Sepúlveda

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Familia originaria de la villa de Sepúlveda (Segovia), cuyo nombre tomó por apellido y en la que radicó su primitivo solar. Figuraba entre las mas nobles y antiguas de aquella villa. Tenía enterramientos propios en la iglesia parroquial de Santiago y sus miembros desempeñaron durante muchos y sucesivos años los cargos de Alguaciles mayores y Regidores perpetuos de Sepúlveda, así como otros de notoria distinción.

En fines del siglo XV pertenecía a la casa solar de este apellido en la villa de Sepúlveda y era vecino de ella, Martín Fernández de Sepúlveda, casado con doña Isabel de Peñaranda. Ambos yacen en la citada iglesia de Santiago. Tuvieron estos hijos: Antonio de Sepúlveda, de quien fue quinto nieto Antonio Ignacio Miñano y Sepúlveda, Caballero de la Orden de Calatrava, Gentilhombre de Boca del Rey y Regidor de Segovia; Águeda Bautista de Sepúlveda, bisabuela de Antonio Ruiz de Morales, Alguacil Mayor y Regidor perpetuo de Sepúlveda, y Antonia de Sepúlveda.

Esta doña Antonia contrajo matrimonio en la villa de Ayllón, del partido judicial de Riaza y provincia de Segovia, con el Licenciado Álvaro Núñez Daza, Abogado y poseedor del mayorazgo de su tío el Bachiller Diego Daza. En Ayllón desempeñó don Álvaro, en 1559, el oficio de Regidor perpetuo y años antes había sido empadronado como hijodalgo. Falleció doña Antonia en 1551 y el Licenciado don Álvaro en 1576, siendo sepultados en la capilla mayor de la iglesia parroquial de San Juan, de Ayllón, al lado del Evangelio, donde yacían los padres y abuelos de dicho Licenciado.

Refiriéndose a esa sepultura escribió Salazar y Castro: “Vimos el año 1691 un arco de fábrica antigua con un bulto de hombre echado, todo de piedra; encima del bulto hay letras que dicen: “Este entierro es de los Señores el Licenciado Álvaro Núñez Daza y doña Antonia de Sepúlveda, su mujer, y de sus herederos”. Sobre el arco se ve un escudo de armas con el Hábito de Santiago (que describiremos más adelante). Al pie del arco hay una piedra levantada del suelo, como una tercia, y en ella está esculpido el escudo de arriba (con solo alguna diferencia que después señalaremos). Y más arriba de este escudo dice: “Aquí yacen los Señores el Licenciado Álvaro Núñez Daza y doña Antonia de Sepúlveda, su mujer, hijos y descendientes”. Es uno de los nobles entierros qua hay en Ayllón, que como lugar de mucha y antigua nobleza, los tiene muy autorizados”. Los citados esposos dejaron descendientes en Ayllón.

Otra rama del solar de este apellido en la villa de Sepúlveda pasó a Segovia. Otra se estableció en Sevilla y de ella fue Martín de Sepúlveda, Veinticuatro de Sevilla y Alcaide de Nodar, que casó con doña Juana Enríquez, hija de Diego Enríquez de Guzmán, Comendador de los Santos, en la Orden de Santiago, (hijo, a su vez, de Diego Enríquez de Noroña, hijo ilegítimo de don Alonso, Conde de Gijón y Noroña, y de doña Beatriz de Guzmán, hermana del primer Duque de Medina Sidonia), y de doña María de Vargas y Sotomayor. De los citados esposos don Martín de Sepúlveda y doña Juana Enríquez, procede en Portugal la familia de Sepúlveda.

Probaron su nobleza en la Orden de Santiago (1638) y en la Real Chancillería de Valladolid (1517, 1529, 1542, 1563, 1566, 1577 y 1579).


Armas


En campo de azur, un castillo, de oro y saliente del homenaje, un brazo armado; bordura de gules con ocho aspas, de oro.


Los de este apellido, en Portugal, usaron: En campo de gules, un olivo de su color, arrancado, y dos leones de oro empinados a su tronco y afrontados, surmontados cada uno de una estrella de plata.


Otros traen: En campo de plata, una parrilla, de oro.

De los escudos de que habla Salazar y Castro existentes en la capilla mayor de la iglesia parroquial de la villa de Ayllón, dice el citado autor lo siguiente: “Sobre el arco se ve un escudo de armas con el Hábito de Santiago: y dentro de él está dividido de alto abajo con una espada empuñada por una mano, y todo el escudo atravesado con una banda que tiene en cada extremo un dragante. Al lado diestro de la espada hay trece roeles, y al siniestro un castillo, y los colores no se destacan por ser el escudo de piedra”.
Del otro escudo esculpido al pie del arco en una piedra levantada del suelo como una tercia, manifiesta que es igual al anterior “con la sola diferencia de no tener Hábito, y que al lado diestro, que en aquél tiene los roeles, tiene en éste la cruz de la casa de Aza (o Daza) con cuatro calderas en los huecos, y los roeles están con el Castillo al lado siniestro”.
Ambas descripciones son muy confusas, principalmente en lo que afecta a la partición de los escudo y a la situación de las piezas. No descubren tampoco los esmaltes. Y aunque encierran un par de piezas que también figuran en los blasones de los González de Sepúlveda, se ve que ambos escudo contienen armas (entre ellas las de Daza), que más pertenece a otros linajes que al de Sepúlveda.