, y se derivó de estos nombres propios pertenecientes al padre u otro antecesor, y aplicados al hijo u otro descendiente, para denotar en éstos la calidad de tales.

Hay, pues, muchas familias de origen y linaje muy distintos y sin ningún vínculo de parentesco que ostentan este apellido, por lo que es gran error suponer, como algunos autores suponen, que todos los Álvarez proceden de un mismo y primitivo solar y tronco.

Una de las más antiguas es la del linaje de Asturias, o Álvarez de las Asturias. Tuvo su primitivo solar en el concejo de Nava, en el Principado de Asturias.

También es muy antigua en Asturias la casa de Álvarez que radicó en la parroquia de Riera, y de la que dimanó la del concejo de Grado. Varios y autorizados tratadistas afirman que estas casas eran originarias de la del concejo de Nava, solar del linaje Asturias, y aun cuando no lo prueban, es probable que así fuese, por la semejanza de sus armas y otros datos que después consignaremos.

Asimismo se consideran originarias del solar de los Asturias, o Álvarez de las Asturias, en el concejo de Nava, las casas de Álvarez que radicaron en la parroquia de Granda y en Cangas de Tinco. Las armas de éstas tienen también semejanza con las de aquélla, como más adelante se verá.

Otra casa de Álvarez hay en Asturias, en el concejo de Castropol. No tiene ninguna relación con las anteriores, pues procede del solar de Burón, en la provincia de León.

Las de los lugares de Soto y de Arena, cerca de Pravia, parecen asimismo ser independientes de las ya citadas, a juzgar por las diferencias que sus armas acusan.

También fueron varias, y de muy distinto origen, las casas de Álvarez radicadas en la provincia de León.

La de la aldea de Robledo, del Ayuntamiento de Láncara procede, según algunos autores, de la casa del linaje Asturias, tuvo su solar en el concejo de Nava. Añaden que un miembro de este solar, llamado García Álvarez de Asturias, dio muerte a un caballero de la familia de Valdés, por lo cual y temeroso de las resultas, pasó con algunos de su familia a la citada aldea de Robledo, donde fundó nueva casa.

Otros autores dicen únicamente que la casa de Robledo la crearon unos caballeros asturianos del apellido Álvarez, que pasaron desde Asturias a poblar en dicha aldea.

Ahora bien; estos caballeros, ¿procedían de la casa del concejo de Nava, solar del linaje Asturias, o de las casas de Álvarez de la parroquia de Riera y del concejo de Grado. Estas dos últimas y la casa de Robledo traen las mismas armas, lo cual indica una misma procedencia; pero ya hemos dicho también que algunos autores afirman que las casas de Riera y de Grado son originarias de la de Nava, y pueden proceder unas de otras en la siguiente forma: De la casa de Nava, la de la aldea de Robledo; de ésta, la de la parroquia de Riera, y de ésta, la del concejo de Grado.

Añadiremos ahora que de la casa de Robledo dimanaron las ramas de los lugares de Sena y de Caldas, también pertenecientes al Ayuntamiento de Láncara y otras de la misma provincia de León, entre ellas una establecida en Astorga y antes en el lugar de Cogorderos.

Igual procedencia tienen, según afirman diversos autores algunos Álvarez extremeños de las ciudades de Trujillo y de Plasencia, y de la villa de Ruanes, perteneciente al partido judicial de Trujillo, pues el caballero del linaje Asturias, llamado García Álvarez de las Asturias, que por haber dado muerte a otro de la familia Valdés, y temeroso de las resultas, pasó a la aldea de Robledo, no teniéndose tampoco en ésta por seguro, marchó a la citada villa de Ruanes (Cáceres), y en ella se estableció y dejó sucesores, que se extendieron por Trujillo y Plasencia. Algunas de sus líneas pasaron a Andalucía, y también a Navarra y a Aragón. Conviene tener en cuenta que hay también en la provincia de Cáceres, y especialmente en Plasencia, Álvarez de origen distinto de los que acabamos de citar.

Distinta de esas casas de la provincia de León, ya citadas, es la que estuvo sita en Burón. De ella pasó una rama al lugar de Lois, en León, y otra, como ya se ha dicho, al concejo de Castropol, en Asturias. Otra rama se estableció en la villa de Palacios del Sil, en la provincia de León. Otra hubo en Ribas de Sil, en la provincia de Lugo.

Varios autores afirman que hay Álvarez procedentes de la provincia de León, en los que ese apellido no es patronímico, puesto que no lo tomaron del nombre de su antecesor, sino de Albares, cerca del Bierzo, en el partido judicial de Ponferrada. Estos Álvarez tuvieron solares en dicha localidad y en la de Bembibre, del mismo partido judicial. Con los del solar de la villa de Albares entroncaron los Aguado, tomando ese apellido y sus arrias.

Añaden los autores a que aludimos, que las ramas que salieron de esas casas de las poblaciones de Albares y de Bembibre difundieron mucho el apellido. Una de ellas se estableció en Castropodame, del partido judicial de Ponferrada, y tuvo también línea en el lugar de Calamocos, perteneciente al Ayuntamiento de dicho Castropodame.

También dicen autorizados tratadistas que en León y en Asturias hay Álvarez muy antiguos y nobles de origen muy distintos de los que llevamos citados.

Estos Álvarez, según esos autores, descienden de Nuño Álvarez de Amaya, Conde y Gobernador de Asturias e hijo natural del Rey Don Alfonso V. Casó con Gontroda Gutiérrez, hija de Gutiérrez, de la casa de Castro, y tuvo, entre otros hijos, a Rubio, tronco de la familia Salcedo, y a Teresa Núñez, esposa de Diego Laínez, padres del Cid Campeador.

Otro solar de Álvarez hubo junto a la ciudad de León, cuya procedencia no indican los cronistas que lo citan; pero no debió tener relación con ninguno de los anteriores porque sus armas son distintas. Ese solar dio también buenos hijosdalgo.

En la provincia de Lugo, además de la casa que radicó en Ribas de Sil, originaria de Burón, en la provincia de León, hubo otras varias de distinto origen y procedencia, y entre ellas citaremos la de la parroquia de Puebla de Burón, algunos de cuyos descendientes se apellidaron Álvarez de Meda; la de la parroquia de San Juan de Villaronte, del partido judicial de Mondoñedo, y la de la parroquia de Freijo.

Los Álvarez, de Navarra, los hacen descender algunos tratadistas, de la rama de la provincia de Cáceres, originaria de la casa del lugar de Robledo, en León, y dicen que vienen de Sancho Álvarez, que casó en Plasencia con Olalla de Ochoa y Sarmiento, que tuvo una larga sucesión, que se desparramó por Extremadura y Andalucía. Añaden que una hija de ese matrimonio, llamada María Álvarez, se casó con un caballero que procedía de la Casa Real de Navarra, y tuvieron dos hijos. El mayor, llamado Ordoño Álvarez, contrajo matrimonio con Juana Pimentel, bajo la condición de que los hijos que tuvieran se apellidasen Álvarez, y dejaron sucesores que extendieron por Navarra y Aragón dicho patronímico.

Otros Álvarez hay en Navarra de distinto origen que los citados, entre ellos los de las villas de Amescoa y de Eulate, de la Merindad de Estella.

También hay en Aragón Álvarez de procedencia distinta de los ya indicados.


Armas


Traen los Asturias y Álvarez de las Asturias el siguiente escudo: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de gules y siete de veros de azur y plata.


Otros Álvarez asturianos, entre ellos los de las casas de la parroquia de Granda y los de Cangas de Tinco, y a los que también se considera originarios del solar de los Álvarez de las Asturias del concejo de Nava, traen: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de plata y siete de azur.

También se observa en esas armas una gran semejanza con las del linaje Asturias, o Álvarez de las Asturias, y parecen indicar que proceden de éstos los Álvarez que las llevan. Algunos añaden a tal escudo una bordura de gules, con ocho sotueres de oro, según se desprende de una certificación del Rey de armas José Alfonso Guerra y Villegas, dada a pedimento de Alonso de Abad en Madrid el año de 1697. Otros ponen únicamente en dicha bordura seis sotueres de oro, según consta en provisión que sacó en Valladolid el año de 1752 Simón Pérez de Sorne y Álvarez, que probó ser descendiente de los Álvarez mencionados.


Los de Asturias, según José Pellicer y Tobar, traen: En campo de gules, una jarra de oro con azucenas al natural; bordura de oro, con doce estrellas de azur.


Los Álvarez, originarios de Villardecendias, del Concejo de Ibias (Asturias), según José Pellicer y Tobar, traen: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un roble de sinople, y un lobo de sable, lampasado de gules, pasante, al pie del tronco, y 2º, jaquelado de dieciocho piezas, nueve de gules y nueve de plata.


Otros, de Asturias y León, traen: En campo de plata, tres fajas de gules, la de en medio cargada de seis armiños de sable.


Los originarios de las montañas de León y Asturias, pasados a Indias, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, tres palomas de azul, puestas en palo, y acompañadas en la diestra de una mano, al natural.


Los Álvarez de la aldea de Robledo, perteneciente al Ayuntamiento de Láncara, en la provincia de León, y que constituyen, en opinión de algunos tratadistas, una de las familias originarias del solar de los Asturias en el concejo de Nava, se apellidan Álvarez de Robledo porque unieron a su apellido el nombre de la mencionada aldea, y ostentan estas armas: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un roble de sinople, con un lobo de sable, lampasado de gules, pasante al pie del tronco, y 2º, jaquelado de quince piezas, ocho de plata y siete de gules.

Dicen varios autores que estos Álvarez pusieron el roble en la primera partición de su escudo como pieza parlante del nombre de la aldea de Robledo, que unieron a su apellido, y que en la segunda partición del mismo conservaron, ligeramente modificadas, las armas de la casa de los Asturias y Álvarez de las Asturias, para denotar que procedían de ella.

Este argumento no basta para probar de una manera categórica esa procedencia, pero da motivo para suponerla, porqué es evidente el parecido de las armas de la segunda partición del escudo de los Álvarez de Robledo, con las que contiene el de la casa solar de los Asturias y Álvarez de las Asturias. En uno y en otro hay quince piezas de jaqueles, con la diferencia de que los de Robledo ponen, en vez de siete piezas de veros de azur y plata, ocho de plata.

Los Álvarez de la parroquia de Riera, en Asturias; los del concejo de Grado, también en Asturias; los del lugar de Sena, del Ayuntamiento de Láncara, en León, y los de Ruanes, y algunos de Trujillo y Plasencia, en la provincia de Cáceres, todos como ya se dijo, originarios del mismo tronco que los Álvarez de Robledo, traen las armas que éstos sin ninguna diferencia.


Los Álvarez del solar de Burón, en la provincia de León, y los de las ramas que, procedentes de ese solar, radicaron en Palacios del Sil (León), en Castropol y en Llanes (Asturias), y en Ribas de Sil (Lugo), tienen estas otras armas: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un castillo de piedra puesto sobre peñas de su color natural y con un arcabuz de sable asomando por su torre del homenaje, y 2º, en campo de plata, una banda de gules, cargada de tres flores de lis de oro, y acompañada en lo alto de dos cabras de sable, y en lo bajo de otra cabra del mismo color.

Este mismo escudo usan los Álvarez Monjardín, los cuales, según afirma Juan de Mendoza, proceden de dicho solar de Burón.


Los Álvarez de la provincia de León, en los que ese apellido no es patronímico, puesto que no lo tomaron del nombre de un antecesor, sino de la localidad de Albares, cerca del Bierzo, en el partido judicial de Ponferrada, traen el siguiente escudo: En campo de sinople, tres bandas de oro y bordura componada de diez piezas, cinco de gules y cinco de plata. En las piezas de gules, aspas o sotueres de oro, y en las piezas de plata, armiños de sable.

Así lo afirma Alonso de Santa Cruz, cronista de Felipe II, y otros autores.

Estas armas ostentan los Aguado, que al entroncar con esos Álvarez tomaron su escudo.

Tiene, además, en la divisa esta leyenda: "Yo soy un perro que royó un hueso, y royéndolo recibió reposo. Tiempo vendrá, si no es venido, que morderé a quien me ha mordido".


Los Álvarez de la casa de la villa de Bembibre, también del partido judicial de Ponferrada, ostentan igual escudo que los de la casa de Albares, pues son los mismos. Algunas líneas de esos dos solares usan también estas armas: En campo de plata, tres fajas de gules, la de en medio acompañada de seis armiños de sable.

Las ramas establecidas en Castropodame, también del partido judicial de Ponferrada, y en el lugar de Calamocos, perteneciente al Ayuntamiento de dicho Castropodame, dimanaron de la casa de Bembibre, y tienen, por lo tanto, las armas que trae ésta y la de la villa de Albares.

El primer escudo de las casas de Albares y de Bembibre lo traen también, en Portugal, los Álvarez descendientes de Nuño Álvarez Pereira, segundo Condestable de aquel reino en tiempos del Monarca lusitano Don Alfonso I, porque dicho caballero procedía de esa estirpe de Álvarez

Esto dicen diversos autores, y añaden que algunos ponen cinco bandas de oro en vez de tres fajas.


Los Álvarez del solar que estuvo sito junto a la ciudad de León, pero que no tienen relación de procedencia con ninguno de los anteriores, usan: En campo de oro, una banda de gules, engolada en bocas de serpientes, de sinople; bordura de azur, con nueve sotueres de oro.

Los originarios de León, radicados en San Cristóbal (Zamora) y Madrid usan las anteriores armas.


Los radicados en Benavides (León), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, tres haces de trigo de oro, puestos en faja, surmontados de tres estrellas de oro, puestas dos y una.


Los radicados en Caboalles (León) y extendidos a México, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, dos montañas de sinople, moteadas de gules y puestas en faja.


Los radicados en Rodiezno (León), según Vicente de Cadenas: En campo de oro, dos jabalíes de sable, puestos en palo.


Otros Álvarez, de Navarra, según M. Jouffroy D'Eschavannes, usan: Escudo jaquelado de plata y gules.


Los de Navarra traen: En campo de azur, un bezante de oro; bordura lisa de gules.


Los Álvarez, de Portugalete (Vizcaya), originarios de Asturias, traen: En campo de gules, un castillo de oro.


Don Juan Francisco de Hita dice que hay Álvarez descendientes del hijo natural de Don Alfonso V que tienen: En campo de azur, un castillo o torre de plata; bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Añade que de éstos los hubo en Llanes (Asturias).


Don Juan Francisco de Hita, también indica que otros descendientes del hijo natural de Don Alfonso V,  traen: En campo de azur, una torre de plata; bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Añade que de éstos los hubo en Llanes (Asturias).


Los originarios de las montañas de Burgos, según Francisco Gómez Arévalo de Villafufre, traen: En campo de azur, cinco flores de lis de plata, puestos en sotuer.


Los Álvarez, originarios del lugar de Torres (Burgos), usan: En campo de gules, una jarra de plata con tres azucenas; bordura de oro, con ocho estrellas de azur.


Los de Salamanca, según Vicente de Cadenas: En campo de sinople, una rueda de carro en oro.


Los de la villa de Coca (Segovia) y sus ramas en Castilla y Aragón, traen: En campo de oro, un águila de sable, y bordura de plata, con cuatro leones de gules.


Los de Lugo, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, tres roeles de oro; bordura de gules, con ocho veneras de plata.


Los originarios de Benamejí (Córdoba), según Vicente de Cadenas: En campo de azur, dos leones de oro, puestos en palo.


Los radicados en Murcia y Madrid, según Vicente de Cadenas: En campo de oro, dos espadas de plata, encabadas de azur, puestas en faja.


Vidal consigna que otra familia de Álvarez, en Castilla y en Andalucía, ostenta: En campo de azur, una banda de plata, cargada de tres rosas de gules, y acompañada de cuatro flores de lis de oro, dos a cada lado.


Los radicados en Matanzas (Cuba), según Vicente de Cadenas: En campo de plata, un roble de sinople, arrancado y atravesado a su tronco un lobo pasante de sable.


Otros: En campo de plata, tres lobos, de sable, en faja; bordura de gules, con ocho calderas, de oro.


Los de Sevilla, según J.-B. Rietstap, usan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un árbol de sinople y un lobo pasante de sable, al pie del tronco, y 2º, jaquelado de plata y gules.

Los Álvarez de la villa de Villamañán, provincia de León, ostentan: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un águila de sable, y 2º, en campo de sinople, un brazo armado, de plata, que sostiene en la mano una bandera roja y azul, cargada de una estrella de oro.

Otros Álvarez, del obispado de Astorga (León), distintos de los que ya citamos, entre ellos los Álvarez Rabanal, usan: En campo de gules, una torre de plata, con dos cabezas de moro a cada uno de sus lados. En la puerta de la torre, un hombre armado, de plata, con una espada desnuda del mismo metal en la mano diestra, y en el homenaje de la torre una bandera de azur y gules; bordura de gules, con diez leones rampantes de oro.

En Omaña (León) constan estas armas para los Álvarez: Escudo partido: 1º, en gules, un castillo de plata, y 2º, en oro, un árbol de sinople con un mastín alzado a su tronco. También en Omaña constan estas otras de Álvarez: Escudo cuartelado: 1º y 4º, una torre donjonada adiestrada de dos flores de lis, puestas en palo, y 2º y 3º, un león rampante.

Los originarios de Villalobar (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un roble de sinople, arrancado y colgando de su copa, una caldera de sable, sobre llamas de gules y sentados al pie del árbol, dos guerreros de plata.

Los radicados en Burón (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, una faja escacada de gules y oro, saliendo de ella un niño de carnación.

Los radicados en Villafranca del Bierzo (León), según Vicente de Cadenas: Escudo cortado: 1º, en campo de sinople, dos bandas de oro, y 2º, en campo de plata, cinco tijeras de esquilo, puestas en aspa.

Otros Álvarez, en Navarra y en Aragón, ostentan las mismas armas que los de Plasencia si bien algunos suprimen el cuartel jaquelado.

Los Álvarez de la casa solar sita junto a Rada, de la Junta de Voto, partido judicial de Laredo (Cantabria), traen estas armas: En campo de oro, un castillo de piedra, con puente levadizo, bajo el cual hay un foso con agua. Al lado siniestro, junto al castillo, una encina de sinople, a cuyo tronco hay atado un perro blanco. El castillo está surmontado de una flor de lis de gules y acostado de otras dos del mismo color.

Los de Burgos, según Vicente de Cadenas: Escudo tronchado por una banda, de sinople, cargada de tres abejas, de oro. En jefe, de gules, una cabeza de moro y en punta, de plata, una lis, de azur.

Los de Valladolid, según Vicente de Cadenas: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león de púrpura, y 2º, partido: primero, en campo de azur, un manojo de trigo al natural, y segundo, en campo de oro, dos hoces de sable.

Los de Medina de Ríoseco (Valladolid), según Vicente de Cadenas: En campo de oro, un nogal de sinople, frutado de oro, arrancado y acompañado, en el tronco, de dos hoces afrontadas a la diestra y siniestra del mismo.

Pedro Álvarez, originario y escribano de Cámara de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, usaba: En campo de plata, un león rampante; bordura con cuatro aspas.

Los Álvarez, originarios de Villalba de la Lampreana (Zamora), traen: En campo de gules, una jarra que contiene unos ramos verdes con flores blancas; bordura de plata, con ocho estrellas de azur.

Los radicados en Zamora y extendidos a Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una cabeza de águila de sable, picada de plata y goteando sangre.

Los radicados en Verín (Orense), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una tienda de campaña de gules.

En los Palacios de los Golfines de abajo, de los Duque de Abrantes y en la casa del Sol, de Cáceres, constan estas armas para Álvarez: En campo de gules, un león de oro; bordura de plata, cargada de armiños de sable.

Los de Cáceres, según Vicente de Cadenas: En campo de gules, una flor al natural, acompañada de una estrella de oro en el cantón diestro del jefe.

Según Miguel de Salazar, hay también una familia de Álvarez que trae las siguientes armas: En campo de gules, un castillo de plata, sobre ondas de azur y plata, y dos leones de oro, empinados a los muros del castillo; bordura de plata, con seis sotueres de gules.

Estas armas usan los originarios de Castilla la Nueva, radicados en Madrid, Carrión de Calatrava (Ciudad Real) y Puebla de Don Fadrique (Granada), según Vicente de Cadenas. Hay también Álvarez, en Castilla, que traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, cinco flores de lis de plata, puestas en sotuer, y 2º, en campo de oro, tres bandas de gules; bordura de plata.

Algunos Álvarez, según José Pellicer y Tobar, traen: En campo de plata, dos árboles de sinople, y entre ellos tres estrellas de plata, y a la mano diestra de un árbol un montero vestido al natural con su montera defendiéndose de los dos leones de su color natural, uno que le acomete y el otro que demuestra querer acometerle.

Otros: En campo de sinople, cuatro panelas de plata, sumadas de una cruz llana, de oro.