Pedro Muñoz

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Pedro Muñoz es un municipio de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Pertenece al partido judicial de Alcázar de San Juan y se encuentra a 113 km de la capital provincial.

El Arcediano de Alcaraz, llamado Pero Muñoz y perteneciente al priorato de Uclés, buscaba encontrar en la llanura manchega y cerca de su sede de Alcaraz, puntos elevados y defendibles de cualquier razzia de las llevadas a cabo a menudo por las huestes musulmanas y que provocaban grandes estragos entre los cristianos, con el fin de poblar algunos enclaves estratégicos. En uno de esos puntos se enclavaría la aldea, la cual se fundó en el año 1284, año de la muerte de Alfonso X El Sabio Rey de Castilla, a quien sucedería en el trono su hijo Sancho IV el Bravo.

El Arzobispo de Toledo había solicitado autorización para fundar iglesias en toda esta comarca, acometiendo la expropiación de los terrenos que a ellas correspondían. Al darse cuenta de que el lugar estaba poblado, intentó que los pobladores abandonasen la aldea para apropiarse de ella. El Arcediano de Alcaraz al enterarse de esto presentó pleito al Arzobispo de Toledo por haberse apropiado de unos terrenos, poblados con anterioridad por él. El Arcediano Pero Muñoz se hizo especialmente famoso por el complicado pleito que le dio la razón, debiendo reconocer el Arzobispo de Toledo que estos dominios pertenecían al Arcediano de Alcaraz y renunciar a ellos. Por esta razón los pobladores de la aldea quisieron honrarle poniendo su nombre a esta.

En 1324 Alfonso XI le concedió el Privilegio de Villa, en el Capítulo General celebrado en Mérida. Pero casi un siglo después, en el año 1410, la villa sería abandonada por las pestes que azotaban las yermas tierras de Castilla causando estragos sobre todo en las zonas con humedales, la laguna de la villa se estaba secando dividiéndose un lago en tres, haciendo que las tierras cercanas a éste fueran una zona muy propensa a las enfermedades. Tras esto los pueblos de alrededor se repartirían su territorio.

En el mismo año de la concesión del Privilegio de Villa (1324) el consejo de la villa recibió una carta-privilegio otorgada por la Orden Militar de Santiago al Consejo de la villa. Al parecer hubo un castillo o torreón en el municipio que actualmente se encuentra desaparecido aunque se piensa que pudiera estar en la otra orilla del río Záncara en la "Casa de la Torre" o en el "cerro de la Nieve". Este último fue un castro iberoromano y pudo ser aprovechado por los aldeanos para construir el castillo, además de hallarse tumbas medievales lo que hace que sea la hipótesis más acertada. Además, el Doctor Zarco afirmó que el castillo se encontraba en este cerro y parece coincidir con Salvador Medina que asegura la existencia de dicho castro en el cerro.

En 1525 fue cuando se comenzó de nuevo a repoblar la villa por una familia conquense, de apellido Mayordomo. El padre de familia, Juan Mayordomo, se animó a ir hasta la villa abandonada convencido de establecerse allí con su familia, animado a su vez por lo que había oído sobre la fertilidad de sus tierras y el hecho de tener que abandonar su antigua aldea, Cervera del Llano, por enfrentarse al marqués de Villena. A Juan le pareció muy injusta y elevada la nueva subida de impuestos que exigía el marqués en forma de tributo por lo que tenían dos opciones, acatar el impuesto o irse. Al llegar con su familia eligió la casa mejor conservada y la reformaron. Con el paso del tiempo se fueron amoldando a vivir allí y poco a poco iban conociendo los alrededores. Más tarde empezaron a explotar algunas tierras en desuso y Juan Mayordomo decidió salir de la villa para contarles a sus familiares que este era un lugar apropiado y acogedor para asentarse y convencerles de que corrieran la voz para que llegaran más habitantes. Los familiares de Juan se encargaron de propagar el mensaje de éste y resultó, ya que al poco tiempo, llegó otra familia. De aquí en adelante empezaron a llegar poco a poco más habitantes y de este modo el pueblo fue tomando vida y dinamismo. Juan se convertiría así en el primer alcalde del municipio por su capacidad de liderazgo.

En el siglo XVIII se construyeron grandes casas solariegas como "La Casa de La Paca" y entre 1700 y 1722 se construyó la parroquia de San Pedro Apóstol, que sintetiza Renacimiento y Barroco; y refleja el esplendor del que gozaba la villa desde que se la proclamó como tal por segunda vez.

La iglesia de San Pedro Apóstol es la obra arquitectónica más representativa de Pedro Muñoz. Ubicada en la plaza de España, es una construcción esbelta que mezcla el estilo renacentista con el barroco. Tiene planta en cruz latina con cuerpos bajos adosados en tres de las esquinas del crucero y torre de planta cuadrada.

La ermita de Nuestra Señora de Los Ángeles está en la calle de la Virgen, donde convergen la avenida de la Concordia, la calle Prim y la calle Cervantes, entre otras. Probablemente se dio el nombre de Nuestra Señora de los Ángeles a la virgen, y a su vez a la ermita, con el fin de perpetuar el nombre de la única hija del refundador de la villa Juan Mayordomo, la cual nació al poco tiempo de llegar al pueblo y murió pocos años después de nacer siendo aún una niña. Cuando se comenzaron a construir las nuevas viviendas en la segunda repoblación en la actual cuesta de la Tahona y en la calle del Campo, se iniciaron las obras de construcción de la ermita de Santa Ana y de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. Al parecer esta última se hizo sobre una construcción que había allí anteriormente. Era una ermita rústica a base de poca piedra y mucha tierra.

En 1769 se inició la nueva ermita, se detuvo la obra y se volvió a reanudar en 1771. Se terminó ocho años después. Tenía soportales amplios y asientos a todo lo largo. En la Guerra Civil fue destruida en su mayor parte y fue reconstruida de nuevo durante la posguerra.

La ermita de Nuestra Señora del Buen Parto, está fuertemente vinculada con el puente de San Miguel ya que unos pastores al construir el puente, posiblemente en el siglo XII, construyeron también la ermita. La dotaron de una dependencia anexa como refugio de éstos y para cualquier viajero que lo necesitara. En principio fue una ermita pequeña y rudimentaria y con el tiempo fue deteriorándose progresivamente llegando a un estado ruinoso, hasta tal punto, que no se hacía culto en ella e incluso el ganado se guarecía en su interior en caso de mal tiempo.

En 1690 sería remodelada y se construiría una capilla a una nueva virgen: Nuestra Señora del Buen Parto. Se construyó a raíz de un suceso que pudo ocurrir entre el siglo XII y el siglo XIV. Se trata de un suceso misterioso que posee un carácter casi legendario.