Romeo, Romero, Romeu

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¿Pertenecen estos tres apellidos a un mismo linaje? Así se deduce de lo que escribieron ilustres cronistas, genealogistas e historiadores de la antigüedad, puesto que en esas tres formas apellidan en sus obras a los progenitores y más famosos personajes de esta familia.

El linaje es muy antiguo. En los mismos pretéritos tiempos aparece en Galicia y Aragón con las modalidades de Romeu y Romero indistintamente, para extenderse luego por Valencia, Cataluña, Andalucía, ambas Castillas y Canarias. Los continuadores de la que pudiéramos considerar como rama troncal y los miembros pertenecientes a las diversas casas que de aquélla se derivaron, están apellidados en las más autorizadas fuentes informativas manuscritas e impresas, unas veces con una y otras con otra de las tres variantes indicadas, sin explicación de los motivos que las originaron; y como a esto se unen las contradicciones que se observan en lo que atañe a la verdadera procedencia y formación del linaje y al primitivo solar de los varios que se le atribuyen, es lógico que la duda, en algunas fases del desenvolvimiento de esta familia, contradice la afirmación categórica de que Romero, Romeo y Romeu constituyan un mismo apellido, aunque sin destruir la justificada posibilidad de que lo sean.

Ya muy difícil hoy el esclarecimiento de ese interesante punto, al cabo de tantos siglos, hemos, pues, de acomodarnos en este estudio a los informes que los autores de mayor autoridad nos facilitan, ampliándolos con otros muchos datos recogidos en archivos oficiales y familiares y subrayando aquellas noticias que, por aparecer contradictorias, se prestan a la confusión y a la duda.

Gaspar Escolano, en sus «Décadas de la Ciudad y Reino de Valencia», aumentada con notas y ampliaciones aclaratorias por Juan B. Perales, afirma que el linaje, a cuyo examen procedemos, es de los mayores de Aragón y de Ricohombres de aquel Reino; que en el año de 1150 (reinando don Ramón Berenguer como marido de doña Petronila, hija de Ramiro II, el «Monje») era un caballero de esta casa Señor de la villa de Ariza (Zaragoza), y que otro, llamado Blasco Romeu, primero de cuyo nombre se tiene noticia, sirvió como Mayordomo al también Monarca aragoneses don Alfonso II. Añade que en el año 1191, cuando dicho don Alfonso acudió en ayuda del Rey de, Castilla en el sitio de Cuenca, pelearon valerosamente el citado Blasco y su pariente Gimeno Romeu, con muchos deudos y servidores que llevaban a su costa.

Mosén Jaime Febrer, en sus «Trovas», hace mención de Basco Romeu, de quien es lógico suponer que es el mismo que cita Escolano, porque vivía y estaba al servicio de don Alfonso II de Aragón en los mismos años que aquél. Pero Febrer no lo naturaliza en Aragón. Dirigiéndose al Príncipe don Pedro (luego Pedro III, «el Grande», hijo de don Jaime I, «el Conquistador»), le escribe: «Vino de Galicia en tiempos del Rey Alfonso, vuestro bisabuelo, y por ser muy experto en todo género de armas y penetrar la malicia de los sarracenos, su llegada causó mucho consuelo al Rey de Aragón y le hizo rico».

De lo que antecede resulta que si el Blasco Romeu nombrado por Escolano y el Basco Romeu que Febrer menciona, son un mismo caballero, como así lo parece y descubren la casi identidad de sus nombres, la coincidencia de los tiempos en que vivieron y el haber servido al mismo Monarca aragonés, existe notoria contradicción entre las referencias que de él nos hacen ambos prestigiosos historiadores, dando paso a la duda de si el linaje tuvo su origen y arranque en Aragón o en Galicia , aumentada por tratarse del primer caballero de esta estirpe del que se tiene noticia cierta. De esa duda tampoco nos sacan Jerónimo Zurita, Martín de Viciana, Jerónimo de Blancas, Argote de Molina, Antonio Beuter, López de Haro, Manuel de Montoliu, Andrés Jiménez Soler, Francisco Bethencourt y otros ilustres historiadores que de este linaje tratan, pudiendo solamente colegir de sus informes que, aun cuando de Galicia procediera, fue en Aragón donde sus progenitores y sucesores de ellos alcanzaron mayor lustre, notoriedad y poderío. Esos Romeu fueron, como queda dicho, Ricohombres de sangre y naturaleza por descender de la antigua nobleza restauradora del suelo patrio entre la que se repartían las tierras conquistadas a los moros, según el fuero de Sobrarbe, como los Entenza, Cornel, Luna, Azagra, Urrea, Alagón y Lizana. (Escolano y Paredes, tomo III, página 45).

Algún autor hace hijo de Blasco Romeu, repetidamente citado antes, a García Romeu, Alferez Real, Señor de Calatayud y Ricohombre, que sirvió al Rey don Pedro II de Aragón en la batalla de los Navas de Tolosa al frente de la vanguardia, ganando el sobrenombre de «el Bueno», dado por aquel Monarca. El famoso Arzobispo, don Rodrigo Ximenez de Rada, refiere que el Rey de Aragón encomendó la vanguardia a dicho García Romeu y el centro a Gimeno Cornel, reservando la retaguardia para sí, y afirma que los que más se señalaron de los Ricohombres aragoneses por su gran esfuerzo y valor fueron García Romeu, que logró romper la estacada, Ximeno Cornel y Aznar Pardo. (Escolano, tomo II, página 128.)

García Romeu fue padre de otro García Romeu (a quien Mosén Jaime Febrer llama Guillermo), que asistió con su padre a la batalla de las Navas de Tolosa, y figuró entre los que rompieron la estacada. Después acompañó a don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia, como Ricohombre, correspondiéndole atacar la Puerta de Boatella (después de San Vicente), en la que encontró gran resistencia; pero seguido de los fieros almogávares de su mesnada la penetró en el año 1238. De este segundo García Romeu cuentan varios autores que hallándose el ejército aragonés delante de las murallas de Játiva, tuvo una gran desazón con el Rey don Jaime por haber éste mandado sacar de la tienda de don García a uno que se había refugiado en ella. Esto le mortificó tanto, que desafió al Monarca, quien por la estimación en que le tenía y sin conceder importancia al desacato, se concretó a decirle: «No es vuestra la tienda, sino mia, conque no hay ley para admitir el desafíos». (Mosén Jaime Febrer, trova 437). En el repartimiento hecho después de la conquista de Valencia de los bienes de los moros, le dio el Rey el Valle de Artana y casas en la ciudad. Figuró luego en el Consejo de Nobles convocado por don Jaime pira promulgar las leyes, fueros y privilegios derivados de aquella conquista; asistió a las Cortes de Alcañiz en 1250, y confirmó con otros Grandes de Aragón y Navarra la confederación acordada por los Monarcas de ambos reinos en 1254.Casó García Romeu, segundo del nombre, con doña Teresa de Aragón, en opinión de algunos autores, quienes hacen a dicha señora hija natural de don Pedro III «el Grande», habida de doña Inés Zapata de Calatayud. Fue padre de Jaime Romeu y Aragón, que se señaló en la conquista del castillo de Montesa, donde más tarde tuvo su asiento la Orden de Caballería del mismo nombre, y de doña Alfa Romeu y Aragón. Esta señora casó con Alberto de Scala y Antillón, descendiente de los Príncipes de Verona, y procrearon a Paulo de Scala y Romeu, Alférez Mayor de Aragón y marido de doña Teresa de Lauria, nieta del Gran Almirante Roger de Lauria. (Documentos del archivo de la villa de Cocentaina consultados por el Conde de Sagunto). Jaime Romeu y Aragón contrajo matrimonio con doña Eleanor de Vera y Alcalá, pero no hemos encontrado noticia de sus hijos, sino solamente la indicación de descendientes suyos, sin puntualizar en qué grado.

Uno de los solares de Galicia radicó en la hoy parroquia de Tojos, del Ayuntamiento de Lausame, en el partido judicial de Noya y provincia de La Coruña. Sus descendientes se apellidaron Romero. Una de sus ramas pasó a Aragón y luego a la ciudad de Baza (Granada), y a la de Barcelona. Otra casa, también apellidada Romero, hubo en la villa coruñesa de Muros, otra en La Coruña y otras en las ciudades de Mondoñedo (Lugo) y de Tuy (Pontevedra). A los descendientes de estas dos últimas casas, unos autores les apellidan Romero y otros Romeu.

En Aragón existió un antiguo solar de este linaje, con la denominación de Romero, en la villa de Ansó, del partido judicial de Jaca y provincia de Huesca: De allí bajaron a la villa de Cetina, del partido judicial de Ateca y provincia de Zaragoza, donde crearon nueva casa.

Según Bizén d´O Río Martínez, hubo dos casas distintas, a juzgar por las diferentes armas que portaron, de los Romeo en Aragón. Hallóse la una en Híjar, y la otra en la Sierra de Estronad.

De los Romeo que tuvieron sus casa solar en Híjar, existen documentos ya desde el año 1585, pasando sus ramas, en el siglo XVII a las villas de Millera y Monzón; en el siglo XVIII se hallan documentados en las villas de Ayerbe, Calatayud y Ejea de los Caballeros; en el XIX en la ciudad de Zaragoza, y, en distintas épocas, en Abizanda, Mallén Ligüerri, Naval, Cetina, Suelves y otras villas de Aragón.
Los Romeo que tuvieron su casa solar en la Sierra de Estronad, se hallan documentados, desde el siglo XVI (años 1500), en las villas aragonesas de Murillo de Gállego y Ayerbe.

Los Romeo aragoneses aparecen inscritos en el archivo de la antigua Casa de Ganaderos de Zaragoza. Probaron infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón los siguientes apellidados Romeo: Juan Romeo, vecino de Zaragoza, en 1804; Juan A, Romeo, vecino de Ejea de los Caballeros, en 1817; Lucas Romeo, vecino de Calatayud, en 1749; Orencio Romeo, vecino de Ayerbe, en 1742.

Entre los caballeros aragoneses que participaron en las cortes de 1626 se encontraba micer Juan Romeo, Lugar-teniente de Justicia por el Brazo de la Iglesia.

De una casa de Romeo que hubo en Peralta de la Sal (Huesca), descendió por los años de 1700 el médico Gaspar Romeo, hijo de otro médico docto y acreditado en los partidos de Barbastro y Benabarre (Huesca). Estudió humanidades en Graus, filosofía en Huesca y medicina en Zaragoza, doctorándose en la Universidad de Toulouse.

Los Romeu de Valencia que fueron Señores de la villa de Alcácer (no Alcocer, como escriben algunos tratadistas), del partido judicial de Torrente, y del pueblo de Alfarrasi, del partido de Albaida, con casas en aquella ciudad y en dichas localidades y también en la villa de Sagunto.

A Barcelona pasó una línea de la rama apellidada Romero establecida en la ciudad de Baza (Granada), rama que era originaria del antiguo solar gallego de la parroquia de Tojos, en la provincia de La Coruña.

Otras familias catalanas, con el apellido Romeu, radicaron en la villa de Vendrell (Tarragona) y en la ciudad de Lérida. Y es de notar que el apellido Romeu se extendió bastante por aquella región.

En Navarra hubo una importante casa (apellidada de Romeo y Romero, indistintamente) en la villa de Peralta; del partido judicial de Tafalla.

En Guipúzcoa radicaron otros dos solares: uno en la villa de Vergara, muy antiguo, y otro en la de Azcoitia. Sus descendientes se apellidaron Romero.

En Toledo ya florecía en principios del siglo XV otra casa apellidada Romero, con rama que residió en Santa Olalla, Casarrubios del Monte, Olías y otros pueblos de la provincia de Toledo, pasando también sus líneas a la de Madrid, a la ciudad de Sevilla, a varias localidades de su provincia y de la de Huelva y al Perú. De esa casa de Toledo procedió igualmente la establecida en Zamora y apellidada Romero, de la que dimanaron los Romero Villafañe.

Otras familias Romero castellanas radicaron en la villa de Aranda de Duero, de la provincia de Burgos; en la de Huélamo, del partido judicial de Cañete y provincia de Cuenca; en la de Viguera, del partido judicial y provincia de Logroño, y en la de Torija, del partido judicial de Brihuega (Guadalajara). Entre las establecidas en Andalucía figuran las de las ciudades de Baza, Granada, Sevilla y en pueblos de esta última provincia y de la de Huelva, a los que nos hemos referido anteriormente, y también de la de Córdoba.

Otra, murciana, radicó en Cartagena.

La de Canarias tuvo su asiento en Tenerife.

Otra familia Romero andaluza residió en la villa de Cortegana, del partido judicial de Aracena (Huelva) y es probable que tuviera relación de parentesco con la que radicó en Sevilla, puesto que algunos descendientes de ésta pasaron a localidades de la provincia de Huelva.

En la ciudad de Ronda (Málaga) se establecieron los hermanos Lope y Juan Romero, que procedían de Castilla. Pertenecieron al Consejo Supremo de Indias y pasaron a Guatemala por los años de 1610. Lope Romero casó con doña Gumersinda Motezuma, descendiente de los Motezumas, Emperadores de México, y fundó un rico mayorazgo en La Habana, el 22 de Febrero de 1638, ante el escribano de número en aquella ciudad Juan José Valladar. Por una de las cláusulas ordenó que sus sucesores en ese mayorazgo llevasen reunidos los apellidos Romero-Motezuma, perdiendo el derecho a los bienes los que así no lo hicieran. Este es el origen del apellido compuesto Romero-Motezuma. Los mencionados hermanos volvieron después a España, siendo entonces cuando se establecieron en Ronda.

Descendientes de la familia Romero que moró en Ecija (Sevilla) pasaron a la villa de Guetaria (Guipúzcoa).

En la jurisdicción de la de Azcoitia, en la misma provincia, radicaba con anterioridad un antiguo solar de este apellido, cuyos dueños poseían capilla y entierro en la iglesia mayor de dicha villa. De ese solar fue Lope Romero, marido de doña María Vizcargui, padres de Juan Romero Recalde, Caballero de Santiago.

Otra casa de Romero hubo en la también villa guipuzcoana de Vergara, de la que procedió Juan Romero, que casó en Azcoitia con doña Laurencia de Idialaiz, y procrearon a Lope Romero, fundador de un pingüe mayorazgo en Lebrija, villa de la provincia de Sevilla. En esta ciudad contrajo matrimonio con doña Leonor de Saavedra (hermana de Pedro de las Roelas, Caballero de Alcántara, y de Diego Mesía, Caballero de Calatrava). Su hija, doña María Romero, casó con Pedro de Zúñiga hijo de los Duques de Béjar.

En la villa de Peralta, del partido judicial de Tafalla, radicó una antigua e importante casa, cuyos descendientes aparecen apellidados unas veces Romero y otras Romeo. En alguna de sus ejecutorias de hidalguía ganadas o confirmadas durante los siglos XVII y XVIII consta la indicación de que ambos apellidos eran uno mismo y pertenecían a la misma familia. Enlazaron con las de Mendijur, Sagasti y otras también hidalgas. Líneas del solar de la villa de Peralta residieron en las de Artajona, Lodosa, Mendigorría, Carcar y Miranda de Arga.

En la villa riojana de Viguera, perteneciente al partido judicial de Logroño, floreció otra familia apellidada Romero, de la que era descendiente en principios del siglo XVII

La casa de Romero en la villa de Huélamo, del partido judicial de Cañete y provincia de Cuenca, era muy antigua.

Este apellido probó su nobleza repetidas veces en la Orden de Santiago, y en la de Calatrava, Carlos III y San Juan de Jerusalén y numerosas veces en las Reales Chancillerías de Valladolid, de Granada y en la Compañía de Guardias Marinas.

Juan Cano Romero, nació en Lanchete, y fue bautizado el 4 de enero de 1607. El 1 de mayo de 1629 casó con doña Ursula de la Cuerda. Con ánimo de pasar al Perú, hizo información de limpieza de sangre y nobleza ante el Licenciado Alonso Bargues, Alcalde ordinario de Santa Olalla, y Blas García, Escribano de S. M. el 4 de marzo de 1634.


Armas


Las primitivas de los Romero, son: En campo de plata, un águila de sable.

Estas mismas armas las utilizaron Aragón, los Romero de Híjar desde 1585, Millera y Monzón desde el siglo XVII, Ayerbe, Calatayud y Ejea de los Caballeros desde el siglo XVIII, Zaragoza desde el siglo XIX, y en distintas fechas, Albizanda, Mallén, Ligüerri, Naval, Cetina y Suelves.

Los Romero originarios del solar de la parroquia de Tojos, en el partido judicial de Noya (La Coruña), su rama establecida en la ciudad de Baza (Granada) y en la de Barcelona, así como las de otras casas de Galicia; apellidados Romero y Romeu, también usaron estas armas, según testimonios de diversos tratadistas. 


Los Romero originarios de Aragón, desde el siglo XVII, procedentes de Galicia, y pasados a Manilva (Málaga), Madrid, Ciudad Real y Carrión de Calatrava: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, un romero de sinople, y 2º y 3º, en campo de oro, un león rampante de gules. 


Los Romero de Aragón traen: en campo de gules, dos lobos andantes, de plata, puestos en palo; bordura de oro, con cuatro matas de romero, de sinople.


Los Romero de la casa de la villa andaluza de Cortegana, en el partido judicial de Aracena (Huelva) y su rama de México apellidada Romero de Terreros, Condes y luego Duques de Regla: De gules, con dos lobos andantes de plata puestos uno sobre otro, y bordura de oro con seis matas de romero de sinople. Así consta por compulsa de blasón hecha en México por don Antonio Ramírez de Arellano, escribano real y público, el 9 de Mayo de 1803, y por certificación expedida en Madrid por el Cronista y Rey de Armas don Alfonso de Guerra y Sandoval, el 9 de Mayo de 1729.


Los Romero radicados en Plasencia y pasados a Costa Rica, traen: En campo de azur, tres espadas de plata, encabadas de sable y puestas en faja; orla de oro.


Los Romero de Galicia traen: Seis orejas humanas, puestas en dos palos, acostadas de doce tibias, cruzadas de dos en dos y puestas también en dos palos.


Otros Romero de Galicia, traen: Partido: 1º, de plata, con el águila de sable, y 2º, de oro, con tres matas de romero de sinople con sus florecitas naturales.


Otros Romero de Galicia, traen: En campo de oro, una cruz de gules floreteada; bordura de gules con ocho sotueres de oro.


Otros Romero, traen: Escudo cuartelado: 1º, en plata, un águila, de sable, 2º, en gules, un castillo, de oro, 3º, en gules, tres estacas, de plata y 4º, en plata, un león, rampante y coronado, de su color.


Otros Romero, traen: En campo de oro, un árbol, de sinople, de tres copas y entre ellas, una cruz, de sable.


También recogen varios tratadistas como correspondientes al apellido Romero, estas armas: De oro, con un romero de sinople, y bordura de gules con ocho sotueres de oro.


Otros, tratadistas, al describir las armas primitivas, ponen una flor de lis de oro sobre el pecho del águila y rodean a ésta con el cordón de San Francisco puesto en situación de orla.


Tanto el escudo primitivo, o sea el águila de sable en campo de plata, como el que tomó el primer Garcia Romeu, o sea las tres estacas de oro encadenadas y puestas en campo de gules, fueron posteriormente las que más se generalizaron,  entre las familias de distintas regiones apellidadas Romeu y Romero, usando unas el primero y otras el segundo, siendo varias también las que acabaron por unir ambos blasones en escudo partido organizado así: 1º, de plata, con el águila de sable, y 2º, de gules, con las tres estacas de oro encadenadas del mismo metal.

Estas últimas las traían los Romeu de Valencia, Señores de Alcacer y de Alfarracin y sus ramas; los Romero de la casa de Toledo y sus ramas de Santa Olalla, Sevilla y Zamora; los establecidos en Aranda de Duero (Burgos), y algunas líneas andaluzas y americanas derivadas de la rama de Sevilla.


Los Romeo y Romero de la casa de la villa de Peralta, en Navarra: En campo de gules, un grifo de oro con alas y pico de azur, y bordura lisa de plata. Según una ejecutoria del año 1611.


Los Romeo originarios de Jaca (Huesca), traen: En campo de oro, un roble, de sinople, y un oso, de sable, empinado al tronco.


Los Romero aragoneses con solar en la villa de Ansó, del partido judicial de Jaca (Huesca), y su rama establecida en la de Cetina, del partido, de Ateca (Zaragoza), traen: En campo de oro, un roble, de sinople, y un oso, de sable; en el jefe una estrella de gules.  


Los Romeo de varias poblaciones aragonesas traen: En campo de gules, una estacada de tres estacas de oro, fijadas al suelo de sinople y enlazadas por arriba con una cadena de oro.


Los Romeo de la casa aragonesa de Híjar, según Río Martínez: En campo de plata, un águila explayada de sable.


Los Romeo de Sierra de Estronad, en Aragón, y las poblaciones aragonesas de Murillo de Gállego y Ayerbe, documentadas desde 1700, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de azur, una estrella de ocho puntas, de oro, 2º, en campo de gules, una torre, de oro, terrasada de sinople, y 3º, en campo de gules, un árbol de sinople, con un león adiestrado y empinado al tronco.


Otros Romeo, traen: En campo de gules, un águila, de oro, atravesada por una flecha, de sable.


Los Romeu, radicados en Carcaixent (Valencia): Ajedrezado de plata y azur.


Los Romeu de Cataluña y Aragón: En campo de gules, siete veneras de oro puestas en tres palos, el del centro con tres veneras.


En el sello de Francesc Romeu, que data del año 1389, y se conserva en el Archivo Capitular de Barcelona: En campo de gules, una venera de oro puesta en abismo.


Otros Romeu traen: En campo de gules, una venera de oro, acompañada de un cordón de peregrino, de sable, colocado en jefe y a los flancos.


Otros Romeu traen: En campo de gules, siete veneras, de oro, en dos fajas y una en punta.


Otros Romeu traen: En campo de..., una venera, de oro; bordura componada de doce compones, seis de sable y seis de... (Se desconocen algunos esmaltes).


Los Romeu de Valencia traen: En campo de plata, una maceta de gules, con una planta, de sinople.


Romeu, linaje de ricos hombres de Aragón documentados desde el siglo XII, traen: En campo de plata, un macetero, de gules, con una mata de romero, de sinople.


Los Romeu del Rosselló traen: En campo de gules, una venera, acompañada de un bastón de peregrino y una cruz, colocados en sotuer, todo de plata. 


Otros Romeu traen: En campo de gules, tres palos de oro, terrasados de lo mismo y encadenados en faja por una cadena de azur.


Otros Romeu traen: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, un águila, de sable, y 2º, en campo de oro, dos ramas, de sinople, puestas en sotuer y en el centro del jefe, una flor de lis, de azur.


Los Romeu de Lleida: Escudo cortado: 1º, de plata. con un águila de sable, y 2º, de gules, con tres palos de oro; bordura general de azur con ocho cruces llanas de plata.


Otros Romeu catalanes: partido: 1º de plata, con un águila de sable; medio cortado, de gules, con tres estacas de oro encadenadas del mismo metal, y 2º, de oro, con una cruz de gules floreteada; bordura general de gules con ocho sotueres de oro.


Otros Romeu catalanes: partido: 1º de sinople, tres palos de oro, y 2º, de gules, con una banda de oro engolada en dragantes de sinople manchados de oro; bordura general de gules con ocho sotueres de oro.


El García Romeu, Alférez Real, Señor de Calatayud y Ricohombre de Aragón, que asistió con don Pedro II de aquel reino a la batalla de las Navas de Tolosa, logrando romper la estacada de los moros, y a quien algún autor hace hijo de Blasco Romeu, tomó por armas, en recuerdo de la proeza que en dicha batalla había realizado, traen: En campo de gules, tres estacas, de oro, encadenadas del mismo metal, en faja.

Los Romero originarios del solar de la parroquia de Tojos, en el partido judicial de Noya (La Coruña), su rama establecida en la ciudad de Baza (Granada) y en la de Barcelona, así como las de otras casas de Galicia; apellidados Romero y Romeu, también usaron estas armas, según testimonios de diversos tratadistas.


El hijo del anterior, del mismo nombre (pero al que Febrer llama Guillermo) adoptó, por haber intervenido también en aquella glorioso empresa, las siguientes: Escudo cortado: 1º, de oro, con un roque de azur, y 2º, igualmente de oro, con tres tizones o hachas de sable con las llamas de gules, en memoria "del valeroso hecho de quemar, en compañía de su padre, la estacada del campo moro".


La rama valenciana de Romeu establecida en Sagunto y la casa de Romero, de Tenerife, tienen el mismo blasón, pero en escudo cuartelado en cruz: 1º y 4º, de plata, con el águila de sable, y y 3º, de gules, con las tres estacas de oro encadenadas.


Otros Romeu, traen: En campo de sinople, un torre, de plata, almenada y mazonada, de sable.


Los Condes de Sagunto, de la rama de esta ciudad, traen: Escudo cuartelado en cruz: 1º y 4º de plata, con el águila de sable, y y 3º, de gules, con las tres estacas de oro encadenadas; sobre el todo de ese escudo un escusón de oro, con un roque de azur, sumado de dos ramas de romero de sinople y entre ellas una flor de lis de azur.

Otros Romeo y Romero de la casa de la villa de Peralta, en Navarra: «Un águila, las Cadenas de este Reino, cinco medias vandas y debaxo de estas dos medias lunas». Descripción transcrita de otra ejecutoria del año 1762.

Los apellidados Romero-Motezuma: En campo de gules, un águila real de su color, coronada de oro y posada en una peña bañada por un río, picando una truchabordura de plata con cuatro lobos pasantes al natural. Según documentos del archivo de los Condes de Premio Real, en Jerez de la Frontera.

El heraldista Arévalo asigna a una familia Romero, radicada en Granada, el siguiente escudo, cuya descripción copia mos: «En mantel; en la manteladura de en medio, en campo rojo, castillo de oro de tres almenas con tres puertas y ventanas; y de la almena de en medio sale un mundo con su cruz de oro; y en las dos porciones de los dos lados, sobre campos azules, corre iguales tres tajas de oro; y orla general de dos ordenes de jaqueles de plata y azul. De esta casa fue el Marqués de Lugros, don Melchor de Miota Romero, y le dio el Título el Rey Don Carlos II el año de 1691, en 2 de Abril».

Los de Lorca (Murcia), traen: En campo de sinople, dos trillos de oro, puestos en faja; bordura de gules, con ocho aspas de oro.