Murillo

Versión de impresión

Según los hermanos García Carraffa el apellido debe ser originario de alguna de las seis villas o lugares de este nombre en Navarra: Murillo Berroia (en el valle de Romanzado), Murillo de las Limas o Murillo de Ebro (en la merindad de Muskaria-Tudela), Murillo el Cuende o Murillete (en la merindad de Erriberi-Olite), Murillo el Fruto en la misma merindad de Olite, Murillo (en el valle de Longuida) y Murillo en el valle de Ierri.

Julio de Atienza, en su Nobiliario Español, nos indica que su origen es aragonés. Linaje de infanzones aragoneses, residentes en Naval (Huesca), en el 1585 con ramas en las localidades de Belchite (Teruel) y en Leciñena (Huesca), en el siglo XVIII, según datos de la Real Audiencia de Aragón.

Una casa radicó en la ciudad de Olite de la que procedieron Diego, Juan y Antonio Murillo, que en 1533 fueron reconocidos en su calidad de hijosdalgo por la Real Audiencia de Pamplona, y en el lugar de Artieda, del Ayuntamiento de Arraul Bajo y partido judicial de Aoiz. De esta última casa era Juan Murillo, hijodalgo, que en 1550 fue reconocido en su nobleza por el Tribunal y se le autorizó para que sus ganados aprovecharan los pastos y aguas del lugar de Ripodas, en el mismo Concejo.

Otra casa de igual antigüedad moró en Lizarraga de Izagaonda (Navarra), en el año 1617.
En la Baja Navarra, hubo otra casa de este apellido en el lugar de Estabarez. Los Murillo pasaron a Extremadura, donde encontramos dos casas. Una, en Cabeza del Buey, del partido de Castuera, y otra, en la de Los Santos de Maimona, del partido de Zafra, todo en la provincia de Badajoz.

El apellido Murillo se extendió también por el Perú y Chile.

Probó su nobleza en las Ordenes de Santiago (1713) y Alcántara (1694); En la Real Compañía de Guardias Marinas (1753 y 1777) y numerosas veces en la Real Chancillería de Valladolid.


Armas


En campo de azur, tres castillo, de plata, bien ordenados.


Otros traen: En campo de sable, tres castillos, de plata.


Otros traen: En campo de sable, con tres castillos de oro, puestos uno sobre otro.


Otros traen: En campo de gules, un castillo de plata, con una escalera de oro arrimada a cada lado, y puestos sobre ondas de azur y plata.


Otros traen: En campo de oro, dos lobos de sable, puestos en palo. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.


La casa de Olite: En campo de azur, con un castillo de oro, con dos torres del mismo metal en cada costado.

Así se describen en una ejecutoria en 1553.